martes, 28 de abril de 2009

Lectura Diaria de Siguiendo A Jesús. Volumen 1. Octubre/Diciembre

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LECTURA DIARIA - Volumen 1


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Mateo 10:8b
Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.

1 Pedro 4:10
Como buenos administradores de los diferentes dones de Dios, cada uno de ustedes sirva a los demás según lo que haya recibido.

2 Juan 1:8
Tengan ustedes cuidado, para no perder el resultado de nuestro trabajo, sino recibir su recompensa completa.



Los versículos de la Biblia citados en todas las lecturas, son de la versión: Dios Habla Hoy.

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(1 de octubre) LA BRÚJULA DE LA CREACIÓN

Observemos la naturaleza y la creación:
Nuestro mundo colmado de maravillas, formas, colores, aromas, sonidos, materias, texturas y movimiento.
La majestuosidad del arco iris.
La exuberancia del mundo vegetal, los bosques y la selva.
La multitud, variedad y belleza de las flores.
La casi infinita variedad y extraordinario sabor de las frutas.
Lo extraordinario del café y el chocolate.
El vasto mundo animal, terrestre, aéreo y acuático.
La increíble belleza y elegancia de las pieles y pelajes de los animales.
La identidad única de las mariposas y medusas.
El increíble vuelo del colibrí y el abejorro.
El milagro del agua y sus riachuelos, ríos, lagos, lagunas, saltos, cascadas, mares y océanos.
La espectacularidad de las tormentas, con sus vientos, truenos, relámpagos, ciclones, huracanes y tornados.
La maravillosa maquinaria del cuerpo humano.
El ingenio y la creatividad de la mente humana.
La red extraordinaria de músculos, tendones y cartílagos perfectamente ajustados.
La increíble y enorme envoltura llamada piel.
La fascinante vida de millones de células con su proceso de eliminación y reemplazo automático.
La preciosa sangre con su renovable fuente de vida en cada gota.
La precisión del corazón con sus pulsaciones por minuto.
La circulación con cinco litros de sangre bombeadas por minuto a través de 270 Km. de vías sanguíneas.
Los perfectos ojos con su capacidad para capturar imágenes y sus párpados limpiándolos con las lágrimas.
El exacto empaque de 10 metros de intestinos en 330cm³.
El majestuoso cosmos con sus galaxias, constelaciones, estrellas, planetas, sistemas solares y satélites.
Los increíbles cometas, hoyos negros, lluvia de estrellas y asteroides.
El similar micro cosmos de moléculas, átomos, electrones, protones y neutrones.

Pensemos en toda esta creación en términos de creatividad, diseño, planificación y ejecución.

Ahora concluyamos: Todo esto ha sido obra de la casualidad. La energía creadora del Big Bang.

Les cuento que el otro día hubo una explosión en una imprenta y se hizo un diccionario enciclopédico completo. Se hizo él sólo. La explosión lo hizo. ¿No me creen? Pues yo tampoco les creo que la creación se hizo ella solita.

Si le pidiéramos a un estadístico que calculara las probabilidades de que toda la creación es producto del azar y la casualidad, su conclusión sería que la creación prueba estadísticamente la existencia de Dios. ¡La posibilidad de que todo haya aparecido por casualidad, es desde el punto de vista estadístico, una aberración! La naturaleza entera incluyendo el hombre, es un prodigio y es una brújula que apunta directamente hacia nuestro Padre Creador. Luis Pasteur dijo: Cuanto más estudio la naturaleza, más me maravilla el Creador.

Por tanto, maravillémonos y demos gracias a Dios Padre Todopoderoso y Creador de todo lo visible e invisible.

Génesis 1:31a
Y Dios vio que todo lo que había hecho estaba muy bien.

Salmos 19:14
El cielo proclama la gloria de Dios; de su creación nos habla la bóveda celeste. Los días se lo cuentan entre sí; las noches hacen correr la voz. Aunque no se escuchan palabras ni se oye voz alguna, su mensaje llega a toda la tierra, hasta el último rincón del mundo.

Salmos 139:118
Señor, tú me has examinado y me conoces; tú conoces todas mis acciones; aun de lejos te das cuenta de lo que pienso. Sabes todas mis andanzas, ¡sabes todo lo que hago! Aún no tengo la palabra en la lengua, y tú, Señor, ya la conoces. Por todos lados me has rodeado; tienes puesta tu mano sobre mí. Sabiduría tan admirable está fuera de mi alcance; ¡es tan alta que no alcanzo a comprenderla! ¿A dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiría, lejos de tu presencia? Si yo subiera a las alturas de los cielos, allí estás tú; y si bajara a las profundidades de la tierra, también estás allí; si levantara el vuelo hacia el oriente, o habitara en los límites del mar occidental, aun allí me alcanzaría tu mano; ¡tu mano derecha no me soltaría! Si pensara esconderme en la oscuridad, o que se convirtiera en noche la luz que me rodea, la oscuridad no me ocultaría de ti, y la noche sería tan brillante como el día. ¡La oscuridad y la luz son lo mismo para ti! Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. ¡De ello estoy bien convencido! No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto, mientras era formado en lo más profundo de la tierra. Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos. OH Dios, qué profundos me son tus pensamientos; ¡infinito es el conjunto de ellos! Si yo quisiera contarlos, serían más que la arena; y si acaso terminara, aún estaría contigo.



(2 de octubre) CREER = CONFIAR = SER POSITIVO

Ser positivo no es dejar de ver las dificultades, sino no asustarse ante ellas. Si creemos en el que está en el timón de la nave, confiaremos en él, seremos positivos y no nos asustaremos. En ese caso, las dificultades son una ventaja, porque maduran a las personas y las hacen crecer. No nos asustemos en las tormentas, sino más bien tengamos fe y confianza en el que está al mando y en que nos dejarán algo bueno en nuestras vidas.
Jesús está en el timón de la nave y Él tiene el dominio y control total. El sabe porque razón permite ciertas circunstancias que tú ahora no comprendes, que tu lógica humana no puede discernir y por las que jamás hubieras deseado pasar. No es fácil de comprender, pero todo cuanto te acontece en estos momentos tiene sentido el los propósitos eternos de Dios.

Tu nave no va a la deriva y la suerte o la casualidad no tienen nada que ver con tu circunstancia. Él tiene el control y Él te conduce a través de la tormenta. Esta situación mejorará ciertas áreas que Jesús sabe que necesitas mejorar. Confía en Su poderosa mano, cree en Él. Nada de lo que sucede es para hacerte daño. Todo lo contrario. Cuando salgas de la tormenta lo verás claramente.

Pídele a Jesús, que te de sabiduría para enfrentar la tormenta y la fuerza necesaria para avanzar en medio de la tempestad. Jesús nunca te abandonará. ¡Cree que así será!

Mateo 8:2327
Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron. En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo! Él les contestó: ¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo. Ellos, admirados, se preguntaban: ¿Pues quién será este, que hasta los vientos y el mar lo obedecen?

Mateo 14:2232
Después de esto, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca, para que cruzaran el lago antes que él y llegaran al otro lado mientras él despedía a la gente. Cuando la hubo despedido, Jesús subió a un cerro, para orar a solas. Al llegar la noche, estaba allí él solo, mientras la barca ya iba bastante lejos de tierra firme. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo: ¡Es un fantasma! Pero Jesús les habló, diciéndoles: ¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo! Entonces Pedro le respondió: Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. Ven, dijo Jesús. Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor! Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: ¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste? En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento.

Mateo 10:2931
¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.



(3 de octubre) MOSTREMOS NUESTRA FE CON NUESTRAS ACCIONES

Los que seguimos a Jesucristo debemos eliminar el “Ego” y el “Yo” de nuestros pensamientos, palabras y acciones. El vacío que queda al eliminar el “Ego” y el “Yo” debe ser llenado por la satisfacción de vivir en el plano de “Nosotros”.

Ese es el plano del amor que necesitamos practicar y usar para vivir en la perfección del amor a nuestro Padre celestial y al prójimo. El perfecto plano de unión con nuestro Padre celestial y el prójimo. El plano de “Nosotros” con el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo y el prójimo.

Para poder llegar allí debemos aprender a perdonar absolutamente todo, a no juzgar a nada ni a nadie y tratar a todos como queremos que ellos nos traten a nosotros. Allí no hay espacio para el odio, la tristeza, las peleas, la impaciencia, la maldad, los chismes, la murmuración, los rumores, la rudeza, la infidelidad, la soberbia, la prepotencia, ni la falta de dominio propio.

Allí solo hay lugar para la total y absoluta confianza en Nuestro Señor, quien es la razón de practicar la humildad de ese amor. Tener fe es confiar de tal manera en Jesús que hacemos lo que Él nos ha mandado.

Mateo 5:19
Por eso, el que no obedece uno de los mandatos de la ley, aunque sea el más pequeño, ni enseña a la gente a obedecerlo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedece y enseña a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.

Mateo 19:17
Jesús le contestó: ¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, obedece los mandamientos.

Mateo 28:20
Y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Lucas 1:17
Este Juan irá delante del Señor, con el espíritu y el poder del profeta Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y para que los rebeldes aprendan a obedecer. De este modo preparará al pueblo para recibir al Señor.

Lucas 11:28
Él contestó: ¡Dichosos más bien quienes escuchan lo que Dios dice, y lo obedecen!

Juan 10:16
También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.

Juan 14:15
Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.

Juan 14:21
El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él.

Juan 15:10
Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Santiago 2:1420
Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta la ropa y la comida necesarias para el día; si uno de ustedes les dice: Que les vaya bien; abríguense y coman todo lo que quieran, pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de qué les sirve? Así pasa con la fe: por sí sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta. Uno podrá decir: Tú tienes fe, y yo tengo hechos. Muéstrame tu fe sin hechos; yo, en cambio, te mostraré mi fe con mis hechos. Tú crees que hay un solo Dios, y en esto haces bien; pero los demonios también lo creen, y tiemblan de miedo. No seas tonto, y reconoce que si la fe que uno tiene no va acompañada de hechos, es una fe inútil.



(4 de octubre) TUS CAMINOS NO SON MIS CAMINOS

¿Has pasado por esta experiencia?: Tomas caminos buenos que luego se vuelven malos. Lo dulce se vuelve amargo. La tierra fértil se vuelve árida. Lo que era próspero de arruina. Lo hermoso se vuelve feo. El éxito se transforma en fracaso. Has tocado fondo. Estás en cero o peor aún en negativo. Has perdido la fuerza y la motivación para continuar. Aunque no lo creas o no lo puedas comprender, en ese punto El Señor quiere que comiences de nuevo. Que tomes un nuevo camino. Lo hecho, hecho está y el pasado quedó atrás quedo atrás.

Debes confiar en que Él te guiará, pero debes estar alerta y ser receptivo. Él Señor va a enviarte ayuda, pero si te encierras en tus paradigmas y crees que tú no necesitas ayuda para salir adelante, estarás torciendo Sus caminos y no lograrás nada. Tu actitud es determinante para poder aprovechar la ayuda que el Señor te enviará.

1. Estarás en contacto con personas que no conocías, o que tenías tiempo sin ver, o que pensabas que no tenían nada que ofrecerte.
2. Se presentarán eventos y circunstancias impredecibles.

Nada sucede por casualidad. El Señor lo hace todo con el propósito de dirigirte hacia el camino correcto. Es muy probable que en tu opinión ese camino no sea el correcto y que desees ir en otra dirección. Eso sucede porque El Señor aprovecha estas situaciones para mejorarte, arrancando de tu interior la hierba mala y eso es doloroso. Por eso no deseas tomar ese camino. Porque duele.

Estos son los medios que Él Señor usa para dirigirte siempre para hacia el mejor camino. Debes estar muy alerta y ser humilde y obediente para no confundirte cuando necesites tomar las decisiones correctas.

Isaías 55:811
Porque mis ideas no son como las de ustedes, y mi manera de actuar no es como la suya. Así como el cielo está por encima de la tierra, así también mis ideas y mi manera de actuar están por encima de las de ustedes. El Señor lo afirma. Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, y producen la semilla para sembrar y el pan para comer, así también la palabra que sale de mis labios no vuelve a mí sin producir efecto, sino que hace lo que yo quiero y cumple la orden que le doy.

Salmo 23
El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza. Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar. Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días, y en tu casa, OH Señor, por siempre viviré.

Mateo 18:1214
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿acaso no dejará las otras noventa y nueve en el monte, para ir a buscar la oveja extraviada? Y si logra encontrarla, de seguro se alegrará más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.



(5 de octubre) QUIZÁ NO LO SABES PERO…

Nada ni nadie puede romper el vínculo de amor que me une a ti y nada ni nadie se puede interponer entre nosotros ni separarme de ti, pues Mi amor por ti es absoluto, irrevocable, inmutable y universal. No existe ninguna duda ni mentira que lo pueda ahogar, borrar, ni empañar. Ni siquiera tu decisión de apartarte de mí. El poder de mi amor por ti es mucho mayor que todas esas cosas.

Cuando encuentres Mi amor y tengas la libertad de sumergirte en él, experimentarás el equilibrio que anhelas con amor, alegría, paz, paciencia, bondad, amabilidad, fe, humildad y dominio propio. Comprenderás porque hay personas dispuestas a morir por mi amor. Para ellos mi amor es mejor y más importante que cualquier prueba, persecución o circunstancia adversa.

El poder de mi amor es de tal magnitud que aun en momentos en que no lo percibas sabrás que lo tienes. Todo pasará, mas Mi amor por ti nunca pasará. Si buscas mi amor con toda tu fuerza, con toda tu mente, con todo tu corazón y con toda tu alma, lo hallarás. Lo hallarás en mi palabra, lo hallarás en el silencio y sobre todo lo hallarás dentro de ti.

Tu Padre Celestial

Juan 3:16
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.

Juan 15:9
Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo.

Juan 15:10
Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Juan 17:26
Les he dado a conocer quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y para que yo mismo esté en ellos.

Romanos 8:35
¿Quién nos podrá separar del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, o las dificultades, o la persecución, o el hambre, o la falta de ropa, o el peligro, o la muerte violenta?

Romanos 8:3839
Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!



(6 de octubre) ¿ERES SUPERSTICIOSO?

¿Te preocupa el número 13? ¿Crees en la mala suerte? ¿Te interesan los temas sobre supersticiones? ¿Lees el horóscopo? ¿Tienes algún amuleto? ¿Te gusta que te lean tu futuro en las cartas? ¿Te atrae el ocultismo? ¿Visitas los brujos?

Creer en las supersticiones es dudar de nuestro Padre celestial.

¿Por qué acogemos cualquier superstición sin reflexionar? Nuestro Padre celestial, Nuestro Señor, es todo amor. Además, El es Bueno, Justo, Perfecto y Santo. ¿Será que Él deja nuestro destino al capricho de un número, de la alineación de unos astros, un amuleto o cualquier otra superstición? Nuestro Padre celestial es el creador y dueño de todo, incluyendo todos los números, todos los astros y todos los objetos. Nada en la creación puede actuar sin Su permiso. Por lo tanto, ninguna de esas supersticiones debe interesarnos y mucho menos preocuparnos, porque nosotros estamos bajo la protección y bajo la perfecta voluntad del Rey del universo, Señor de toda la creación, nuestro Padre Celestial.

Es necesario saber que aquel que se interesa o participa en tales cosas no sólo le da la espalda a Dios, sino que se hace esclavo de temores supersticiosos. En lugar de estar bajo el poder del Señor, ha escogido estar bajo poderes ocultos que no comprende y nunca le traerán nada bueno.

¿Cómo liberarse de esa influencia? Volviéndose a Jesucristo. Sólo él tiene autoridad sobre el mundo espiritual, porque venció al diablo en la cruz y quiere librar a aquel que es esclavo de ese poder dañino. El Señor tiene todos los derechos sobre el creyente.

Levítico 19:31
No recurran a espíritus y adivinos. No se hagan impuros por consultarlos. Yo soy el Señor su Dios.

Levítico 20:6
Y si alguien recurre a espíritus y adivinos, y se corrompe por seguirlos, yo me pondré en contra de esa persona y la eliminaré de entre su pueblo.

Deuteronomio 18:14
Esas naciones, cuyo territorio van ustedes a poseer, hacen caso a los que pretenden predecir el futuro y a los adivinos, pero a ustedes el Señor su Dios no les permite semejante cosa.

2 Reyes 23:24
Josías eliminó también a los brujos y adivinos, a los ídolos familiares y a otros ídolos, y a todos los aborrecibles objetos de culto que se veían en Judá y en Jerusalén. Lo hizo para cumplir los términos de la ley escritos en el libro que el sacerdote Hilquías había encontrado en el templo del Señor.

1 Crónicas 10:13
Así fue como murió Saúl a causa de su maldad, pues pecó al no obedecer las órdenes del Señor y al consultar a una adivina.

Isaías 44:25
Yo no dejo que se cumplan las predicciones de los falsos profetas; yo hago que los adivinos pierdan la razón. Yo hago que los sabios se contradigan y que sus conocimientos resulten pura tontería.

Isaías 47:13
Has tenido consejeros en abundancia, hasta cansarte. ¡Pues que se presenten tus astrólogos, los que adivinan mirando las estrellas, los que te anuncian el futuro mes por mes, y que traten de salvarte!

Isaías 47:15
En eso pararon tus hechiceros, con los que tanto trato has tenido toda tu vida. Cada uno por su lado siguió su falso camino y no hay nadie que te salve.

Miqueas 3:7
Esos videntes y adivinos quedarán en completo ridículo. Todos ellos se quedarán callados al no recibir respuesta de Dios.

Mateo 6:3234
Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Mateo 10:2931
¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.



(7 de octubre) HAY QUE MEJORAR

Hoy en día es necesario participar constantemente en programas de mejoramiento profesional para poder mantenernos al día con las nuevas tendencias, informaciones y tecnologías que nos permiten elevar nuestro desempeño profesional. A menudo estos programas incluyen cursos que tienen lugar fuera de la empresa, para que los participantes puedan concentrarse en su estudio, sin ser distraídos por la rutina diaria laboral. Estos programas nos permiten lograr mayores responsabilidades y acceder a mejores empleos.
Si en el mundo existen programas de mejoramiento profesional, ¿Será que en el plano espiritual El Señor ha preparado programas de mejoramiento espiritual? Es necesario elevar nuestro desempeño espiritual y al igual que en el mundo muchos de los ejercicios espirituales deben hacerse fuera de los lugares de distracción El Señor desea ver un crecimiento y fortalecimiento espiritual en sus hijos. ¿Conoces el programa de mejoramiento espiritual preparado por tu Padre y Señor?
Si en el mundo todo programa o curso depende de la comunicación del entrenado con su entrenador, facilitador, guía o maestro, igualmente en el programa de mejoramiento profesional todo comienza y depende de la comunicación con el Entrenador, Facilitador, Guía, Maestro y Pastor de todos sus entrenados, discípulos e hijos. Este programa como la gran mayoría es oral y se basa en la oración. También es necesario un material de estudio: La Palabra de Dios en la Biblia. Y por supuesto necesitamos ejercicios de práctica, aquí hay dos tipos: nuestra relación de amor y obediencia con nuestro Padre y Señor y nuestra relación de amor y servicio con nuestro prójimo.

¿Cómo podemos mejorar, crecer y fortalecernos espiritualmente, si no aprendemos a actuar de acuerdo al las enseñanzas, mandatos y ejemplo de Jesús? Recordemos que Jesús no vino a enseñarnos una nueva religión sino la manera de relacionarnos correctamente con el Padre y de esta manera acceder a la vida. El asunto no es cumplir con dogmas religiosos y ceremonias religiosas. Lo que nos mejora espiritualmente es nuestra manera de vivir y relacionarnos en perfecto amor y obediencia con el Padre, junto con el amor y servicio hacia nuestro prójimo.

Mateo 23:812
Pero ustedes no deben pretender que la gente los llame maestros, porque todos ustedes son hermanos y tienen solamente un Maestro. Y no llamen ustedes padre a nadie en la tierra, porque tienen solamente un Padre: el que está en el cielo. Ni deben pretender que los llamen guías, porque Cristo es su único Guía. El más grande entre ustedes debe servir a los demás. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.

Juan 10:116
Entonces Jesús dijo: Les aseguro que el que no entra en el redil de las ovejas por la puerta es un ladrón y un bandido. Pero el que entra por la puerta es el pastor que cuida las ovejas. El portero le abre la puerta, y el pastor llama a cada oveja por su nombre, y las ovejas reconocen su voz; las saca del redil, y cuando ya han salido todas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz. En cambio, a un desconocido no lo siguen, sino que huyen de él, porque desconocen su voz. Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Jesús volvió a decirles: Esto les aseguro: Yo soy la puerta por donde pasan las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí, fueron unos ladrones y unos bandidos; pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta: el que por mí entre, se salvará. Será como una oveja que entra y sale y encuentra pastos. El ladrón viene solamente para robar, matar y destruir; pero yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; pero el que trabaja solamente por la paga, cuando ve venir al lobo deja las ovejas y huye, porque no es el pastor y porque las ovejas no son suyas. Y el lobo ataca a las ovejas y las dispersa en todas direcciones. Ese hombre huye porque lo único que le importa es la paga, y no las ovejas. Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.

Mateo 25:3146
Cuando el Hijo del hombre venga, rodeado de esplendor y de todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. La gente de todas las naciones se reunirá delante de él, y él separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Y dirá el Rey a los que estén a su derecha: Vengan ustedes, los que han sido bendecidos por mi Padre; reciban el reino que está preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo. Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento. Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme. Entonces los justos preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer? ¿O cuándo te vimos con sed, y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos como forastero, y te dimos alojamiento, o sin ropa, y te la dimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte? El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron. Luego el Rey dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí, los que merecieron la condenación; váyanse al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Pues tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; anduve como forastero, y no me dieron alojamiento; sin ropa, y no me la dieron; estuve enfermo, y en la cárcel, y no vinieron a visitarme. Entonces ellos le preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o como forastero, o falto de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos? El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que no hicieron por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicieron. Esos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Lucas 10:2537
Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees? El maestro de la ley contestó: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo. Jesús le dijo: Has contestado bien. Si haces eso, tendrás la vida. Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Jesús entonces le contestó: Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante. También un levita llegó a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante. Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sintió compasión. Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. Al día siguiente, el samaritano sacó el equivalente al salario de dos días, se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo: Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva. Pues bien, ¿cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contestó: El que tuvo compasión de él. Jesús le dijo: Pues ve y haz tú lo mismo.



(8 de octubre) LA VERDADERA AMISTAD

Cuando nuestros amigos están enfermos, deprimidos, derrotados, fracasados, abatidos, débiles, impedidos, desanimados, incapacitados, físicamente, económicamente o emocionalmente, ¿Qué hacemos? Cuando nuestros amigos no pueden valerse por si mismos y no pueden procurar una solución a sus problemas, ¿Cuál es nuestra actitud?

No importa cuales sean los problemas de nuestros amigos, físicos, económicos o emocionales. Tenemos la responsabilidad de ayudarlos. Por supuesto todo comienza con nuestra compañía y palabras de apoyo, consejo y edificación, pero es nuestra obligación cristiana ir más allá y hacer por ellos lo que no pueden hacer por sí mismos. Ser sus piernas, brazos, manos, mentes, planificadores, ejecutores, proveedores o cualquier cosa que ellos necesiten y que no puedan hacer por si mismos.

Tristemente, como alguien ha observado alguna vez, el ejército cristiano es el único en el mundo que abandona a sus heridos en el campo de batalla, porque nos han capacitado muy bien para dar palabras de apoyo, pero no para hacer que se necesita. Esto no es más que el reflejo del pobre compromiso que tenemos los unos con los otros. Muchas veces nuestros amigos y hermanos necesitan de un socorro más visible y práctico.

Esta clase de actitud solamente es posible cuando valoramos y atesoramos profundamente a los que están a nuestro alrededor, porque los vemos, no con nuestros propios ojos sino con los ojos de nuestro Padre celestial que nos ama a todos profundamente. Clamemos al Señor para que nos dé esta clase de pasión por los demás.

Marcos 2:112
Algunos días después, Jesús volvió a entrar en Cafarnaúm. En cuanto se supo que estaba en casa, se juntó tanta gente que ni siquiera cabían frente a la puerta; y él les anunciaba el mensaje. Entonces, entre cuatro, le llevaron un paralítico. Pero como había mucha gente y no podían acercarlo hasta Jesús, quitaron parte del techo de la casa donde él estaba, y por la abertura bajaron al enfermo en la camilla en que estaba acostado. Cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: Hijo mío, tus pecados quedan perdonados. Algunos maestros de la ley que estaban allí sentados, pensaron: ¿Cómo se atreve este a hablar así? Sus palabras son una ofensa contra Dios. Solo Dios puede perdonar pecados. Pero Jesús en seguida se dio cuenta de lo que estaban pensando, y les preguntó: ¿Por qué piensan ustedes así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: Tus pecados quedan perdonados, o decirle: Levántate, toma tu camilla y anda? Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. Entonces le dijo al paralítico: A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. El enfermo se levantó en el acto, y tomando su camilla salió de allí, a la vista de todos. Por esto, todos se admiraron y alabaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto una cosa así.

Romanos 8:28
Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito.

Santiago 2:1420
Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta la ropa y la comida necesarias para el día; si uno de ustedes les dice: Que les vaya bien; abríguense y coman todo lo que quieran, pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de qué les sirve? Así pasa con la fe: por sí sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta. Uno podrá decir: Tú tienes fe, y yo tengo hechos. Muéstrame tu fe sin hechos; yo, en cambio, te mostraré mi fe con mis hechos. Tú crees que hay un solo Dios, y en esto haces bien; pero los demonios también lo creen, y tiemblan de miedo. No seas tonto, y reconoce que si la fe que uno tiene no va acompañada de hechos, es una fe inútil.

Lucas 10:2537
Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees? El maestro de la ley contestó: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo. Jesús le dijo: Has contestado bien. Si haces eso, tendrás la vida. Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Jesús entonces le contestó: Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante. También un levita llegó a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante. Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sintió compasión. Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. Al día siguiente, el samaritano sacó el equivalente al salario de dos días, se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo: Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva. Pues bien, ¿cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contestó: El que tuvo compasión de él. Jesús le dijo: Pues ve y haz tú lo mismo.



(9 de octubre) BRILLAR Y HACER BRILLAR

Hay personas que brillan y otras que las hacen brillar. Siempre vemos a las estrellas de cine pero nunca vemos a los maquilladores, vestuaristas, iluminadores, camarógrafos y todo el equipo de personas que están allí sólo para hacerlos brillar. Vemos a los políticos pero nunca vemos a los que les escriben los discursos, los que hacen las relaciones públicas, los asesores de imagen y a todo el grupo de personas que sólo están para hacerlos brillar.

Podríamos hacer el mismo ejemplo con las estrellas deportivas, los magnates financieros y empresariales, los jefes militares, famosos académicos, destacados científicos, líderes religiosos, escritores exitosos y en general todos aquellos que se destacan y brillar, siempre teniendo el apoyo de aquellos que los ayudan para destacar y brillar.

La pregunta es: quieres brillar o hacer brillar a otros. Quieres servir o ser servido. Nuestra naturaleza humana nos lleva siempre a querer destacar, brillar y ser servidos. Pero la humildad que Jesús nos enseñó nos debe llevar a querer servir y apoyar a otros que van a brillar y destacar. Sin envidia. Sin sentir que somos menos porque ayudamos a que otros brillen. Estando contentos con ser miembros del equipo y sin buscar la manera de quedarnos con la posición de capitán.

Dios no hace a nadie para que sobre en éste mundo. Todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y ninguna labor es menospreciable. Los que brillan y destacan, nunca lo podrían hacer sin el apoyo de su equipo. Si eres alguien que le tocó brillar, ama a tu equipo de apoyo y no lo desprecies. Y aunque ahora brillas, debes estar preparado y listo para en tu turno, ayudar a hacer brillar a otros.

Esa es la humildad cristiana. Lo que Jesús nos enseñó.

Mateo 20:2528
Pero Jesús los llamó, y les dijo: Como ustedes saben, entre los paganos los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos, y los grandes hacen sentir su autoridad sobre ellos. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demás; y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo. Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por una multitud.

Mateo 23:1112
El más grande entre ustedes debe servir a los demás. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.

Marcos 9:3335
Llegaron a la ciudad de Cafarnaúm. Cuando ya estaban en casa, Jesús les preguntó: ¿Qué venían discutiendo ustedes por el camino? Pero se quedaron callados, porque en el camino habían discutido quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos, y servirlos a todos.

Juan 13:1517
Yo les he dado un ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo que yo les he hecho. Les aseguro que ningún servidor es más que su señor, y que ningún enviado es más que el que lo envía. Si entienden estas cosas y las ponen en práctica, serán dichosos.



(10 de octubre) NACISTE PARA SER LIBRE

¿Estás conciente de cómo es la esclavitud? ¿Has leído sobre ella o quizá has visto algunas películas sobre personas que han sido esclavizadas? El caso es más o menos siempre igual. Alguien vive en libertad en su sitio de residencia y es llevado por la fuerza a otro lugar para trabajar como esclavo y peor aún, ser tratado como esclavo. Luego esta persona tiene hijos que ya nacen esclavos y nunca han conocido otro tipo de vida. Muchos tratan de escapar pero se les impide por la fuerza. Pueden pasar varias generaciones bajo este esquema. De pronto algo sucede, llega un libertador y los esclavos quedan libres. ¿Cómo nos sentiríamos si fuéramos esclavos y de pronto estuviéramos en libertad?

Para muchas personas esto puede ser parecido al tipo de vida que llevan. Podemos ser esclavos de vicios, hábitos, costumbres, actitudes y creencias. La pregunta es: ¿Eras libre y de pronto caíste en la esclavitud? O, naciste esclavo porque desde niño te inculcaron ciertas cosas. ¿Conoces cómo se siente ser esclavo y ser tratado como tal? ¿Son o serán tus hijos también esclavos?

Nuestro mundo ha tenido ya varias generaciones de diferentes tipos de esclavitud y es posible que tú padezcas de alguna de ellas. ¿Quieres ser libre? Pues te informo que naciste para ser libre y que hay un libertador que tiene el poder de liberarte. Cualquiera que sea tu esclavitud, el libertador te puede hacer libre. A ti, a tus hijos y a toda tu familia. De hecho puede liberar a todo el mundo. ¡Que tremenda promesa!

Juan 8:3132
Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él: Si ustedes se mantienen fieles a mi palabra, serán de veras mis discípulos; conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

Juan 8:3436
Jesús les dijo: Les aseguro que todos los que pecan son esclavos del pecado. Un esclavo no pertenece para siempre a la familia; pero un hijo sí pertenece para siempre a la familia. Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán verdaderamente libres.



(11 de octubre) MEMORANDO DEL SEÑOR
Si deseas contactarme, estoy a la distancia de una oración. Si enfrentas una situación difícil, te pido que por favor lo consultes conmigo en oración, para que puedas asegurarte de que tomaras la decisión adecuada. La oración es la herramienta más poderosa que te he dado. ¡Úsala! Además, yo no duermo nunca, ni jamás estoy distraído. Siempre estoy pendiente de ti. 24 sobre 24. Usa la oración en lugar de la preocupación y descansa en Mí.

Además considera lo siguiente: Se feliz con lo que tienes y agradece lo que te he dado. Piensa en las personas desamparadas que no tienen un lecho donde dormir, ninguna posesión, ni siquiera un trabajo. Piensa también en aquellos que trabajan más de 18 horas diarias 7 días a la semana para poder subsistir y en los que están enfermos o incapacitados. Recuerda que hay personas que no conocen el amor porque nunca han sido amadas, inclusive hay personas solitarias que no tienen a nadie, ni familia, ni amigos.
¿Te has enfrentado a una terrible perdida y te preguntas: cual es el propósito de esta prueba? Se agradecido. Aunque no lo entiendas o no quieras aceptarlo, esta prueba es para ayudarte a tomar el camino que debes seguir y del que te estabas apartando y para prepararte para objetivos mayores y mejores, que tu no has visto ni imaginado. Espero que llegues a comprenderlo y aceptarlo, esa prueba la he permitido por tu bien. Para que estés en el plano del crecimiento espiritual en lugar del plano de estancamiento espiritual.

Te pido que ores por otras personas y yo pondré a otras personas a orar por ti. Quiero bendecirte y revelarte mi amor y poder. Mi Espíritu Santo guiará tu alma, para darte la paz que sólo yo puedo dar, y darte también seguridad, confianza, visión, fuerzas, descanso, entendimiento, discernimiento, paciencia y enseñarte la misericordia que debes mostrar.

Con amor, de parte de tu Padre celestial, tu amigo en Jesús.



(12 de octubre) DIOS TE QUIERE USAR

El Señor no te va a quitar las habilidades, capacidades y preparación que te ha dado. Esos son dones irrevocables. Tampoco va a cambiar ni retirar el llamamiento que te ha hecho. El Señor ya te estaba preparando para Su Servicio desde el comienzo de tu vida, es indudable que utilizará las habilidades y capacidades que te ha dado y la preparación que te ha permitido tener. Todo será usado tarde o temprano, ¡si tienes paciencia y eres fiel en tus tareas!

El Señor no miente ni cambia de opinión. El realiza lo que dice y cumple todas sus promesas. El llamado que te ha hecho está de acuerdo con la forma en que te creó y la manera en que te ha preparado. Él sabe lo que quiere y seguramente va ayudar a otras personas y cumplir ciertos proyectos por tu intermedio.

¡Hay mucho trabajo por hacer y tu Padre celestial te creó para un fin específico! Sería, pues, conveniente, que te detuvieras a pensar: Dime, Señor, ¿Qué quieres que haga? ¿Cuál es mi llamamiento? ¿ Cuál es mi misión? Señor, Tú sabes qué es lo que debo hacer. ¡Dame la fe y la motivación que necesito, para tener una visión clara del servicio para el que me has preparado, cualquiera que sea; para que tenga la capacidad para llevarlo a cabo y la voluntad de dar el primer paso! ¡En el nombre de Jesús! ¡Que se haga tu voluntad Señor!

Números 23:19
Dios no es como los mortales: no miente ni cambia de opinión. Cuando él dice una cosa, la realiza. Cuando hace una promesa, la cumple.

Mateo 9:3638
Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Dijo entonces a sus discípulos: Ciertamente la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos. Por eso, pidan ustedes al Dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla.

Juan 6:2729
No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Esta es la comida que les dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él. Le preguntaron: ¿Qué debemos hacer para realizar las obras que Dios quiere que hagamos? Jesús les contestó: La única obra que Dios quiere es que crean en aquel que él ha enviado.

Romanos 11:29
Pues lo que Dios da, no lo quita, ni retira tampoco su llamamiento.

Gálatas 6:9
Así que no debemos cansarnos de hacer el bien; porque si no nos desanimamos, a su debido tiempo cosecharemos.



(13 de octubre) APRENDIENDO A LLORAR

Nuestra cultura nos ha creado todo un paradigma sobre el llanto:
· Los hombres no lloran
· Llorar es para los débiles
· No dejes que te vean llorando
· Si vas a alguien llorando dale palabras de consuelo para que deje de llorar
· No permitas que los tuyos lloren
· Llorar en público no es aceptable
· No me gusta ver gente llorando

Podríamos crear un nuevo paradigma sobre el llanto. El paradigma cristiano sobre llorar:
· Llorar puede ser el resultado directo de la compasión
· La tristeza puede también resultar en llanto
· Si ves a alguien llorando, acompáñalo llorando tu también
· Cualquier persona puede llorar
· Llorar no es vergonzoso para nadie

Jesús lloró y hay evidencias de que sus apóstoles también lloraron.

Lucas 19:41
Cuando llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad, Jesús lloró por ella.

Juan 11:3335
Jesús, al ver llorar a María y a los judíos que habían llegado con ella, se conmovió profundamente y se estremeció, y les preguntó: ¿Dónde lo sepultaron? Le dijeron: Ven a verlo, Señor. Y Jesús lloró.

Hechos 8:2
Algunos hombres piadosos enterraron a Esteban y lloraron mucho por él.

Romanos 12:15
Alégrense con los que están alegres y lloren con los que lloran.

2 Corintios 2:4
Pero cuando les escribí esa carta, me sentía tan preocupado y afligido que hasta lloraba. Sin embargo, no la escribí para causarles tristeza, sino para que vieran el amor tan grande que les tengo.

Apocalipsis 5:4
Y yo lloraba mucho, porque no se había encontrado a nadie digno de abrir el rollo, ni de mirarlo.



(14 de octubre) MENSAJE A MIS OVEJAS REBELDES

Desde lo alto, sentado a la derecha de Mi Padre, te busco con mi mirada y siempre te encuentro haciendo tu propio camino con afán. ¿No te es difícil caminar sin mí? Te miro con dulzura y pena porque sé que tengo que tratas de caminar por tu cuenta, rebelde e independiente sin querer tomar mi mano. Te la he dado tantas veces y siempre vuelve igual, con un tibio y a veces hasta con un entusiasta y caluroso ¡Gracias Señor por tu ayuda! pero después te olvidas de mí y vuelves a tus afanes e independencia.

A veces veo que me necesitas y quisiera para darte todo mi amor, pero sigues tu camino confiando en tus propias fuerzas o en la de otros y te olvidas de mi. Mi amor por ti es muy grande y está retenido en contra de mi voluntad. Yo lo tengo para ti y siempre ha sido tuyo, sólo que tú no lo quieres tener, no lo quieres recibir. No quieres permanecer en mi amor. En algunas oportunidades has permitido que mi amor te toque, pero después de haber tomado mis manos empiezas a sentir seguridad y te sueltas de mí.

¿Por qué me crees que puedes encontrar la seguridad, el amor, la confianza, la paz interior y la Vida, en otros, fuera de mí? Has escuchado tantas veces que Yo Soy el Dador de Vida, que Yo Soy la Vida, que Yo Soy la Paz, que Yo Soy El Camino, que Yo Soy la Resurrección y que Yo Soy el que te ama. Escuchas, pero ¿Y? ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué pones la esperanza en otros y no en mí? ¿Te han amado ellos como Yo te amo? ¿Han entregado su vida por ti? ¿Te sirve de mucho el consuelo, que ellos te dan cuando tienes soledad o tristeza? Además ¿No has escuchado mil veces, que Dios, mi Padre te ama tanto que me entregó a la muerte y muerte de cruz por ti?

¿No te das cuenta que al decirme que no a Mí, haces mi sacrificio y amor estéril, ante tu vida eterna? ¿No te das cuenta que al decirme que no a Mí, dices no a Mí Padre que me ama desde la eternidad misma? ¿Qué pasa contigo que no reaccionas, que sigues creyendo que tienes todo el tiempo del mundo para acaso algún día decidirte a mirarme? Sin embargo, es tanto mi amor por ti, que sigo esperando. Pero, me pregunto si te volverás a mí a tiempo para salvar tu vida.

Yo sé cuantos son tus días sobre la tierra, yo sé de cuando mi Padre te va a llamar para que salgas de este mundo, pero tú no lo sabes. Cada día que pasa es un día más que dices sí a tu seguridad falsa en otras cosas y personas. ¿No te das cuenta, que me dices a Mí que no? Y cada día lejos de mí, es un día menos de gozo a mi lado aquí en la tierra y el riesgo de perder tu vida eterna. ¿Por qué quieres perderte? Cuando mi Padre te llame ¿Dónde van a estar ésos en los cuales tú te apoyas y confías?

Mi Padre te creó con libre albedrío. O sea, tú tienes la capacidad, libertad e independencia para decidir tu camino. Tú, eres quien decide: Conmigo y mi Padre ahora y para siempre. O con el mundo y su pecado de indiferencia hacia mí; con tus deseos y tu vacío, ahora, y después nada.

Mi Padre y Yo te amamos desde antes de la creación del mundo. El Espíritu Santo quiere estar en ti, y darte Su Vida. ¿Quieres pertenecerme? ¿Conocer la profundidad de mi amor? ¿Quieres conocer mi voz? ¿Quieres escucharme? ¿Quieres que te tome de la mano? ¿Quieres que cambie tu corazón? ¿Quieres tener la vida? ¿Quieres estar conmigo para siempre? ¿Quieres que yo reine en tu vida? ¿Quieres entrar por mi puerta y pertenecer a mi rebaño? ¿Quieres que con el poder del Espíritu Santo saquemos todo lo que estorba en tu vida e impide que estés conmigo? Tenemos que hacer una limpieza total y para eso debes nacer de nuevo. ¿Quieres nacer de nuevo? Ese no será un nacimiento de carne sino de espíritu. ¡Tengo tanto para darte! Ábreme tus brazos y déjame amarte. ¡Pídemelo! Yo te di Mi vida. ¿Me darás la tuya?

Jesús. Tu Señor. Tu amigo.

Habla con Jesús ahora mismo y pídele nacer de nuevo en este mismo instante. Dile que le das tu vida.



(15 de octubre) CUAN GRANDE ES NUESTRO PADRE CELESTIAL

La mente humana no puede realmente llegar comprender lo grande y poderoso que es nuestro Padre celestial. ¡La Biblia dice que la grandeza de Dios es de tal magnitud que todo el universo no puede contenerlo! Podemos leer sobre Su Amor, Lealtad, Fidelidad, Inmensidad, Poder, Bondad, Justicia, Gloria, Esplendor, Verdad, Inteligencia y Ternura. Pero ¿Podemos comprenderlo o imaginarlo? ¿Es posible llegar a contener en nuestra mente el concepto de “Dios”? Realmente no.

Él bajó a la tierra, como Jesús de Nazaret, el Mesías, el Cristo. La segunda persona de la trinidad. El hijo de Dios. Igual a Dios, de la misma naturaleza del Padre. Vino al mundo solamente para poder explicarnos directamente, como uno de nosotros, a quien pudimos tocar, ver y escuchar en persona, y así enseñarnos Su Amor a la altura de nuestra capacidad de comprensión. Nuestro Padre celestial se quitó Su Divinidad y nació en nuestra tierra como Jesús, el Hijo del Hombre, el Hijo de Dios, para que viéramos cómo es el propio Dios. Jesús es Su medio más excepcional de comunicación con nosotros. Por medio de Jesús, Él nos transmite Su propio Amor, la más clara visión de Su sustancia, lo que nos manda a hacer y el camino para la salvación. Tan grande es nuestro Padre celestial, que hizo todo eso por nosotros. Sin embargo, parece que todavía no hemos comprendido.

Jesucristo es la parte visible. El Padre está fuera de nuestro alcance visual. A pesar de nuestro contacto con Jesús no alcanzamos a contener al Padre en nuestra mente. Esto además de ser imposible, es innecesario. Basta con seguir a Jesús, obedecerlo y entregarnos a Él. Pero, no lo hacemos.

Debemos entender que ya El Padre hizo lo que quería hacer. La obra está culminada. Ahora nos toca a nosotros hacer nuestra parte. Es nuestra responsabilidad. Si no lo hacemos, le responderemos directamente a Él por nuestras acciones.

1 Reyes 8:27
Pero ¿será verdad que Dios puede vivir sobre la tierra? Si el cielo, en toda su inmensidad, no puede contenerte, ¡cuánto menos este templo que he construido para ti!

Salmos 31:19
¡Qué grande es tu bondad para aquellos que te honran! La guardas como un tesoro y, a la vista de los hombres, la repartes a quienes confían en ti.

Salmos 36:6
Tu justicia es como las grandes montañas; tus decretos son como el mar grande y profundo. Tú, Señor, cuidas de hombres y animales.

Salmos 45:4
Tu gloria consiste en avanzar triunfante, luchando en favor de la verdad y haciendo justicia a los humildes. ¡Tu mano derecha realiza grandes proezas!

Salmos 57:10
Pues tu amor es grande hasta los cielos; tu lealtad alcanza al cielo azul.

Salmos 71:16
Contaré las grandes cosas que tú, Señor, has hecho; ¡proclamaré que solo tú eres justo!

Salmos 71:19
Tu justicia, OH Dios, llega hasta el cielo; tú has hecho grandes cosas; ¡no hay nadie como tú!

Salmos 86:10
Porque solo tú eres Dios; ¡tú eres grande y haces maravillas!

Salmos 92:5
OH Señor, ¡qué grandes son tus obras!, ¡qué profundos tus pensamientos!

Salmos 104:1
¡Bendeciré al Señor con toda mi alma! ¡Cuán grande eres, Señor y Dios mío! Te has vestido de gloria y esplendor.

Salmos 117:2
Pues su amor por nosotros es muy grande; ¡la fidelidad del Señor es eterna! ¡Aleluya!

Salmos 118:9
Es mejor confiar en el Señor que confiar en grandes hombres.

Salmos 119:156
Señor, es muy grande tu ternura; dame vida, conforme a tu justicia.

Salmos 145:1
Hablaré de tu grandeza, mi Dios y Rey; bendeciré tu nombre por siempre.

Salmos 145:3
El Señor es grande y muy digno de alabanza; su grandeza excede nuestro entendimiento.

Salmos 147:5
Grande es nuestro Dios, y grande su poder; su inteligencia es infinita.

Salmos 150:2
¡Alábenlo por sus hechos poderosos! ¡Alábenlo por su grandeza infinita!

Proverbios 30:35
No he adquirido sabiduría, ni sé nada acerca del Santísimo. ¿Quién ha subido y bajado del cielo? ¿Quién puede contener el viento en su puño? ¿Quién envuelve al mar en su capa? ¿Quién estableció los límites de la tierra? ¡No me digas que sabes su nombre, y aun el nombre de su hijo! El Señor protege a los que en él confían; todas sus promesas son dignas de confianza.

Lucas 9:43
Y todos se quedaron admirados de la grandeza de Dios.

Juan 15:10
Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.



(16 de octubre) DOS SON MEJOR QUE UNO

Tu equilibrio como persona, depende en gran parte de tu equilibrio con tu pareja. De la relación de pareja, depende la felicidad de los hijos y de la familia en general. Si recordamos que la familia es la base de la sociedad, entonces comprendemos la estrecha relación que hay entre el equilibrio de la pareja y el de la sociedad.

Amar es una decisión, no un sentimiento. Es una decisión de dedicación y entrega. Como resultado, el fruto de esa dedicación es el amor. Es un círculo. Es retroalimentación. Es acción y reacción. Siembra y cosecha.

El amor es un ejercicio de jardinería:
1. Arranca lo que hace daño.
2. Prepara el terreno.
3. Siembra.
4. Riega y cuida.
5. Se paciente.

Este preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias. Sin embargo, nunca abandones tu jardín. Lo que hace importante a tu flor es el tiempo que le has dedicado. A tu pareja: Acéptala, valórala, respétala, admírala y compréndela. Dale afecto y ternura.

Todo el universo obedece al Amor. ¡Ama! Después de eso ¡Sigue amando! Y luego ¡Ama aun más! Lo demás no importa nada. Ama sin reservas, pero sin ataduras. Si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por Amor, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro. Si quieren que el Amor perdure: vuelen juntos, pero jamás atados. Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.

Génesis 2:24
Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos llegan a ser como una sola persona.

Eclesiastés 4:912
Más valen dos que uno, pues mayor provecho obtienen de su trabajo. Y si uno de ellos cae, el otro lo levanta. ¡Pero ay del que cae estando solo, pues no habrá quien lo levante! Además, si dos se acuestan juntos, uno a otro se calientan; pero uno solo, ¿cómo va a entrar en calor? Uno solo puede ser vencido, pero dos podrán resistir. Y además, la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.

Mateo 19:46
Jesús les contestó: ¿No han leído ustedes en la Escritura que el que los creó en el principio, hombre y mujer los creó? Y dijo: Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona. Así que ya no son dos, sino uno solo. De modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unido.



(17 de octubre) DISFRUTA A TUS HIJOS

Querido hijo: Hoy voy a sonreír cuando vea tu rostro y voy a dejarte escoger la ropa que te vas a poner y a decirte que te queda perfecta. Quiero llevarte al parque a jugar y luego en la casa jugaremos juntos. Voy a desconectar el teléfono y a apagar la computadora, para sentarme junto a ti en el jardín para hacer burbujas de jabón. Cuando pase el carro de los helados, y voy a salir contigo a comprarte uno.

Quiero estrecharte en mis brazos y contarte acerca de cuando tu naciste y sobre lo mucho que te quiero. Luego cuando te bañes, te dejaré salpicar en la tina y no me voy a enojar. Te dejaré despierto hasta tarde, mientras nos sentamos a contar las estrellas. Cuando vayas a dormir, oraremos juntos y simplemente daré gracias a Dios por ser tu, el mayor regalo que he recibido.

Voy a pensar en las madres y en los padres que están ahora buscando a sus hijos extraviados; las madres y padres que visitan a sus hijos en sus tumbas en lugar de sus camas, y en las madres y padres que están en los hospitales mirando sufrir a sus hijos, gritando por dentro por no poder hacer nada mas.

Y cuando te dé un beso de buenas noches te voy a estrechar un poco más fuerte y un poco más de tiempo. Así, agradeceré a Dios por ti y no le pediré nada, sólo le daré las gracias. Creo que estamos demasiado absorbidos en nuestras rutinas diarias y olvidamos el hermoso regalo que son realmente los niños. No podemos saber si Dios nos dará un día más para poder disfrutarlos.

Mateo 19:1315
Llevaron unos niños a Jesús, para que pusiera sobre ellos las manos y orara por ellos; pero los discípulos comenzaron a reprender a quienes los llevaban. Entonces Jesús dijo: Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos. Puso las manos sobre los niños, y se fue de aquel lugar.

Marcos 10:1316
Llevaron unos niños a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos comenzaron a reprender a quienes los llevaban. Jesús, viendo esto, se enojó y les dijo: Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. Les aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomó en sus brazos a los niños, y los bendijo poniendo las manos sobre ellos.

Lucas 18:1517
También le llevaban niñitos a Jesús, para que los tocara; pero cuando los discípulos lo vieron, comenzaron a reprender a quienes los llevaban. Entonces Jesús los llamó y dijo: Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.



(18 de octubre) ¿TE GUSTAN LOS MISTERIOS?

La vida siempre nos presenta enigmas y misterios que retan nuestro intelecto. ¿Esos misterios le agregan emoción a tu vida? ¿Te gusta el suspenso? Esos misterios también pueden retar nuestra espiritualidad, nuestra fe y nuestra confianza en nuestro Padre celestial. ¿De dónde vienen los misterios? ¿Por qué pasa esto?

Cuando El Señor quiere hacernos ver Su voluntad, a veces nos enfrenta con enigmas desconcertantes. ¡Casi le gusta dejarnos perplejos con esos misterios, porque así nos hace orar con más ganas! Nos habla con acertijos y misterios, pero casi siempre nos da la punta del hilo de la madeja, y luego sigue dándonos pistas que conducen a la solución. Nos conduce paso a paso, pero nunca sabemos lo que sucederá hasta que damos el paso siguiente.

Prefiere que busquemos por nosotros mismos, pues ello nos hace probar nuestra fe en Él, en Su palabra, en Su divina guía y en Su amor paternal. Demostramos siempre confiar en Él y obedecerlo, a pesar de que ignoremos qué nos espera al final del camino. Tal vez no veamos la salida, tal vez desconozcamos la solución y hasta es posible que ni siquiera sepamos adónde nos lleva, ni qué nos iremos a encontrar, pero confiamos en que Dios el fiel y cumplirá Sus promesas. Como hizo Abraham cuando obedeció a Dios y salió, sin saber adónde iba.

¿No te gustan los misterios? ¡A nuestro Padre celestial sí!

Salmo 37:23
El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada

Jeremías 33:3
Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras.

Juan 7:28
Al oír esto, Jesús, que estaba enseñando en el templo, dijo con voz fuerte: ¡Así que ustedes me conocen y saben de dónde vengo! Pero no he venido por mi propia cuenta, sino que vengo enviado por uno que es digno de confianza y a quien ustedes no conocen.

Hebreos 11:8
Por fe, Abraham, cuando Dios lo llamó, obedeció y salió para ir al lugar que él le iba a dar como herencia. Salió de su tierra sin saber a dónde iba.



(19 de octubre) CONTRA EL TEMOR

En el mundo se ha desatado una psicosis colectiva. Todo mundo siente temor por lo mal que estamos. Lo peor es que esa actitud negativa se retroalimenta formando un círculo vicioso de miedo que se transforma en pánico. El miedo genera más miedo, pero en una escala ascendente. Además, hay un principio de siembra y cosecha que hace que lo que más temes es lo que probablemente te suceda. Job, el personaje bíblico, así lo reconoció cuando cayó en desgracia.

Job 3:25
Todo lo que yo temía, lo que más miedo me causaba, ha caído sobre mí.

Sin embargo, nuestro Padre celestial no nos creó para que fuéramos unos niños temerosos, sino para que confiáramos en Él. Jesucristo no vino al mundo para que actuáramos en pánico como si Él no hubiese hecho la obra de amor y verdad que hizo a nuestro favor. ¿Por qué sentimos temor? ¿No somos hijos del Señor de señores y Rey de reyes? ¿No es nuestro Padre celestial el Señor todopoderoso creador de todo el universo? Pablo en su segunda carta a Timoteo escribió:

2 Timoteo 1:7
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio.

El espíritu de poder, de amor y de buen juicio que nuestro Señor nos ha dado, nos permite vivir confiados y en un ambiente positivo, en lugar de vivir temerosos y rodeados de negatividad. De esta manera hacemos nuestro entorno más seguro, espiritualmente hablando. Ojo: En este concepto hay mucho poder.

¿Qué Hacer?:
1. Amemos sin limitaciones ni restricciones, comenzando por nosotros mismo y siguiendo con todos los demás.
2. Aceptémonos y aceptemos a los demás, tal y como somos.
3. Haz contacto físico, mental y emocional con la gente.
4. No juzgues, no critiques, no te quejes.
5. No participes en chismes y murmuraciones.
6. Desea el bien a todos los que te rodean.
7. Trata de estar siempre alegre, contento y feliz.
8. Ayuda y sirve a las personas que tengas cerca.
9. Sueña. Haz planes nuevos.
10. Cuida tu mente y tu cuerpo. Deja los malos hábitos y adquiere los buenos con disciplina y repetición. No contamines ni la mente, ni el cuerpo, ni en entorno tuyo o el de los demás.

No hay fuerza más grande que la del amor que siempre es incondicional, inevitablemente se expande y una vez sembrado siempre produce cosecha. Además la fuerza del espíritu del amor produce el espíritu de poder y de buen juicio.

Cambiemos el mundo con amor. Echemos fuera el temor con amor.

Mateo 10:26
No tengan, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse.

Lucas 1:7375
Y este es el juramento que había hecho a nuestro padre Abraham: que nos permitiría vivir sin temor alguno, libres de nuestros enemigos, para servirle con santidad y justicia, y estar en su presencia toda nuestra vida.

1 Juan 4:18
Donde hay amor no hay miedo. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente.



(20 de octubre) EL PARADIGMA DEL TIEMPO

¿Cuántos años has vivido? ¿Cuántos te quedan por vivir? ¿Sabes la respuesta? Cuando una persona es joven piensa que le queda mucho tiempo y puede “comerse” los años con cierto descuido. Pero cuando una persona es de edad avanzada, sabe que le quedan pocos años y tiende a tener mucho más cuidado en la forma de invertir su tiempo. Sin embargo, eso es un paradigma porque nadie sabe realmente cuanto tiempo le queda por vivir. Por esa razón todos deberíamos invertir nuestro tiempo con mucho cuidado y con el debido respeto al regalo que representa cada día de vida. Nadie sabe cuando le toca partir de este mundo.

Renunciemos a invertir nuestro tiempo en:
1. Las mediocridades de construir egos.
2. Tomar ventaja sobre alguien para aprovecharnos de esa persona.
3. Sentir envidia.
4. Participar en chismes, murmuraciones y campañas de descrédito.
5. Desear, anhelar y apropiarnos de lo que es de otros.
6. Proyectos de megalomanía y actividades hipócritas de caridad o para salvar al mundo.
7. Reuniones donde nunca se logra nada, porque se discuten los títulos y no los contenidos.
8. Hacer cosas propias de la inmadurez espiritual.
9. Luchar por fama, reconocimiento y poder.
10. Buscar desesperadamente y con avaricia, la riqueza material.

Nuestro tiempo es escaso independientemente de la edad que tengamos. Nuestra alma debe tener prisa en invertir el tiempo con sabiduría.

Decidamos invertir nuestro tiempo en:
1. Brindar amor sin reservas, límites o fraudes.
2. Vivir como hermanos ayudándonos y sirviéndonos los unos a los otros.
3. Relacionarme con las personas de corazón a corazón.
4. Aprender lo que es la compasión y la misericordia.
5. Actuar sin miedo al fracaso, la enfermedad o la muerte.
6. Lograr triunfos que no alimenten nuestra vanidad, orgullo y soberbia.
7. Trabajar sin buscar ser los elegidos.
8. Asumir nuestras responsabilidades.
9. Fortalecer mi espíritu y crecer espiritualmente.
10. Andar de la mano de nuestro Padre celestial por el camino que Él nos ha mandado.

Nuestra meta debe ser, llegar al final de nuestra vida satisfechos con lo que hicimos con el tiempo que tuvimos, para encontrarnos en paz con nuestro Padre celestial ¿Es esa tu meta? Piénsalo, porque igualmente, algún día, llegarás al final de tu vida.

Mateo 6:2534
Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! Así que no se preocupen, preguntándose: ¿Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos? Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Mateo 7:1214
Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas. Entren por la puerta angosta. Porque la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos; pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran.

Mateo 10:39
El que trate de salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.

Mateo 13:1823
Escuchen, pues, lo que quiere decir la parábola del sembrador: Los que oyen el mensaje del reino y no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino; viene el maligno y les quita el mensaje sembrado en su corazón. La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero como no tienen suficiente raíz, no se mantienen firmes; cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fallan. La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de esta vida les preocupan demasiado y el amor por las riquezas los engaña. Todo esto ahoga el mensaje y no lo deja dar fruto en ellos. Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden y dan una buena cosecha, como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla.

Mateo 16:26
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?

Santiago 4:18
¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes? Pues de los malos deseos que siempre están luchando en su interior. Ustedes quieren algo, y no lo obtienen; matan, sienten envidia de alguna cosa, y como no la pueden conseguir, luchan y se hacen la guerra. No consiguen lo que quieren porque no se lo piden a Dios; y si se lo piden, no lo reciben porque lo piden mal, pues lo quieren para gastarlo en sus placeres. ¡OH gente infiel! ¿No saben ustedes que ser amigos del mundo es ser enemigos de Dios? Cualquiera que decide ser amigo del mundo, se vuelve enemigo de Dios. Por algo dice la Escritura: Dios ama celosamente el espíritu que ha puesto dentro de nosotros. Pero Dios nos ayuda más con su bondad, pues la Escritura dice: Dios se opone a los orgullosos, pero trata con bondad a los humildes. Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y este huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores! ¡Purifiquen sus corazones, ustedes que quieren amar a Dios y al mundo a la vez!

Santiago 4:1317
Ahora oigan esto, ustedes, los que dicen: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, y allí pasaremos un año haciendo negocios y ganando dinero, ¡y ni siquiera saben lo que mañana será de su vida! Ustedes son como una neblina que aparece por un momento y en seguida desaparece. Lo que deben decir es: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. En cambio, ustedes insisten en hablar orgullosamente; y todo orgullo de esa clase es malo. El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado.



(21 de octubre) EL GRAN MANDAMIENTO

¿Qué significa amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas y amar a tu prójimo como a uno mismo?

Aquí hay una guía de ejemplo:

1. Debemos aceptarnos tal cual somos, con todos nuestros defectos y con todas nuestras cualidades. Igualmente debemos aceptar a las demás personas con todos sus defectos y todas sus cualidades. Nuestro Padre celestial nos acepta tal cual somos. Si somos aceptados por quien es mucho mayor y mejor que nosotros ¿Cómo no vamos a aceptar a los que son igual a nosotros?

2. De acuerdo al punto anterior debemos ser flexibles, porque ni nosotros ni las demás personas, son siempre de la manera como nosotros queremos que sean.

3. Debemos perdonarnos a nosotros mismos y perdonar a todo el mundo. Nuestro Padre celestial siempre está dispuesto a perdonarnos, por lo tanto ¿Con qué derecho le negamos el perdón a alguien?

4. Debemos sanar nuestras heridas y ayuda a sanar las heridas de nuestro prójimo. Nuestro Padre celestial está permanentemente sanándonos.

5. Anotemos diariamente las bendiciones que recibimos de nuestro Padre celestial. Ahora preguntémonos ¿Somos bendición para los demás? ¿Nos preocupamos por bendecir a nuestro prójimo?

6. Crezcamos, desarrollémonos y trabajemos para ser cada día mejor. Hagamos el compromiso de ayudar a otras personas a crecer, desarrollarse y ser cada día mejores.

7. Regalemos amor todos los días y en grandes cantidades. Demostremos ese amor para que el mundo lo sienta. Regalemos besos, abrazos, apretones de mano, sonrisas y cualquier cosa que ayude a las personas a sentir que las amamos.

Los puntos del 1 al 6 representan el verdadero amor, pero nunca debemos olvidar el punto 7. Es importante hacer sentir el amor.

Finalmente, cuando nos amamos a nosotros mismos y amamos al prójimo, estamos amando a nuestro Padre celestial y el quiere que lo hagamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.

Al cumplir el Gran Mandamiento, amándonos unos a otros, cambiaremos el mundo con la fuerza del amor de Jesús.

Mateo 22:3740
Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.

Marcos 12:2931
Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ningún mandamiento es más importante que estos.



(22 de octubre) VIDA ETERNA (canción de Ricardo Montaner)

Si tú existes, yo te hice, te pensé antes de nacer.
Si tú vives a mi vera, no te faltará abundancia, ni a tus padres, ni a tus hijos, ni nación.Tengo siembra y cosecha, solo deja que te guié mi palabra, tengo mi reino de regalo y salvación de humanidad.
Deja que te guié mi palabra, tengo mi reino de regalo y salvación de humanidad.
Yo tengo más, tengo gracia y gloria al que me siga y vida eterna.
Si tú amas, si tú adoras, el amor yo lo inventé.
Si no llegas a la hora de mi rapto, esperaré.
Si te impones en hacer tu voluntad, si no encuentras a quien dar tu carga.
Deja que te guié mi palabra, tengo mi reino de regalo y salvación de humanidad.
Deja que te guié mi palabra, tengo mi reino de regalo y salvación de humanidad.
Yo tengo más, tengo gracia y gloria al que me siga y vida eterna.
Deja que te guié mi palabra, tengo mi reino de regalo y salvación de humanidad.
Yo tengo más, tengo gracia y gloria al que me siga.
Deja que te guié mi palabra, tengo mi reino de regalo y salvación de humanidad.
Yo tengo más, tengo gracia y gloria al que me siga y vida eterna.

Juan 3:16
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.

Juan 4:14
Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna.

Juan 4:36
El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente.

Juan 5:24
Les aseguro que quien presta atención a lo que yo digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida.

Juan 6:40
Porque la voluntad de mi Padre es que todos los que miran al Hijo de Dios y creen en él, tengan vida eterna; y yo los resucitaré en el día último.

Juan 6:54
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el día último.

Juan 17:2
Pues tú has dado a tu Hijo autoridad sobre todo hombre, para dar vida eterna a todos los que le diste.



(23 de octubre) NUESTRA MISIÓN NUNCA FRACASARÁ

Muchos cristianos piensan que nuestra principal misión y labor es convertir al cristianismo a todo el mundo. Sin embargo, eso no es absolutamente cierto y además puede llevarnos por caminos incorrectos. La historia tiene muchos ejemplos de estos caminos errados.

La labor de un cristiano debe ser:

1. Exponer los hechos del Evangelio a través de las enseñanzas de Jesús.
2. Demostrar el amor de Jesús enseñó, para que todos puedan ver el amor del Padre celestial a través de nuestro testimonio de vida.

Convertirlos es cosa de Dios. Nosotros somos solamente el instrumento y en eso consiste nuestro deber. Como es natural, esperamos convertirlos a Cristo, pero en realidad esa es tarea del Espíritu Santo. Ellos tienen que decidir por su cuenta.

Cuando nos empeñamos en convencerlos y convertirlos, podemos apartarnos peligrosamente del camino del amor y del ejemplo de Jesús. Él nunca forzó a nadie a creerle, pero los amó a todos por igual. Luego de Su Resurrección y poco antes de ascender al cielo, Jesucristo nos dijo: Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Este mandato de Jesús hay que obedecerlo pero debemos hacerlo de acuerdo al ejemplo de amor que Él nos dejó

¡Pero aun cuando no acepten nuestras palabras, no habremos perdido nada, porque nunca se testifica inútilmente! Solamente con mostrarles el amor de Dios y compartir con ellos Su Palabra, predicándoles el Evangelio, ya habremos logrado el propósito. Lo que hagan luego es responsabilidad de ellos. El amor nunca deja de ser y por eso no puedes perder.

Estamos del lado de Dios, y Él jamás pierde; de un modo u otro siempre gana. ¡Así pues, testificar para ganar almas siempre da resultado y nunca es en vano! ¡Tenemos una empresa que no puede fracasar! ¿Quieres ganar del lado de tu Padre celestial?

Mateo 28:1920
Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Juan 15:910
Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Juan 17:26
Les he dado a conocer quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y para que yo mismo esté en ellos.



(24 de octubre) ¡POR FAVOR VUELVE A CASA!

Independientemente de que hayas decidido irte, de que te hayas apartado de tu Padre celestial y de que seas una oveja descarriada, tu Padre celestial sigue amándote y teniendo esperanzas en ti, por mucho que te hayas alejado. ¡Eres Su hijo y tarde o temprano lo comprenderás y volverás a la casa de tu Padre! Volverás corriendo a casa. Volverás a la fraternidad de la familia, a la alegría del Espíritu Santo y al alimento, la abundancia y la calidez del seno del hogar.

¡Nunca es tarde! Aunque lo hayas perdido todo, el Padre todavía te ama y te recibirá con los brazos abiertos Te llevará consigo a Su seno de amor y celebrará que este hijo Suyo estaba muerto y ha revivido volviendo a casa.

¿Puedes imaginar a tu Padre celestial esperando por ti? ¡Por favor, vuelve a casa!

Lucas 15:1132
Jesús contó esto también: Un hombre tenía dos hijos, y el más joven le dijo a su padre: Padre, dame la parte de la herencia que me toca. Entonces el padre repartió los bienes entre ellos. Pocos días después el hijo menor vendió su parte de la propiedad, y con ese dinero se fue lejos, a otro país, donde todo lo derrochó llevando una vida desenfrenada. Pero cuando ya se lo había gastado todo, hubo una gran escasez de comida en aquel país, y él comenzó a pasar hambre. Fue a pedir trabajo a un hombre del lugar, que lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Y tenía ganas de llenarse con las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Al fin se puso a pensar: ¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Regresaré a casa de mi padre, y le diré: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo; trátame como a uno de tus trabajadores. Así que se puso en camino y regresó a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión de él. Corrió a su encuentro, y lo recibió con abrazos y besos. El hijo le dijo: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo. Pero el padre ordenó a sus criados: Saquen pronto la mejor ropa y vístanlo; pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el becerro más gordo y mátenlo. ¡Vamos a celebrar esto con un banquete! Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado. Comenzaron la fiesta. Entre tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Cuando regresó y llegó cerca de la casa, oyó la música y el baile. Entonces llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba. El criado le dijo: Es que su hermano ha vuelto; y su padre ha mandado matar el becerro más gordo, porque lo recobró sano y salvo. Pero tanto se enojó el hermano mayor, que no quería entrar, así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciera. Le dijo a su padre: Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para tener una comida con mis amigos. En cambio, ahora llega este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro más gordo. El padre le contestó: Hijo mío, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero había que celebrar esto con un banquete y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.



(25 de octubre) ¿EL TEMOR TE CONTROLA?

El Temor no es bueno. Satanás es el ministro siniestro del temor. Cuando él clava sus uñas de temor en el corazón de una persona, entonces la tiene controlada. La pregunta es: ¿Dejar que Satanás tome el control a través de miedo o tomar una posición firme frente al miedo, apoyados en las promesas de nuestro Padre celestial? El temor nunca debe tomar el control. El tener miedo es un insulto a Dios quien nos ha prometido que siempre estará con nosotros. Sentir temor es normal para nuestra débil naturaleza carnal, pero dejar que nos controle es permitirle el control a Satanás. El temor es destructivo. No debe haber dudas, si nosotros lo permitimos, nuestro Padre celestial estará en control de todos los aspectos de nuestra vida y no habrá espacio para el temor.

Pidamos al Señor que nos muestre a través del Espíritu Santo, cuáles son nuestros temores. Luego confesemos esos temores ante nuestro Padre celestial y pidamos perdón por nuestra falta de confianza en Él. ¡Debemos arrepentirnos y buscar la mano del Señor que está siempre extendida esperando para sostenernos y evitar que caigamos.

Mateo 8:2326
Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron. En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo! Él les contestó: ¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo.

Mateo 10:2631
No tengan, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a la luz del día; y lo que les digo en secreto, grítenlo desde las azoteas de las casas. No tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; teman más bien al que puede hacer perecer alma y cuerpo en el infierno. ¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.

Mateo 14:2533
A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo: ¡Es un fantasma! Pero Jesús les habló, diciéndoles: ¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo! Entonces Pedro le respondió: Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. Ven, dijo Jesús. Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor! Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: ¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste? En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús, y le dijeron: ¡En verdad tú eres el Hijo de Dios!

Lucas 1:7375
Y este es el juramento que había hecho a nuestro padre Abraham: que nos permitiría vivir sin temor alguno, libres de nuestros enemigos, para servirle con santidad y justicia, y estar en su presencia toda nuestra vida.

Juan 14:27
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.



(26 de octubre) ¡HAZ LO QUE PUEDAS, MIENTRAS PUEDAS!

Muchas veces pensamos que no podemos hacer mucho y que frente a las circunstancias de la vida y la situación del mundo, es poco lo que podemos hacer. ¡Pero siempre hay algo que podemos hacer! No pensemos en todo lo que hay que hacer. Tampoco pensemos en lo que no podemos hacer. Concentrémonos en lo que podemos hacer, porque esa es nuestra área de influencia. No importa si nos parece que no es mucho. ¡Siempre hay algo que podemos hacer!

Lo importante es hacer lo que podemos hacer, mientras podemos hacerlo. Si gastamos mucho tiempo pensando, decidiendo si hacemos algo o no y no actuamos, es posible que cuando queramos hacer algo, ya sea muy tarde y ni siquiera podamos hacer lo que estaba a nuestro alcance.

Cuando hacemos lo que podemos en el momento en que debemos hacerlo, se ponen en marcha las fuerzas celestiales del Reino de Nuestro Señor y comienzan los milagros. Alguien más vendrá a ayudarnos a hacer lo que nosotros no pudimos hacer o el propio Señor del universo, nuestro Padre celestial se hará cargo con un milagro sobrenatural.

¿Quieres ver en acción el poder de Dios todopoderoso, nuestro Padre, Señor de señores, Rey de reyes y el creador de todo lo visible e invisible? Comienza por hacer lo que puedes tan pronto como puedes y verás el prodigioso poder del Reino de los cielos. Pero recuerda hacerlo unido a Jesús, ya que sin Jesús nada podemos hacer.

¡Pruébalo!

Marcos 8:110
Un día en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. Y si los mando sin comer a sus casas, pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos. Sus discípulos le contestaron: ¿Pero cómo se les puede dar de comer en un lugar como este, donde no vive nadie? Jesús les preguntó: ¿Cuántos panes tienen ustedes? Siete, contestaron ellos. Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y se los iba dando a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente, y así lo hicieron. Tenían también unos cuantos pescaditos; Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y también mandó repartirlos. Todos comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron los pedazos sobrantes en siete canastas. Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Luego Jesús los despidió, subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

Marcos 9:23
Jesús le dijo: ¿Cómo que: si puedes? ¡Todo es posible para el que cree!

Marcos 14:39
Jesús había ido a Betania, a casa de Simón, al que llamaban el leproso. Mientras estaba sentado a la mesa, llegó una mujer que llevaba un frasco de alabastro lleno de perfume de nardo puro, de mucho valor. Rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. Algunos de los presentes se enojaron, y se dijeron unos a otros: ¿Por qué se ha desperdiciado este perfume? Podía haberse vendido por el equivalente al salario de trescientos días, para ayudar a los pobres. Y criticaban a aquella mujer. Pero Jesús dijo: Déjenla; ¿por qué la molestan? Ha hecho una obra buena conmigo. Pues a los pobres siempre los tendrán entre ustedes, y pueden hacerles bien cuando quieran; pero a mí no siempre me van a tener. Esta mujer ha hecho lo que ha podido: ha perfumado mi cuerpo de antemano para mi entierro. Les aseguro que en cualquier lugar del mundo donde se anuncie la buena noticia, se hablará también de lo que hizo esta mujer, y así será recordada.

Juan 15:110
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. Si una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé más. Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho. Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí. Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego. Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. En esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos. Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.



(27 de octubre) LA BATALLA DIARIA

A veces la vida de los hijos del Señor es una verdadera lucha. Una gran contienda entre obedecer a nuestro Padre celestial y las tentaciones del diablo para que desobedezcamos a nuestro Padre. Lo primero que necesitamos comprender es que el diablo no puede hacernos ningún daño. Como hijos del Señor, estamos fuera de su alcance. Pero si puede tratar de confundirnos con sus mentiras, para lograr su meta de que caigamos en desobediencia.

Jesús nos enseñó a resistir las tentaciones del diablo con la Palabra de Dios. La Biblia es el estandarte de Dios. O sea, es la bandera que podemos agitar delante de nuestro enemigo, haciéndolo huir. ¡Él no soporta la Palabra del Señor!

Cuando el diablo nos tienta y nos pone a prueba, ¿qué es lo primero que debemos hacer? Pedirle a nuestro Padre celestial una respuesta que figure en las Escrituras, ¡eso fue lo que hizo Jesús! Cuando el diablo lo tentó y le mintió, Jesús se limitó a citarle las Escrituras. Claro que el diablo también le citó Escrituras a Jesús, pero deformándolas y sacándolas de contexto. Así que el Señor le disparó Escrituras de vuelta, aplicándolas debidamente: ¡Escrito está! Y el diablo huyó ¡No pudo enfrentarse a la Palabra!

La mejor manera de detener un ataque es contraatacar. La mejor defensa es la ofensiva. ¡Libra una guerra agresiva contra el Enemigo! Sumérgete constantemente en oración, en la Palabra. Memoriza las promesas de Señor. La Palabra de nuestro Padre, que es el Señor de señores y Rey de reyes, pone a nuestro enemigo fuera de combate. ¡Sepulta sus mentiras bajo un alud de la Verdad!

Mateo 4:111
Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba. Estuvo cuarenta días y cuarenta noches sin comer, y después sintió hambre. El diablo se acercó entonces a Jesús para ponerlo a prueba, y le dijo: Si de veras eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en panes. Pero Jesús le contestó: La Escritura dice: No solo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios. Luego el diablo lo llevó a la santa ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo: Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo; porque la Escritura dice: Dios mandará que sus ángeles te cuiden. Te levantarán con sus manos, para que no tropieces con piedra alguna. Jesús le contestó: También dice la Escritura: No pongas a prueba al Señor tu Dios. Finalmente el diablo lo llevó a un cerro muy alto, y mostrándole todos los países del mundo y la grandeza de ellos, le dijo: Yo te daré todo esto, si te arrodillas y me adoras. Jesús le contestó: Vete, Satanás, porque la Escritura dice: Adora al Señor tu Dios, y sírvele solo a él. Entonces el diablo se apartó de Jesús, y unos ángeles acudieron a servirle.

Lucas 4:113
Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del río Jordán, y el Espíritu lo llevó al desierto. Allí estuvo cuarenta días, y el diablo lo puso a prueba. No comió nada durante esos días, así que después sintió hambre. El diablo entonces le dijo: Si de veras eres Hijo de Dios, ordena a esta piedra que se convierta en pan. Jesús le contestó: La Escritura dice: No solo de pan vivirá el hombre. Luego el diablo lo levantó y, mostrándole en un momento todos los países del mundo, le dijo: Yo te daré todo este poder y la grandeza de estos países. Porque yo lo he recibido, y se lo daré al que quiera dárselo. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo. Jesús le contestó: La Escritura dice: Adora al Señor tu Dios, y sírvele solo a él. Después el diablo lo llevó a la ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo: Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo desde aquí; porque la Escritura dice: Dios mandará que sus ángeles te cuiden y te protejan. Te levantarán con sus manos, para que no tropieces con piedra alguna. Jesús le contestó: También dice la Escritura: No pongas a prueba al Señor tu Dios. Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.

Santiago 4:7
Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y este huirá de ustedes.



(28 de octubre) LIBRE PARA HACER LO QUE QUIERES

Somos libres para hacer con nuestra vida lo que se nos antoje. ¿Es eso cierto? Por lo menos tenemos la libertad de ocuparnos en lo que queramos y hasta donde lo permitamos: Estudiamos, trabajamos, practicamos deportes, hacemos ejercicios, nos divertimos, viajamos, cultivamos hobbies, mantenemos relaciones familiares y personales, participamos en la comunidad, etc. Realmente nos mantenemos siempre muy ocupados.

Una de las características de nuestro ocupado y diverso estilo de vida, es que no nos queda tiempo para Dios. Todos creemos en Dios y no queremos admitir que Dios no es importante para nosotros, el problema es que estamos tan ocupados, que hacemos todo lo demás y al final Dios se queda afuera de nuestra agenda y pareciera que no tiene mucho que ver con nuestra vida. Creemos en Dios pero: ¿Es importante para nosotros? ¿Lo amamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas y con toda nuestra mente? ¿Tenemos una relación personal con Él? ¿Lo sentimos cercano? ¿Lo buscamos? ¿Hablamos con Él con frecuencia? ¿Le dedicamos tiempo? ¿Le damos el primer lugar de nuestra agenda?

Ahora, todo cambia cuando tenemos un problema y no tenemos solución ni a quien recurrir. En esa situación, si tenemos tiempo para Dios y tenemos todo el tiempo del mundo. Oramos, clamamos, pedimos, lloramos y casi le exigimos que nos escuche y que nos de la solución, porque es nuestro Dios, nuestro Padre y nos ama. Es obvio que merecemos que Él nos solucione nuestros problemas. Las cosas no pueden ser así ¿Cierto? Esa es la razón de la ansiedad, la tristeza, el desánimo, el miedo, el estrés y la falta de paz que nos controla. Además cedemos fácilmente ante las tentaciones y nuestra fuerza de voluntad está cada vez más minada.

La pregunta es: Cuando hacemos uso de nuestra libertad y libre albedrío, ¿Hacemos las escogencias correctas? ¿Mostramos sabiduría en la distribución de nuestro tiempo? ¿Le damos el tiempo adecuado a los asuntos más importantes? ¿Somos capaces de controlar el uso del tiempo? ¿Qué tal si cambiamos y dejamos a Dios el control de todo? ¿Qué tal si dejamos que nos guíe? ¿Por qué no decidimos caminar con El Señor en lugar de caminar solos?

¿Por qué no probamos ser humildes y reconocer que El Señor es lo más importante en nuestra vida en lugar del orgullo y la soberbia que nos hace creer que somos autosuficientes? La humildad nos conduce a la luz de la vida y el orgullo y la soberbia nos lleva a las tinieblas de la muerte. ¡Es nuestra decisión!

1 Pedro 5:6–7
Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los enaltezca a su debido tiempo. Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.

Mateo 22:3640
Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.

Marcos 12:2833
Al ver que Jesús les había contestado bien, uno de los maestros de la ley, que los había oído discutir, se acercó a él y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ningún mandamiento es más importante que estos. El maestro de la ley le dijo: Muy bien, Maestro. Es verdad lo que dices: hay un solo Dios, y no hay otro fuera de él. Y amar a Dios con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios que se queman en el altar.

Lucas 10:2528
Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees? El maestro de la ley contestó: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo. Jesús le dijo: Has contestado bien. Si haces eso, tendrás la vida.



(29 de octubre) EN EL ESPÍRITU O EN LA CARNE

Todos los seres humanos nacemos de la carne. Sin embargo, para poder entrar en la vida eterna necesitamos nacer de nuevo, pero del Espíritu. Cuando hemos nacido del Espíritu, cada pequeña tarea que hacemos nos parece maravillosa. Cualquier cosa, lo que sea, puede hacerse en el espíritu y resulta algo productivo, con sentido y lo hacemos con ilusión, entendiendo que es parte del plan de Dios.

Pero si obramos en la carne, las tareas pueden ser tediosas, aburridas, improductivas, sin sentido e injustas y perdemos toda ilusión, sin comprender cual es el plan de Dios en lo que hacemos. Terminamos deprimidos y desanimados.

No importa lo que tengamos que hacer: fácil o difícil, pesado o ligero, complejo o sencillo, rutinario o diferente, visible o detrás de bastidores, importante o humilde, grande o pequeño, limpio o sucio, cualquier cosa. El espíritu puede hacer que cualquier tarea resulte maravillosa. Lo podemos hacer en la motivación del Espíritu o en la motivación de la carne. Como nos sentimos haciéndolo nos indica la motivación que tenemos.

Demos gracias al Señor por Su Espíritu, por el contacto vital que tenemos con Él y con Su Fuerza, Belleza, Poder y Sabiduría. En su Espíritu nuestra vida está llena de emoción y no hay equivocación. En Su Espíritu, ¡podemos tener un triunfo arrollador!

Lo que hacemos, ¿está lleno de poder y entusiasmo divinos? Si no es así, ¡son obras muertas! ¡Que Dios nos ayude a utilizar el fogoso poder de Su Espíritu en todo lo que hagamos!

Juan 3:112
Había un fariseo llamado Nicodemo, que era un hombre importante entre los judíos. Este fue de noche a visitar a Jesús, y le dijo: Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, porque nadie podría hacer los milagros que tú haces, si Dios no estuviera con él. Jesús le dijo: Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le preguntó: ¿Y cómo puede uno nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso podrá entrar otra vez dentro de su madre, para volver a nacer? Jesús le contestó: Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu. No te extrañes de que te diga: Todos tienen que nacer de nuevo. El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su ruido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son también todos los que nacen del Espíritu. Nicodemo volvió a preguntarle: ¿Cómo puede ser esto? Jesús le contestó: ¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos, y somos testigos de lo que hemos visto; pero ustedes no creen lo que les decimos. Si no me creen cuando les hablo de las cosas de este mundo, ¿cómo me van a creer si les hablo de las cosas del cielo?

2 Corintios 3:56
No es que nosotros mismos estemos capacitados para considerar algo como nuestro; al contrario, todo lo que podemos hacer viene de Dios, pues él nos ha capacitado para ser servidores de una nueva alianza, basada no en una ley, sino en la acción del Espíritu. La ley condena a muerte, pero el Espíritu de Dios da vida.



(30 de octubre) TU DÍA ES HOY

¡Cómo nos cuesta comprender la importancia del día de hoy! ¡La importancia del presente! Mañana, no sabemos si vendrá, ni que traerá y puede ser muy tarde para actuar. Ayer ya pasó sin que podamos hacer nada sobre él. Ayer fue hace mucho tiempo.

Lo que no hicimos ayer, ya nunca lo podremos hacer y lo que hicimos ayer, ya pasó y es muy probable que necesitemos volver a hacerlo otra vez. Con la misma lógica del paradigma del tiempo, no sabemos si mañana estaremos aquí para hacer lo que debemos hacer y es posible que aunque estemos aquí, ya sea muy tarde para hacer lo que debíamos haber hecho. Ayer ya se fue y mañana puede ser muy tarde. ¿Qué nos queda?

¡Hoy! Lo que hagamos hoy, queda hecho y cuando veamos el ayer, ahí lo encontraremos. Con el hoy, construimos el ayer. Más importante aún, lo que hagamos hoy es la siembra para mañana. Lo que hagamos hoy lo recogeremos mañana porque quedó hecho hoy y aunque no estemos aquí, lo que hicimos hoy estará ahí esperando ser cosechado. Si lo hacemos hoy, nunca podremos decir, mañana es muy tarde.

¡Hoy! es el día para: amar, perdonar, pedir perdón, aceptar los errores, intentarlo otra vez, ir, regresar, soñar, fijar metas, trazar rumbos, hacer sueños realidad, hacer el bien, trabajar, ayudar, pedir ayuda, estar alegre, alegrar a otros, dar una nueva oportunidad a nosotros mismos y a otros, triunfar, acompañar, ser acompañado, buscar, encontrar, pedir, dar, perseverar y hacer todo lo que debemos hacer hoy, porque hoy, es definitivo. Actuemos hoy como si no existiera el ayer y no tuviéramos mañana.

Sobretodo, lo más importante, entrega hoy tu vida a Jesús. Es la mejor siembra que puedes hacer.

Simplemente, tu día es ¡HOY!

Mateo 6:11
Danos hoy el pan que necesitamos.

Mateo 6:2534
Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! Así que no se preocupen, preguntándose: ¿Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos? Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Santiago 4:1317
Ahora oigan esto, ustedes, los que dicen: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, y allí pasaremos un año haciendo negocios y ganando dinero, ¡y ni siquiera saben lo que mañana será de su vida! Ustedes son como una neblina que aparece por un momento y en seguida desaparece. Lo que deben decir es: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. En cambio, ustedes insisten en hablar orgullosamente; y todo orgullo de esa clase es malo. El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado.



(31 de octubre) SUEÑOS O DECISIONES

Nuestras vidas no están hechas de los sueños que soñamos sino de las decisiones que tomamos. Por lo tanto, necesitamos tomar decisiones excelentes y basadas en nuestros sueños, si queremos ver nuestros sueños convertidos en realidad. Cada decisión que tomamos desencadena serie de eventos en nuestras vidas, así como también en las vidas de los que nos rodean, y por lo tanto, la sumatoria de las decisiones que vamos tomado a lo largo de la vida, determinan dónde estamos, hacia donde vamos y más importante aún, determina en lo que nos vamos convirtiendo.

Esa es la razón por la que, a veces, según vamos avanzando en la vida, nos vamos apartando de nuestros sueños y terminamos llegando a vivir vidas nunca pensamos y que ni siquiera llegamos a desear. El problema radica en que independientemente de nuestros sueños, lo que realmente queremos, amamos y pensamos se pone de manifiesto en las decisiones que tomamos, porque no están motorizadas por nuestros sueños sino por nuestros impulsos, instintos, costumbres, ataduras, cultura y nuestra inclinación a complacer a otros.

La solución es no dejar que nada nos aparte de la conquista de nuestros sueños y tomar decisiones que sean congruentes con esos sueños de vida. Hay un dicho de la cultura popular que dice: Si no sabes para donde vas, llegaras a otro sitio. Para nosotros los cristianos, las decisiones excelentes están dirigidas por el sueño de seguir e imitar a Jesús y representan la prueba de nuestro compromiso con El Señor.

Mateo 8:1822
Jesús, al verse rodeado por la multitud, dio orden de pasar al otro lado del lago. Entonces se le acercó un maestro de la ley, y le dijo: Maestro, deseo seguirte a dondequiera que vayas. Jesús le contestó: Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. Otro, que era uno de sus discípulos, le dijo: Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre. Jesús le contestó: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.

Lucas 9:5762
Mientras iban de camino, un hombre le dijo a Jesús: Señor, deseo seguirte a dondequiera que vayas. Jesús le contestó: Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. Jesús le dijo a otro: Sígueme. Pero él respondió: Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre. Jesús le contestó: Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve y anuncia el reino de Dios. Otro le dijo: Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de los de mi casa. Jesús le contestó: El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás, no sirve para el reino de Dios.

2 Corintios 8:11
Ahora pues, dentro de sus posibilidades, terminen lo que han comenzado con la misma buena disposición que mostraron al principio, cuando decidieron hacerlo.

Filipenses 1:911
Pido en mi oración que su amor siga creciendo más y más todavía, y que Dios les dé sabiduría y entendimiento, para que sepan escoger siempre lo mejor. Así podrán vivir una vida limpia, y avanzar sin tropiezos hasta el día en que Cristo vuelva; pues ustedes presentarán una abundante cosecha de buenas acciones gracias a Jesucristo, para honra y gloria de Dios.



(1 de noviembre) TEN VALOR

Si hay momentos en que ya no tienes fuerzas y piensas que Jesús no oye tu oración, no pierdas la fe en Sus promesas ni dudes de Su interminable compasión.

¿Te desvelas por un ser querido, implorando hasta el amanecer?
Dios cumple lo que ha prometido: déjalo todo en manos de Él.
Aunque a veces no halles la salida, nunca dudes de Su inmenso amor.
Para cada prueba de la vida Él te dará Su Gracia y abundante Fe.
Ten valor: La fe mueve montañas.
Ten valor: La tormenta pasará.
Ten valor: Él siempre te acompaña.
¡La victoria te dará!
¡Sigue Confiando!

Mateo 8:2327
Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron. En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo! Él les contestó: ¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo. Ellos, admirados, se preguntaban: ¿Pues quién será este, que hasta los vientos y el mar lo obedecen?

Mateo 14:2232
Después de esto, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca, para que cruzaran el lago antes que él y llegaran al otro lado mientras él despedía a la gente. Cuando la hubo despedido, Jesús subió a un cerro, para orar a solas. Al llegar la noche, estaba allí él solo, mientras la barca ya iba bastante lejos de tierra firme. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. Cuando los discípulos lo vieron andar sobre el agua, se asustaron, y gritaron llenos de miedo: ¡Es un fantasma! Pero Jesús les habló, diciéndoles: ¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo! Entonces Pedro le respondió: Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. Ven, dijo Jesús. Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor! Al momento, Jesús lo tomó de la mano y le dijo: ¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste? En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento.

Mateo 17:20
Jesús les dijo: Porque ustedes tienen muy poca fe. Les aseguro que si tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: Quítate de aquí y vete a otro lugar, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible.

Mateo 21:2122
Jesús les contestó: Les aseguro que si tienen fe y no dudan, no solamente podrán hacer esto que le hice a la higuera, sino que aun si a este cerro le dicen: Quítate de ahí y arrójate al mar, así sucederá. Y todo lo que ustedes, al orar, pidan con fe, lo recibirán.



(2 de noviembre) ANTES DE COMENZAR A TRABAJAR

Cuando llegues a tu lugar de trabajo, dale gracias a tu Padre celestial por ese trabajo que te ha permitido tener. Pídele que te ilumine para hacerlo bien, aprender a demostrarle tu gratitud y poder contar con Su bendición.

Demuéstrale a tu Padre tu gratitud y disponte a hacerlo bien:
· Ofreciendo verdadera amistad a tus colegas de trabajo.
· Trabajando con sinceridad, brindando lo mejor de ti mismo durante el día.
· Planificando y programando tus actividades para cubrir con tus prioridades.
· Cumpliendo tus responsabilidades con entusiasmo y alegría.
· Ayudando a tu compañero que tiene más dificultades que tu.
· Tolerando y perdonando a los que están en otra sintonía.
· Siendo proactivo en tomar siempre la iniciativa.

Confía y ten fe en la promesas de tu Padre celestial, todo saldrá bien y recibirás todas las bendiciones que Él tiene para ti. Prosperarás en todo lo que hagas.

El Señor está contigo y te ama.

Lucas 19:1127
La gente estaba oyendo a Jesús decir estas cosas, y él les contó una parábola, porque ya estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios iba a llegar en seguida. Les dijo: Había un hombre de la nobleza, que se fue lejos, a otro país, para ser nombrado rey y regresar. Antes de salir, llamó a diez de sus empleados, entregó a cada uno de ellos una gran cantidad de dinero y les dijo: Hagan negocio con este dinero hasta que yo vuelva. Pero la gente de su país lo odiaba, y mandaron tras él una comisión encargada de decir: No queremos que este hombre sea nuestro rey. Pero él fue nombrado rey, y regresó a su país. Cuando llegó, mandó llamar a los empleados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno. El primero se presentó y dijo: Señor, su dinero ha producido diez veces más. El rey le contestó: Muy bien; eres un buen empleado; ya que fuiste fiel en lo poco, te hago gobernador de diez pueblos. Se presentó otro y dijo: Señor, su dinero ha producido cinco veces más. También a este le contestó: Tú serás gobernador de cinco pueblos. Pero otro se presentó diciendo: Señor, aquí está su dinero. Lo guardé en un pañuelo; pues tuve miedo de usted, porque usted es un hombre duro, que recoge donde no entregó y cosecha donde no sembró. Entonces le dijo el rey: Empleado malo, con tus propias palabras te juzgo. Si sabías que soy un hombre duro, que recojo donde no entregué y cosecho donde no sembré, ¿por qué no llevaste mi dinero al banco, para devolvérmelo con los intereses a mi regreso a casa? Y dijo a los que estaban allí: Quítenle el dinero y dénselo al que ganó diez veces más. Ellos le dijeron: Señor, ¡pero si él ya tiene diez veces más! El rey contestó: Pues les digo que al que tiene, se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará. Y en cuanto a mis enemigos que no querían tenerme por rey, tráiganlos acá y mátenlos en mi presencia.



(3 de noviembre) ¿SEGUROS DE ESTAR CONVENCIDOS?

La palabra seguridad, es una cualidad de lo que es seguro y la definición de seguro está relacionada con: libre de peligro, riesgo y sospecha, es algo cierto que no presenta duda, que no falla y es confiable.

El verbo convencer y su sustantivo convencimiento, están relacionados con usar razones para probar algo de manera que no se pueda negar y que logre cambiar la manera de pensar de alguien y por ende su opinión y comportamiento.

El apóstol Pablo en el libro de Hebreos, capítulo 11, versículo 1, dice: Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.

Si utilizamos las definiciones anteriores, podríamos leer:
Tener fe es tener la confianza total y la certeza absoluta de que recibiremos lo que esperamos, sin ninguna sospecha, ni riesgo, ni duda, porque no fallará. Además, nos han probado de manera que no se puede negar, que lo que aún no vemos, es real y lo veremos, por lo tanto, nuestros pensamientos han cambiado, tenemos una nueva opinión al respecto y nos comportamos como si ya lo tuviéramos.

¿Estamos seguros de estar convencidos?

No deseemos ver para creer. Creamos para poder ver.

Mateo 8:13
Luego Jesús dijo al capitán: Vete a tu casa, y que se haga tal como has creído. En ese mismo momento el criado quedó sano.

Marcos 5:36
Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, le dijo al jefe de la sinagoga: No tengas miedo; cree solamente.

Marcos 9:23
Jesús le dijo: ¿Cómo que si puedes? ¡Todo es posible para el que cree!

Marcos 11:2324
Pues les aseguro que si alguien le dice a este cerro: ¡Quítate de ahí y arrójate al mar!, y no lo hace con dudas, sino creyendo que ha de suceder lo que dice, entonces sucederá. Por eso les digo que todo lo que ustedes pidan en oración, crean que ya lo han conseguido, y lo recibirán.

Marcos 16:16
El que crea y sea bautizado, obtendrá la salvación; pero el que no crea, será condenado.

Juan 3:16
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.



(4 de noviembre) ¡CUANDO NO PODEMOS!

Cuando los seres humanos nos enfrentamos a pesos físicos que no podemos manejar, utilizamos herramientas especiales que nos permiten poder mover pesos mayores de los que nuestras fuerzas naturales pueden manejar. De ahí nace la palanca y basadas en la palanca vienen todas las herramientas de polea. También tenemos los instrumentos para levantar pesos basados en el movimiento giratorio ascendente del tornillo y las herramientas hidráulicas, entre otras. Lo cierto es que la capacidad para mover grandes pesos ha sido una de las bases importantes para nuestro desarrollo como civilización.

Ahora, la pregunta es: ¿Cuándo nos enfrentamos a pesos emocionales o espirituales que no podemos manejar, qué herramientas utilizamos? Usualmente ninguna y nos quedamos indefinidamente frente a esos pesos que nuestras fuerzas emocionales y espirituales no pueden mover. Sentimos el peso. Sufrimos las consecuencias de estar bajo ese peso. Nos lamentamos del efecto del peso sobre nosotros. Sabemos que si logramos mover el peso podremos avanzar, pero no tenemos las herramientas. Creemos que nunca podremos librarnos por nuestro propio esfuerzo.

¿Cuáles son nuestras cargas? ¿Qué pesos nos tienen sometidos? ¿Qué nos impide movernos y avanzar? ¿Por qué no somos libres? ¿Cuáles son las herramientas de que disponemos para vencer ese peso? ¿Dónde están las herramientas? Aquí van unas pistas:

Mateo 11:2830
Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.

Mateo 6:3334
Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Mateo 13:2223
La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de esta vida les preocupan demasiado y el amor por las riquezas los engaña. Todo esto ahoga el mensaje y no lo deja dar fruto en ellos. Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden y dan una buena cosecha, como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla.

Lucas 10:19
Yo les he dado poder a ustedes para caminar sobre serpientes y alacranes, y para vencer toda la fuerza del enemigo, sin sufrir ningún daño.

Juan 16:22
Así también, ustedes se afligen ahora; pero yo volveré a verlos, y entonces su corazón se llenará de alegría, una alegría que nadie les podrá quitar.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.

Sólo el Señor Jesús puede librarnos de las cargas y pesos que nosotros no podemos manejar. Su poder es más grande que el peso de todo el universo. ¿Qué podemos hacer nosotros? Darle a Él, una respuesta que manifieste nuestra fe. Debemos entregarnos a él para que nos pueda ayudar. Quien reconoce su propia incapacidad y busca ayuda sólo en el Señor Jesús, será libre de toda carga y obtendrá la vida eterna.



(5 de noviembre) INAGOTABLE

Es tu fuente inagotable de compañía y amor.
Donde sea que te encuentres, ahí estará.
Es la única posesión que nunca tendrás que abandonar, dejar atrás ni perder.
Puedes darlo a los demás tanto como quieras, y lo seguirás teniendo.
Siempre estará cerca de ti
Siempre está presente, nunca se va.
Nunca nos deja atrás a menos que no le sigamos.
Sabes a quién nos referimos: Jesús.

Señor, hoy quiero estar contigo y es el mejor deseo que puedo tener para este día. Deseo que estés conmigo en cada paso del camino que hoy recorreré. Por eso, hoy te seguiré.

Mateo 28:20b
Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Hebreos 13:5
Dios ha dicho: Nunca te dejaré ni te abandonaré.



(6 de noviembre) EMERGENCIA

En algunos países el servicio telefónico de emergencia es muy avanzado. Todo lo que tú necesitas hacer es marcar un número especial y estarás conectado con un operador especializado en recibir llamadas de emergencia y con un sistema de alta tecnología frente a ese operador, con una pantalla que le informa el número que marcó, la dirección de esa casa y el nombre del propietario. La llamada esta interconectada con el departamento de policía, el departamento de bomberos y los paramédicos. Si no puedes hablar porque estás bajo amenaza o no puedes hablar por una razón de salud, no hay problema. El operador no necesita que le des detalles, con solo llamar, estará en camino la ayuda necesaria.
Así es la oración. La oración es nuestra línea de emergencia. Sólo nos conectamos con nuestro Padre celestial y si no podemos hablar porque estamos quebrantados o porque no podemos comprender la situación, ni siquiera necesitamos dar detalles. El sistema celestial de comunicaciones de emergencia, es perfecto y tiene toda la información sobre tu caso desde antes de tu llamada. El sistema lo sabe todo y está interconectado con todo el sistema celestial de ayuda. No te angusties, ya la ayuda está en camino. Espera en Él y El hará.

Advertencia: Para conectar con una línea de emergencia terrestre hay que marcar un número especial. Para conectar con la línea de emergencia celestial hay que hacerlo con una contraseña muy especial. Debes decir: En el nombre de Jesús.
Mateo 6:78
Y al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios. No sean como ellos, porque su Padre ya sabe lo que ustedes necesitan, antes que se lo pidan.

Mateo 7:712
Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso alguno de ustedes sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿O de darle una culebra cuando le pide un pescado? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan! Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

Mateo 21:22
Y todo lo que ustedes, al orar, pidan con fe, lo recibirán.

Marcos 11:24
Por eso les digo que todo lo que ustedes pidan en oración, crean que ya lo han conseguido, y lo recibirán.

Lucas 11:913
Así que yo les digo: Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso alguno de ustedes, que sea padre, sería capaz de darle a su hijo una culebra cuando le pide pescado, o de darle un alacrán cuando le pide un huevo? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

Juan 14:1314
Y todo lo que ustedes pidan en mi nombre, yo lo haré, para que por el Hijo se muestre la gloria del Padre. Yo haré cualquier cosa que en mi nombre ustedes me pidan.

Juan 15:7
Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará.

Juan 15:16
Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.

Juan 16:2324
En aquel día ya no me preguntarán nada. Les aseguro que el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Hasta ahora, ustedes no han pedido nada en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.



(7 de noviembre) VERDAD ACOMODADA O VERDAD VERDADERA

En la cultura del mundo del siglo 21, la ausencia de principios que nos gobiernen y valores que nos guíen, se traduce en que todo es aceptable si nos lleva a cumplir nuestros anhelos y deseos. En otras palabras, la vieja lógica maquiavélica: el fin justifica los medios.

Necesitamos una luz que nos guíe en estos tiempos oscuros y personas dispuestas a portar esa luz. ¿Dónde podremos conseguir esa luz? ¿Quién la tiene? No se si ustedes lo saben pero, ya tenemos la luz y esa luz es emitida por la palabra y el ejemplo de Jesucristo. También tenemos muchas personas que se han dispuesto a portar esa luz de verdad.

El grave problema es que muchos de los portadores de esa palabra y ejemplo de Jesucristo, que es la luz del mundo, se han acomodado a la cultura establecida, a sus pautas, a sus exigencias, a su estilo de vida y también han acomodado la verdad y la luz del mensaje perfecto de Jesucristo. Por eso necesitamos voces valientes que saquen a la luz la palabra y ejemplo de Jesucristo sin acomodo alguno, sino como Él nos la dejó. Hacen falta voces que adviertan, que denuncien, que llamen al arrepentimiento genuino y que presenten el mensaje de Jesucristo como Él lo predicó.

Muchos predicadores le tienen miedo a la verdad verdadera de Jesucristo porque les preocupa que haya una fuga masiva de sus congregaciones, que les haga perder ganancias económicas, que puedan ser criticados y prefieren mejor seguir teniendo contentos a sus feligreses con palabras suaves para no herir susceptibilidades.

Cuando el servicio a Jesucristo se vuelve una profesión y el medio para lograr un modo de vida, podemos caer en las tentaciones del mundo que llevan a buscar un estilo de vida sin complicaciones y con muchas comodidades superfluas, pudiendo llegar a buscar la suntuosidad extrema. Los siervos de Jesucristo merecen un estilo de vida digno. Pero, ¿Tomamos decisiones pensando en el ingreso monetario? ¿Seguimos el ejemplo de Jesús sobre la avaricia y sobre compartir con los necesitados? ¿Hemos llegado a ver nuestro servicio al Señor como un negocio factible para hacer dinero y lucrarnos en forma personal? Esa es la única manera de que podamos comprender por que no se dicen cosas que hieran susceptibilidades en las congregaciones.

Que contraste con los seguidores de Jesucristo en los tiempos del nuevo testamento y con el ejemplo de nuestro señor Jesucristo y sus apóstoles. Que diferencia tan marcada al enfrentarse con los escribas y los fariseos y echarles en cara su hipocresía. Lo vemos también en el hecho de que Jesucristo, sus apóstoles y sus seguidores fueron tan íntegros, que incluso llegaron a la muerte por decir la verdad. Lee los evangelios, el libro de hechos de los apóstoles, las cartas del apóstol Pablo y veras que se repite la misma actitud de denuncia pero también un llamado al arrepentimiento para alcanzar el perdón, la salvación y la vida eterna.

Es necesario que estemos dispuestos a pagar el precio de seguir y predicar la verdad de Jesucristo para que Su luz nos ilumine a todos. No nos importe pagarlo, pues hay algo mas para nosotros, no en este mundo sino cuando salgamos de el. Aquí no es donde obtendremos el premio. Aquí hemos venido a cumplir una misión temporal. Es necesario que oremos para que espontáneamente sintamos ese mismo celo apostólico que caracterizó a los apóstoles y siervos del Señor. Ese celo apostólico que nos permitirá llegar hasta las últimas consecuencias al enfrentarnos a la cultura acomodaticia del siglo 21.

Mateo 10:3739
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no merece ser mío; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no merece ser mío; y el que no toma su cruz y me sigue, no merece ser mío. El que trate de salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.

Mateo 15:3
Jesús les preguntó: ¿Y por qué también ustedes desobedecen el mandato de Dios para seguir sus propias tradiciones?

Mateo 16:2427
Luego Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la encontrará. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida? Porque el Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a lo que haya hecho.

Mateo 19:2330
Jesús dijo entonces a sus discípulos: Les aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Les repito que es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios. Al oírlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían: Entonces, ¿quién podrá salvarse? Jesús los miró y les contestó: Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible. Pedro le dijo entonces: Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido. ¿Qué vamos a recibir? Jesús les respondió: Les aseguro que cuando llegue el tiempo en que todo sea renovado, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, ustedes que me han seguido se sentarán también en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna. Pero muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.

Marcos 7:8
Porque ustedes dejan el mandato de Dios para seguir las tradiciones de los hombres.

Lucas 12:1521
También dijo: Cuídense ustedes de toda avaricia; porque la vida no depende del poseer muchas cosas. Entonces les contó esta parábola: Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha. El rico se puso a pensar: ¿Qué haré? No tengo dónde guardar mi cosecha. Y se dijo: Ya sé lo que voy a hacer. Derribaré mis graneros y levantaré otros más grandes, para guardar en ellos toda mi cosecha y todo lo que tengo. Luego me diré: Amigo, tienes muchas cosas guardadas para muchos años; descansa, come, bebe, goza de la vida. Pero Dios le dijo: Necio, esta misma noche perderás la vida, y lo que tienes guardado, ¿para quién será? Así le pasa al hombre que amontona riquezas para sí mismo, pero es pobre delante de Dios.

Lucas 14:2733
Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿acaso no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? De otra manera, si pone los cimientos y después no puede terminarla, todos los que lo vean comenzarán a burlarse de él, diciendo: Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar. O si algún rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, ¿acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil soldados puede hacer frente a quien va a atacarlo con veinte mil? Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos, le mandará mensajeros a pedir la paz. Así pues, cualquiera de ustedes que no deje todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo.



(8 de noviembre) LA UNIÓN HACE LA FUERZA

¿Has visto el fuego? Probablemente lo has visto en una fogata, una hoguera, una chimenea, o algo similar. ¿Has visto cómo danzan las llamas en torno a la leña o al carbón? Es algo que nos atrapa en una especie de hipnosis y que nos mantiene absortos viendo las llamas por largo rato.

Es probable que también hayas notado que hay unas brasas son más incandescentes que otras, pero independientemente de su incandescencia, todas están juntas y se alimentas unas de otras, consumiéndose poco a poco, pero todas juntas. También seguramente has notado que si hay brasas que se separan del montón de brasas, pierden su fuerza y al estar aisladas ya no se alimenta del grupo y tiende a apagarse. Sin embargo, al colocarla de vuelta junto al grupo de brasas vuelve a tomar fuerza y recobra su incandescencia.

Así somos las personas. Juntos tenemos más fuerza, brillamos más, nos alimentamos unos de otros y somos más fuertes juntos que separados. Cuando optamos por aislarnos y separarnos del grupo, perdemos fuerza, inevitablemente nos debilitamos y nuestra llama se apaga, porque Dios nos creó para vivir juntos en grupos. Somos una especie gregaria.

Este efecto se cumple en todas las esferas: en la familia, en la comunidad, en el trabajo, en la iglesia y en cualquier grupo en el que participemos por nacimiento, proximidad, intereses comunes, ideales comunes o necesidad. Mientras nos mantengamos juntos, seremos más fuertes y brillaremos más. Depende de nosotros mantener la incandescencia de la brasa y la llama.

Esto funciona perfectamente bien en el ámbito de las relaciones personales del mundo. ¿Qué sucede en el ámbito espiritual? ¿Hay alguna unión espiritual que necesitemos para poder mantener la brasa, fortalecernos y brillar? Jesús nos responde esta pregunta:

Juan 15:47
Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí. Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego. Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará.

Juan 17:2123
Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Les he dado la misma gloria que tú me diste, para que sean una sola cosa, así como tú y yo somos una sola cosa: yo en ellos y tú en mí, para que lleguen a ser perfectamente uno, y que así el mundo pueda darse cuenta de que tú me enviaste, y que los amas como me amas a mí.



(9 de noviembre) ¿EN SU NOMBRE O CON SU AMOR?

El principal peligro de los obreros del Señor es ocuparse del servicio y olvidarse del amor. No podemos actuar en el nombre del Señor, sin hacerlo a la vez, con el amor del Señor. Cualquier servicio que hagamos debemos hacerlo, amando primeramente a quienes servimos.

De nada sirve nuestra dedicación y fidelidad, si no ponemos primero la palabra, ejemplo y mandato de Jesús y El nos mando a amar ante todo. Ninguna obra justifica actuar sin amor. Sin amor no hagamos nada, ni siquiera salgamos de nuestras casas porque Dios es amor y actuar sin amor es actuar para otros dioses.

Nuestro servicio no vale nada si no lo hacemos con amor y en perfecta comunión con nuestros hermanos a quienes servimos. ¡Sin el amor del Maestro no podremos llevar Su obra a cabo! Por lo tanto necesitamos primero aprender a amar antes de pensar en servir. Debemos pedirle al Espíritu Santo que nos enseñe a amar con el amor de Jesús y que nos llene de tanto amor que alcance suficientemente, no sólo para nosotros, sino también para rebosar sobre los demás.

Mateo 5:4344
También han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen.


Marcos 12:2834
Al ver que Jesús les había contestado bien, uno de los maestros de la ley, que los había oído discutir, se acercó a él y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ningún mandamiento es más importante que estos. El maestro de la ley le dijo: Muy bien, Maestro. Es verdad lo que dices: hay un solo Dios, y no hay otro fuera de él. Y amar a Dios con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios que se queman en el altar. Al ver Jesús que el maestro de la ley había contestado con buen sentido, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya nadie se atrevía a hacerle más preguntas.

Lucas 6:2728
Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los insultan.

Juan 1:17
Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo.

Juan 13:3435
Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos.

Juan 15:916
Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría sea completa. Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.

Juan 17:2526
OH Padre justo, los que son del mundo no te conocen; pero yo te conozco, y estos también saben que tú me enviaste. Les he dado a conocer quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y para que yo mismo esté en ellos.



(10 de noviembre) BUSCA LA PUERTA

Cuando una puerta se cierra, otra se abre, pero puede pasar que nos quedemos mirando a aquella puerta que se cerró y no podamos ver la nueva puerta que se ha abierto frente a nosotros.

El dicho popular dice: No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Y eso es cierto, pero es un enfoque negativo sobre perdidas. El enfoque positivo nos dice: No sabemos lo que podemos llegar a tener si no vemos las oportunidades que se nos presentan y trabajamos con perseverancia hasta lograr aprovecharlas.

Nunca nos rindamos ni nos quedemos vencidos, aunque se cierren puertas y percibamos que hemos perdido. Busquemos las nuevas puertas que se han abierto. Persigamos las nuevas oportunidades que se presentan. La nueva puerta de oportunidad está justo ahí, frente a nosotros. No seamos tan ciegos que no la podamos ver, tan sordos que no la podamos escuchar, ni tan cerrados que no la podamos comprender.

Las apariencias y los paradigmas del mundo siempre nos engañan. La esperanza nos hace felices y la felicidad hace nuestra vida dulce y agradable, pero son las pruebas las que nos fortalecen y capacitan para lograr el éxito y el éxito no es para quienes tienen lo mejor sino de quienes sacan el mejor provecho de lo que tienen.

Mateo 7:714
Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso alguno de ustedes sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿O de darle una culebra cuando le pide un pescado? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan! Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas. Entren por la puerta angosta. Porque la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos; pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran.

Lucas 11:913
Así que yo les digo: Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso alguno de ustedes, que sea padre, sería capaz de darle a su hijo una culebra cuando le pide pescado, o de darle un alacrán cuando le pide un huevo? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!

Lucas 13:24
Procuren entrar por la puerta angosta; porque les digo que muchos querrán entrar, y no podrán.

Juan 10:7
Jesús volvió a decirles: Esto les aseguro: Yo soy la puerta por donde pasan las ovejas.

Juan 10:9
Yo soy la puerta: el que por mí entre, se salvará. Será como una oveja que entra y sale y encuentra pastos.



(11 de noviembre) LA TENSIÓN HACE LA MÚSICA

Para que un instrumento pueda producir sonidos musicales necesita tensión. Los instrumentos de percusión no suenan si el cuero no está ajustado y estirado con tensión. Los instrumentos de cuerdas no suenan si las cuerdas no están tensas. Los instrumentos de aire no suenan si el aire no pasa a presión a través de un espacio estrecho a un espacio más amplio. Todos los instrumentos musicales logran la música con tensión y presión. Si quitamos toda tensión, el instrumento no sonará. Se necesita tensión para que el instrumento suene.

Pasa igual con los seres humanos. La tensión y la presión logran sacar la música de nosotros. Todos los grandes logros de la humanidad han sido producidos por personas que han experimentado gran tensión. Esas personas han sido como instrumentos en las manos de Dios y con la tensión y presión de las circunstancias, ellos produjeron la música del éxito. Cuando analizamos la historia del mundo, no quedan dudas de que las circunstancias adversas que producen tensión y presión, son el preámbulo del éxito y el crecimiento. Sólo las personas que no huyen de la tensión llegan a ser instrumentos que producen música para el mundo.

Cada desafío de las circunstancias que produce tensión, es una oportunidad de hacer que nuestra vida produzca música. Música de éxito. Música de logro. Música de prosperidad. Música de crecimiento. No huyamos de las tensiones. Enfrentémoslas con la fe de que nuestro Padre celestial está ahí, junto a nosotros, listo para usarnos como instrumento y sacar música de nosotros. Recordemos que cuando la tensión se pierda, la música dejará de sonar.

Algunas veces las circunstancias de la vida son tan duras que lo único que nos queda por hacer es sonar muy fuerte con nuestra música.

Mateo 5:1315
Ustedes son la sal de este mundo. Pero si la sal deja de estar salada, ¿cómo podrá recobrar su sabor? Ya no sirve para nada, así que se la tira a la calle y la gente la pisotea. Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.

Mateo 6:2534
Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! Así que no se preocupen, preguntándose: ¿Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos? Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Mateo 10:2931
¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.



(12 de noviembre) UN PASO A LA VEZ

¿Cuáles son las cualidades humanas que logran el éxito? Estudiemos estas palabras:

Tenaz: Firme, porfiado y pertinaz en un propósito.
Persistir: Mantenerse firme o constante en algo.
Perseverar: Mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado.

Si queremos avanzar, prosperar y crecer, usemos las piedras de los tropiezos y problemas como peldaños hacia el éxito. No temamos al fracaso ni al ridículo. Más bien, caminemos firmes hacia nuestra meta, a pesar de las tormentas de circunstancias adversas que tratan de impedirnos que lo logremos. Ese es el carácter de la persona exitosa.

Perseveremos en aprender a hacer lo que necesitamos para lograr nuestras metas y hagámoslo tantas veces como se requiera, hasta lograr hacerlo bien. Es importante que no prestemos atención al tiempo transcurrido y que mantengamos nuestra concentración en la meta, trabajando todos los días y sin pausa en el logro de esa meta, aunque sintamos que no avanzamos. Recordemos que la impetuosidad y desesperación no logran el éxito, pero la paciencia si y la paciencia solo es posible cuando nuestro interés no disminuye. Trabajemos entonces duro porque los logros realmente buenos y duraderos, nunca son fáciles ni rápidos.

Saquemos el fracaso de nuestra mente y nuestro vocabulario. No tengamos miedo de caer, tengamos miedo de no levantarnos otra vez, porque las personas siempre aprendemos de las equivocaciones. Todo es relativo y nuestra perspectiva depende de la percepción que tengamos. Es un hecho que un error es lo que vemos antes de poder ver los beneficios, que una desventaja nos preocupa hasta que la transformamos en una ventaja y que un problema existe hasta que hallamos la solución. Por lo tanto, olvidemos los fracasos pero aprendamos de los errores, porque el que nunca se equivoca, nunca aprende nada.

Lo único importante es dar el primer paso y perseverar para dar el segundo, el tercero y así sucesivamente hasta llegar a nuestra meta.

Mateo 13:19
Aquel mismo día salió Jesús de casa y se sentó a la orilla del lago. Como se reunió mucha gente, Jesús subió a una barca y se sentó, mientras la gente se quedaba en la playa. Entonces se puso a hablarles de muchas cosas por medio de parábolas. Les dijo: Un sembrador salió a sembrar. Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron. Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esa semilla brotó pronto, porque la tierra no era muy honda; pero el sol, al salir, la quemó, y como no tenía raíz, se secó. Otra parte de la semilla cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio buena cosecha; algunas espigas dieron cien granos por semilla, otras sesenta granos, y otras treinta. Los que tienen oídos, oigan.

Mateo 13:1823
Escuchen, pues, lo que quiere decir la parábola del sembrador: Los que oyen el mensaje del reino y no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino; viene el maligno y les quita el mensaje sembrado en su corazón. La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero como no tienen suficiente raíz, no se mantienen firmes; cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fallan. La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de esta vida les preocupan demasiado y el amor por las riquezas los engaña. Todo esto ahoga el mensaje y no lo deja dar fruto en ellos. Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden y dan una buena cosecha, como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla.

Mateo 24:13
Pero el que siga firme hasta el fin, se salvará.

Lucas 21:19
¡Manténganse firmes, para poder salvarse!

Filipenses 3:1214
No quiero decir que ya lo haya conseguido todo, ni que ya sea perfecto; pero sigo adelante con la esperanza de alcanzarlo, puesto que Cristo Jesús me alcanzó primero. Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que sí hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzarme por alcanzar lo que está delante, para llegar a la meta y ganar el premio celestial que Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jesús.



(13 de noviembre) EL ÉXITO SE CONSTRUYE HOY, NO MAÑANA.

Para tener éxito, tratemos de llegar lo más alto posible, aún en contra de las circunstancias, para lograr nuestros sueños y aprovechar las oportunidades que se nos presentan. Para esto necesitamos creer que vamos a lograrlo, para que podamos verlo realizado.

Nuestros objetivos deben apuntar lo más alto que podamos; aún cuando fallemos, lograremos llegar más alto que donde estamos. Esforcémonos en todo lo que hagamos aún en contra de las circunstancias, recordemos que las aves se elevan contra el viento y que si queremos lograr lo que nunca hemos logrado, tendremos que hacer lo que nunca hemos hecho.

No nos ocupemos solamente de llenar de sueños nuestras vidas, dediquemos tiempo y esfuerzos a lograr que algunos de esos sueños se conviertan en realidad y cuando nuestra determinación de cumplir nuestros sueños sea lo suficientemente fuerte, lograremos el éxito porque el fracaso huirá de nosotros y podremos llegar tan lejos como nos lleven nuestros sueños.

Aprovechemos las oportunidades que se presentan, cuando se presentan, porque es probable que las mismas oportunidades no vuelvan a presentarse de nuevo. A veces no podemos aprovechar las oportunidades porque solamente nos dedicamos a ver los defectos que tiene. Nos falta la capacidad de comprender que nada es perfecto en la vida, que hay que buscar el lado positivo para echar los cimientos y luego construir fortaleciendo las debilidades y balanceando los defectos.

El presente, ahora, hoy, es un tesoro que podemos aprovechar o desperdiciar. No hay manera de ahorrar o acumular tiempo. Cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día debe ser aprovechado porque después que pasa nunca más volverá. Construyamos un día productivo, hagamos las cosas importantes para el éxito, que debemos hacer y no nos preocupemos por las urgencias del día.

Hebreos 11:1
Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.

Mateo 6:2534
Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! Así que no se preocupen, preguntándose: ¿Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos? Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.



(14 de noviembre) NO DISFRACES EL AMOR

¡Nos cuesta tanto decir: Te Amo! ¿Será por timidez? ¿Será por vergüenza? ¿Será por nuestra falta de capacidad de comunicación? ¿Será por nuestra dureza de corazón?

Dudamos para decir: Te quiero, te amo, me siento bien contigo, me agrada conversar contigo, me gusta tu compañía, eres importante para mi, me importa lo que te suceda, no quiero que estés mal y otras expresiones similares que son importantes para comunicar “amor” y que son también muy agradables de escuchar. Sin embargo, por extraño que parezca, las personas sienten el amor y lo quieren expresar con palabras, pero finalmente dicen otra cosa que disfraza el verdadero sentimiento de amor. Se usan otras palabras, señales y lenguaje corporal para decir lo que realmente queremos decir y que no logramos hacer salir de nuestra boca.

Entonces nos toca a veces tratar de interpretar la comunicación de otras personas para comprender que nos aman y que simplemente no pueden decirlo. Debemos escuchar el amor en las expresiones que las otras personas nos dicen. Esto incluye todo tipo de comunicación, necesitamos escuchar el amor de otras personas en ciertas señales, lenguaje corporal y frases usadas como disfraces del verdadero amor que sienten.

Usemos estos conceptos para vernos en el espejo y estar alertas. Si amamos a alguien, expresémoslo con palabras y sin disfraces. Están muy bien los gestos, las señales, el lenguaje corporal y las frases de “muletilla”, pero nada remplaza la frase dicha con palabras: Te Amo. Recordemos siempre expresar lo que sentimos con palabras y sin disfraces.

Juan 15:9
Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo.

Juan 15:10
Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Juan 17:26
Les he dado a conocer quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y para que yo mismo esté en ellos.



(15 de noviembre) ¿QUIÉN ES TU DIOS?

Jesús nos ha mandado a amar a nuestro Padre celestial con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas. Nuestro Padre celestial es nuestro Dios, nuestro único Dios. Creador de todo lo visible y lo invisible. Rey de reyes. Señor de señores. Todopoderoso. Todo lo sabe. Todo amor. Nuestro Papá. A Él debemos amar con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.

¿Lo hacemos? Si nos preguntan, decimos rápidamente que sí. Es probable que hasta pensemos que es así. Pero, ¿realmente lo amamos de esa manera? ¿Es nuestro Padre celestial lo más importante en nuestras vidas? Y si es así y lo consideramos nuestro verdadero Padre, ¿lo obedecemos?, ¿tratamos de ser agradables para Él? O, la realidad es que nuestro Padre que está en los cielos está muy por debajo de otras prioridades en nuestras vidas.

Veamos esta lista: cuando revisamos en lugar que ocupa en nuestro corazón la ambición por el dinero, la avaricia de bienes materiales, la búsqueda del placer, el deseo de obtener más poder, la atracción del prestigio y de la fama, el anhelo de mejorar nuestra apariencia personal, nuestras ocupaciones y rutinas diarias, nuestros hobbies, nuestras adicciones y vicios, ¿en qué lugar queda El Señor? Una manera de revisar esto es el calcular tiempo que le dedicamos a la lista anterior y el tiempo que dedicamos a buscar a nuestro Padre celestial para estar con Él, conversar con Él, pedirle consejo, decirle que lo amamos, pedirle perdón si lo hemos ofendido, pedirle su ayuda en aquellos asuntos que no podemos resolver, pedirle sus instrucciones sobre lo que Él quiere que hagamos y todo lo que sucede entre un hijo y su Padre cuando hay mucho amor y una buena relación personal.

Revisemos nuestra lista. Revisemos nuestras agendas diarias. Determinemos si lo que decimos corresponde con lo que hacemos y nunca olvidemos que nuestro Padre que está en el cielo es lo más importante en nuestras vidas.

Marcos 12:30
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.

Mateo 23:9
Y no llamen ustedes padre a nadie en la tierra, porque tienen solamente un Padre: el que está en el cielo.

Mateo 6:915
Ustedes deben orar así: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, así como se hace en el cielo. Danos hoy el pan que necesitamos. Perdónanos el mal que hemos hecho, así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal. No nos expongas a la tentación, sino líbranos del maligno. Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.

Mateo 7:21
No todos los que me dicen: Señor, Señor, entrarán en el reino de los cielos, sino solamente los que hacen la voluntad de mi Padre celestial.

Mateo 12:50
Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Mateo 26:42
Por segunda vez se fue, y oró así: Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu voluntad.

Juan 9:31
Bien sabemos que Dios no escucha a los pecadores; solamente escucha a los que lo adoran y hacen su voluntad.



(16 de noviembre) ¿DE QUIÉN DEPENDE?

¿De quién depende nuestra relación con El Señor? ¿Depende de nosotros o depende de Él? Es nuestro deber acercarnos a Él. Nuestro Padre celestial aguarda por nosotros para darnos todo Su amor, pero debe ver en nosotros el deseo de acercarnos y buscarlo.

Necesitamos acercarnos a Él:

Mateo 5:1
Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó. Sus discípulos se le acercaron.

Mateo 8:2
En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, el cual se puso de rodillas delante de él y le dijo: Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.

Mateo 8:5
Al entrar Jesús en Cafarnaúm, un capitán romano se le acercó para hacerle un ruego.

Mateo 8:19
Entonces se le acercó un maestro de la ley, y le dijo: Maestro, deseo seguirte a dondequiera que vayas.

Mateo 9:20
Entonces una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre, se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde de la capa.

Mateo 9:28
Cuando Jesús entró en la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó: ¿Creen ustedes que puedo hacer esto? Sí Señor, le contestaron.

Mateo 10:38
Y el que no toma su cruz y me sigue, no merece ser mío.

Mateo 15:22
Y una mujer cananea, de aquella región, se le acercó, gritando: ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! ¡Mi hija tiene un demonio que la hace sufrir mucho!

Mateo 17:1415
Cuando llegaron a donde estaba la gente, se acercó un hombre a Jesús, y arrodillándose delante de él le dijo: Señor, ten compasión de mi hijo, porque le dan ataques y sufre terriblemente; muchas veces cae en el fuego o en el agua.

Mateo 21:14
Se acercaron a Jesús en el templo los ciegos y los cojos, y él los sanó.

Lucas 5:28
Entonces Leví se levantó, y dejándolo todo siguió a Jesús.

Lucas 9:62
Jesús le contestó: El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás, no sirve para el reino de Dios.

Lucas 14:27
Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

Lucas 15:1
Todos los que cobraban impuestos para Roma y otra gente de mala fama se acercaban a Jesús, para oírlo.

Juan 8:12
Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.

Juan 10:27
Mis ovejas reconocen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen.

Juan 12:26
Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí estará también el que me sirva. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.

Juan 15:4
Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí.

Busquémoslo, acerquémonos, sigámoslo, amémoslo y desarrollemos una relación muy especial, cercana y obediente con nuestro amoroso Padre celestial.



(17 de noviembre) ¿QUIERES PROTECCIÓN Y SEGURIDAD?

El lugar más seguro para todos nosotros es la perfecta voluntad de Dios. Sin importar dónde estemos, cómo estemos, o a qué nos enfrentemos, el Señor siempre nos protegerá si permanecemos en el centro de Su voluntad. Es una muralla de protección dentro de la cual vivimos bajo la vigilancia, custodia y protección del Rey de reyes, Señor de señores, Dios todopoderoso y nuestro Padre celestial.

Por eso, no debemos ser desobedientes, alejándonos de la voluntad de Dios y de Su protección. Si permanecemos dentro de la muralla de protección de obediencia a la voluntad de El Señor, todo lo que suceda es porque El Señor lo manda o lo permite. En todo caso, todo lo que nos suceda estando dentro de la voluntad de Dios es para nuestro bien aunque muchas veces no lo podamos comprender. El final siempre será perfecto y excelente, si sabemos esperar. Nunca nada malo puede suceder estando dentro de Su voluntad aunque las apariencias nos quieran engañar. Tengamos fe y aprendamos a esperar por la perfección del tiempo de Dios.

Querido Padre, enséñanos a permanecer cerca de Ti, enséñanos a vivir en el centro de Tu voluntad, para así estar en perfecta situación para recibir Tu ayuda, Tu protección y Tus bendiciones. Nosotros por fe en la verdad y seguridad de tus promesas, confiamos totalmente en Ti y al saber que estamos obedeciéndote y cumpliendo Tu voluntad, nada podrá preocuparnos y viviremos sin temor.

Salmos 84:10
¡Más vale estar un día en tus atrios, que mil fuera de ellos! Prefiero ser portero del templo de mi Dios, que vivir en lugares de maldad.

Mateo 7:21
No todos los que me dicen: Señor, Señor, entrarán en el reino de los cielos, sino solamente los que hacen la voluntad de mi Padre celestial.

Mateo 28:1920
Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Lucas 11:28
Él contestó: ¡Dichosos más bien quienes escuchan lo que Dios dice, y lo obedecen!

Juan 3:21
Pero los que viven de acuerdo con la verdad, se acercan a la luz para que se vea que todo lo hacen de acuerdo con la voluntad de Dios.

Juan 10:16
También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.

Juan 14:21
El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él.

Juan 14:23
Jesús le contestó: El que me ama, hace caso de mi palabra; y mi Padre lo amará, y mi Padre y yo vendremos a vivir con él.

1 Pedro 3:17
Es mejor sufrir por hacer el bien, si así lo quiere Dios, que por hacer el mal.



(18 de noviembre) LA VERDADERA AMISTAD

La verdadera amistad es confiable porque siempre sabemos donde está y cuando la necesitemos estará allí. Aunque el contacto sea poco frecuente o lejano, aún así sabemos que cuando la necesitemos, estará allí. Nunca existirán dudas, ni factores desconocidos, ni engaños, ni confianza excesiva. Siempre estará allí, nunca olvida y nunca desaparece.

La verdadera amistad guía y ayuda con dirección. Nos llevan y si es necesario nos traen de regreso. Siempre es necesaria, siempre acompaña, siempre apoya, siempre recuerda y siempre tiene tiempo. Cuando hay dificultad, necesidad, adversidad, tristeza o dolor, siempre aparece.

La verdadera amistad es un tesoro. Nunca es pérdida ni carga. Es un tesoro de amor real y verdadero, compañía y respeto. No nos dediquemos solamente a desarrollar relaciones, trabajemos para lograr amistad. Dar siempre es mejor que recibir. Ocupémonos de dar amistad como la que se describe aquí.

Juan 15:13
El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos.

Juan 15:15
Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho.



(19 de noviembre) NO CUENTA SI NO CUESTA

El rey David dijo en una ocasión: ¡No ofreceré al Señor lo que no me cueste nada! De acuerdo con este principio, “dar algo” no cuenta si no cuesta darlo. Nuestro Señor reiteró este principio en el pasaje de la viuda pobre: ¿Recuerdas a aquella pobre viuda que dio sus dos moneditas de cobre? ¡Cuando Jesús la vio, dijo que ella había dado más que los ricos, quienes sólo habían entregado una mínima parte de su abundancia! A pesar de que sólo era una monedita, menos de un centavo, era lo único que tenía y por eso el Señor le reconoció más mérito que a ellos, indicando que ella había dado más, porque de hecho había dado todo lo que tenía, ¡más aun de lo que al parecer debía dar! ¡Y el Señor la honró por ello!

"Den a otros, y Dios les dará a ustedes", es una regla infalible. Es una ley de Dios tan segura como la de la gravedad. Si damos algo que significa algún tipo de sacrificio y que nos cuesta, Dios nos bendecirá por hacerlo, pero es muy importante que la hagamos por buenos motivos y con intenciones buenas y puras. Si es así, entonces Dios nos bendecirá por dar, nos honrará y nos hará prosperar. Recordemos que no se puede negociar con Dios, si damos con el interés de recibir, para que Dios nos de, ya comprometimos nuestros motivos e intenciones.

¿Qué podemos dar?: Dinero, tiempo, atención, trabajo, amor, hospedaje, comida, cuidados de salud, enseñanzas, etc. Pero, cuando demos, debemos preguntarnos: ¿Cuánto nos ha costado dar? ¿De verdad significa algún sacrificio nuestro acto de dar? ¿Y lo hacemos por amor?

Siempre es mejor dar que recibir.

2 Samuel 24:24
Pero el rey respondió: Te lo agradezco, pero tengo que comprártelo todo pagándote lo que vale, pues no presentaré al Señor mi Dios holocaustos que no me hayan costado nada. De esta manera David compró aquel lugar y los toros por cincuenta monedas de plata.

Marcos 12:4144
Jesús estaba una vez sentado frente a los cofres de las ofrendas, mirando cómo la gente echaba dinero en ellos. Muchos ricos echaban mucho dinero. En esto llegó una viuda pobre, y echó en uno de los cofres dos moneditas de cobre, de muy poco valor. Entonces Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo: Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres; pues todos dan de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir.

Lucas 6:38
Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes.



(20 de noviembre) ¿LO QUE QUIERO o LO QUE ME CONVIENE?

Nosotros siempre pedimos lo que queremos, pero la pregunta es: ¿Es eso lo que nos conviene? Nosotros queremos que todo sea perfecto, sin problemas, sin dificultades, sin adversidades y sin dolor. Normalmente eso es lo que pedimos porque eso es lo que queremos. Por eso, cuando llegan los problemas, las dificultades, las adversidades y el dolor, sentimos que la vida ha perdido la perfección que deseábamos y que no es justo lo que nos sucede. ¿Somos capaces de aceptar las circunstancias de la vida aunque no sean agradables? ¿Aceptamos lo que nuestro Padre celestial ha permitido que suceda?

El optimista no es aquel que no ve los problemas, las dificultades, las adversidades y el dolor, sino aquel que no se asusta ante la situación, no retrocede, no se retira y no se rinde. Para este tipo de personas, los problemas, las dificultades, las adversidades y el dolor, producen fortaleza, madurez y crecimiento. Las personas más exitosas del mundo no han vivido una vida “perfecta”, más bien, han tenido la bendición de atravesar períodos muy difíciles con los cuales El Señor las ha transformado en personas capaces de vencer y triunfar ante cualquier circunstancia.

Hay derrotas que producen más enseñanzas que muchas victorias y así como un éxito no significa la victoria, tampoco un fracaso es sinónimo de derrota. Entonces, si nos caemos, lo único que debemos hacer es levantarnos de nuevo. Cuando atravesemos las tormentas de la vida, no huyamos, no entremos en pánico y no nos rindamos, sólo tengamos fe en Nuestro Señor y confiemos en que Él hará que esa tormenta sea para nuestro bien, aunque esto no sea fácil de aceptar porque nuestra percepción nos engaña. Por lo tanto, no percibamos por vista sino por fe.

La vida “perfecta y si tormentas” produce personas débiles, inmaduras y frágiles.

Mateo 8:2327
Jesús subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron. En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo! Él les contestó: ¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo. Ellos, admirados, se preguntaban: ¿Pues quién será este, que hasta los vientos y el mar lo obedecen?

Mateo 26:42
Por segunda vez se fue, y oró así: Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu voluntad.

Lucas 22:42
Dijo: Padre, si quieres, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.



(21 de noviembre) CAMBIEMOS AL MUNDO

Nosotros tenemos la oportunidad de cambiar el mundo. Para eso, trabajemos en nuestro entorno familiar, pues solo cuando la familia sea sana, el mundo será sano. Concentrémonos en la formación de nuestros hijos: La violencia, las adicciones, los vicios, los resentimientos, la baja autoestima y todos los males que aquejan a la humanidad, se inician en el seno de la familia. Nuestro Padre celestial es nuestro mejor ejemplo de cómo formar a los hijos y sólo Él puede guiarnos y enseñarnos a ser buenos padres y a través de la formación de nuestros hijos, contribuir a mejorar el mundo en que vivimos. Pidamos ayuda a nuestro Padre.

Señor:
Ayúdanos a comprender a nuestros hijos y a escuchar pacientemente lo que tengan que decir.
Danos la paciencia necesaria para contestar con cariño todas sus preguntas.
Haznos tan amable con ellos, como quisiéramos que ellos fueran con nosotros.
Enséñanos a tratarlos siempre con amor.
Danos el valor de confesar y aceptar nuestras faltas cuando actuamos mal con ellos.
Capacítanos para no burlarnos de sus errores, ni humillarlos o avergonzarlos.
Guíanos para que nuestro ejemplo siempre sea un buen modelo para ellos.
Te pido que ellos siempre vean en nosotros honestidad e integridad.
Controla nuestra lengua para que nunca escuchen en nosotros la crítica, el chisme y la murmuración.
Domina en nosotros la ira para que ellos nunca la vean.
Transfórmanos en fuente de estímulo y motivación.
Aconséjanos para no pedir de ellos más de lo que pueden dar.
Permítenos darles la oportunidad de ser independientes para pensar, escoger y tomar decisiones de acuerdo a su edad.
Vigílanos para que nunca les causemos agresiones físicas o verbales.
Adiéstranos para corregirlos y disciplinarlos cuando sea necesario.
Fórmanos para que les demostremos nuestro amor con palabras, lenguaje corporal y dedicación de tiempo.
Entrénanos para discernir anhelos y deseos superfluos de verdaderas necesidades.
Guárdanos para nunca darles algo que les causará daño.
¡Señor nosotros queremos ser buenos padres como tu, para que nuestros hijos se conviertan en adultos con principios y valores basados en tu eterna sabiduría!
Amén.

Mateo 5:48
Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.

Mateo 23:9
Y no llamen ustedes padre a nadie en la tierra, porque tienen solamente un Padre: el que está en el cielo.

Juan 3:6
Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu.

Efesios 6:14
Hijos, obedezcan a sus padres como agrada al Señor, porque esto es justo. El primer mandamiento que contiene una promesa es este: Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y vivas una larga vida en la tierra. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino más bien edúquenlos con la disciplina y la instrucción que quiere el Señor.

Colosenses 3:2021
Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque esto agrada al Señor. Padres, no hagan enojar a sus hijos, para que no se desanimen.

Hebreos 12:611
Porque el Señor corrige a quien él ama, y castiga a aquel a quien recibe como hijo. Ustedes están sufriendo para su corrección: Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no corrija? Pero si Dios no los corrige a ustedes como corrige a todos sus hijos, entonces ustedes no son hijos legítimos. Además, cuando éramos niños, nuestros padres aquí en la tierra nos corregían, y los respetábamos. ¿Por qué no hemos de someternos, con mayor razón, a nuestro Padre celestial, para obtener la vida? Nuestros padres aquí en la tierra nos corregían durante esta corta vida, según lo que les parecía más conveniente; pero Dios nos corrige para nuestro verdadero provecho, para hacernos santos como él. Ciertamente, ningún castigo es agradable en el momento de recibirlo, sino que duele; pero si uno aprende la lección, el resultado es una vida de paz y rectitud.



(22 de noviembre) DIOS ES EL ARQUERO

Sus hijos no son sus hijos.
Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de sí misma.
Vienen a través de ustedes; mas, no de ustedes y aunque vivan con ustedes, no les pertenecen.
Pueden darles su amor; mas, no sus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Pueden albergar sus cuerpos; mas, no sus almas, porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni aun en sueños les será dado visitar.
Pueden esforzarse por ser como ellos; mas, no intenten hacerlos como ustedes porque la vida no da marcha atrás, ni se detiene en el ayer.
Ustedes son el arco por medio del cual sus hijos son disparados como flechas vivas.
El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito y dobla el arco con toda su fuerza a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos.
Que el hecho de estar en manos del arquero sea para su dicha, porque así como Él ama la flecha que dispara, ama también el arco que permanece firme.
Por eso ustedes tuvieron la libertad de amar y la oportunidad de vivir y hacer su vida.
Dejen que sus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora y no les reclamen para que vuelvan.
Ellos los querrán por siempre y tendrán también su nido, en el cual algún día, ellos solos quedarán, pero habrá sido su nido y su vida.
Déjenlos libres.
Ámenlos con libertad, no apaguen el fuego de su hogar, vivan y dejen vivir, así ellos siempre los querrán.

Gibrán Jalil Gibràn

Mateo 5:48
Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.

Mateo 23:9
Y no llamen ustedes padre a nadie en la tierra, porque tienen solamente un Padre: el que está en el cielo.

Juan 3:6
Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu.

Efesios 6:14
Hijos, obedezcan a sus padres como agrada al Señor, porque esto es justo. El primer mandamiento que contiene una promesa es este: Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y vivas una larga vida en la tierra. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino más bien edúquenlos con la disciplina y la instrucción que quiere el Señor.

Colosenses 3:2021
Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque esto agrada al Señor. Padres, no hagan enojar a sus hijos, para que no se desanimen.

Hebreos 12:611
Porque el Señor corrige a quien él ama, y castiga a aquel a quien recibe como hijo. Ustedes están sufriendo para su corrección: Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no corrija? Pero si Dios no los corrige a ustedes como corrige a todos sus hijos, entonces ustedes no son hijos legítimos. Además, cuando éramos niños, nuestros padres aquí en la tierra nos corregían, y los respetábamos. ¿Por qué no hemos de someternos, con mayor razón, a nuestro Padre celestial, para obtener la vida? Nuestros padres aquí en la tierra nos corregían durante esta corta vida, según lo que les parecía más conveniente; pero Dios nos corrige para nuestro verdadero provecho, para hacernos santos como él. Ciertamente, ningún castigo es agradable en el momento de recibirlo, sino que duele; pero si uno aprende la lección, el resultado es una vida de paz y rectitud.



(23 de noviembre) GARANTÍA ESCRITA

Hoy en día, los fabricantes y comerciantes están obligados a darles a sus clientes una garantía por escrito que detalla claramente los derechos del comprador en caso de que el producto comprado este defectuoso o no cumpla con todos los beneficios que el fabricante promete. Todo comprador debería leer las condiciones de garantía antes de finalizar la compra de un producto o servicio, para estar seguro de la protección que tiene. La garantía es importante, porque las leyes obligan a los fabricantes y comerciantes a cumplir con lo que está escrito en la garantía. La mayoría de las empresas serias ponen gran empeño en cumplir con sus garantías y no es necesario obligarlos a cumplir con la amenaza de denunciarlos ante los organismos competentes. Estas empresas actúan así porque necesitan cuidar su reputación para lograr la confianza de sus clientes.
De igual manera ocurre con nuestro Padre celestial. Él nos ha dejado por escrito y con el respaldo de Su palabra, la garantía de sus promesas. Todo lo que Él nos ha prometido, lleva Su sello de garantía por escrito y Él nunca comprometería su esencia de amor y verdad. Así que, si Él nos prometió algo, ¡no lo pongamos en duda! Y si no estamos claros en algo, sólo vayamos a Su palabra escrita y veamos la garantía que nos dejo y así podremos decirle: Señor, Tú lo prometiste, así que, yo se que lo cumplirás. Sin embargo, es importante distinguir entre “Persuasión y Fe”. La “Persuasión” es una creencia casi mística de que lo que uno desea profundamente, sucederá. Mientras que la “Fe” es la confianza en algo que ha sido prometido con el respaldo de una garantía que le da validez, aunque aún no podamos ver lo que nos ha sido prometido.

Por eso es importante recordar que no debemos guiarnos por vista sino por fe, teniendo la plena seguridad de que vamos a recibir lo que El Señor nos ha prometido con Su garantía escrita. Debemos estar convencidos de la realidad de todas Sus promesas aunque no podamos verlas todavía.
Salmos 50:15
Llámame cuando estés angustiado; yo te libraré, y tú me honrarás.
Mateo 11:28
Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.
Mateo 28:20
Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Juan 14:27
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.
Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.
Romanos 10:11
La Escritura dice: El que confíe en él, no quedará defraudado.

Romanos 10:17
Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo.
Filipenses 4:19
Por lo tanto, mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.

Hebreos 11:1
Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.



(24 de noviembre) ENCIENDE UNA LUZ

El mundo vive saturado de problemas, desequilibrios, crisis, guerras y toda clase de dolencias. Cada año que pasa, cuando hacemos el recuento, nos lamentamos y sentimos como si nuestro mundo estuviera sumido en las tinieblas. Lo que el mundo realmente necesita es ver la luz. La luz de amor que vino a la Tierra para iluminar nuestra vida. La luz sobre la cual el profeta Isaías escribió:

Isaías 9:2
El pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz; una luz ha brillado para los que vivían en tinieblas.

Las tinieblas nunca podrán triunfar sobre la luz. Con solo accionar un interruptor o encender una vela, la oscuridad se desvanece. Lo mismo puede suceder en nuestro mundo. Dejemos entrar la luz y el amor de Jesús en nuestro corazón y reflejémoslos sobre los demás, tendiéndoles una mano de compasión y bondad. Su luz resplandece con fulgor sobre el telón de fondo de odio e indiferencia que prevalece en gran parte del mundo.

¿Sirve eso de algo? Tal vez parezca que el efecto que eso tiene es imperceptible e intrascendente. Sin embargo, puede que te lleves una sorpresa. La luz de una vela es visible a más de un kilómetro de distancia cuando la noche es muy oscura. Tú también puedes prestar un gran servicio a los demás dejando brillar tu luz sobre ellos, de manera que cobren ánimo y se llenen de esperanza para este año que comienza. Quizá no puedas ayudar a todo el mundo, pero puedes influir para bien en las personas con quienes entres en contacto. Y la cosa no se detendrá ahí, porque ellas a su vez pueden influir en quienes estén a su alrededor. Es posible hacerlo.

Podemos comenzar ahora mismo con la siguiente oración: Jesús, llena nuestro corazón de Tu luz y amor. Conviértenos en una cadena de luces vivas que triunfen sobre las tinieblas e iluminen con Tu amor el mundo que nos rodea. Amén.

Mateo 5:1416
Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.

Mateo 6:2223
Los ojos son la lámpara del cuerpo; así que, si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo tendrá luz; pero si tus ojos son malos, todo tu cuerpo estará en oscuridad. Y si la luz que hay en ti resulta ser oscuridad, ¡qué negra será la oscuridad misma!

Juan 1:45
En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.

Juan 3:1921
Los que no creen, ya han sido condenados, pues, como hacían cosas malas, cuando la luz vino al mundo prefirieron la oscuridad a la luz. Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella para que no se descubra lo que están haciendo. Pero los que viven de acuerdo con la verdad, se acercan a la luz para que se vea que todo lo hacen de acuerdo con la voluntad de Dios.

Juan 8:12
Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.

Juan 12:46
Yo, que soy la luz, he venido al mundo para que los que creen en mí no se queden en la oscuridad.



(25 de noviembre) ES PARA TI TAMBIÉN

En Lucas capítulo 2 versículos 10 y 11, podemos leer: Pero el ángel les dijo: No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor.

Observemos que el ángel dice que es una buena noticia que será motivo de gran alegría para “TODOS”. Los ángeles son mensajeros de Dios, nuestro Padre celestial y el único Ser realmente dotado de autoridad universal. Si el mensaje que nuestro Padre envió a través del ángel es para “TODOS”, entonces no es un mensaje para un grupo selecto. Es para personas buenas y malas, niños, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, cercanos y lejanos, creyentes y ateos, fieles e infieles, pacientes y desesperados, sanos y enfermos, ricos y pobres, alegres y tristes, libres y esclavos, que aman y odian, en paz y en guerra, humildes y soberbios, esperanzados y desesperanzados, de todas las religiones, de todos los países y de todas las razas.

Esa es la declaración más trascendental de la historia, de parte de nuestro Padre celestial y esa declaración, la más trascendental, dijo el ángel es una buena noticia y que será de gran alegría. Nuestro Padre en su declaración no nos trajo una mala noticia, para desalentarnos, ni entristecernos. Nos trajo una buena noticia para darnos una gran alegría a “TODOS”.

No importa quienes somos ni donde estemos. La noticia es para todos nosotros también: Nuestro Señor viene a nuestro encuentro cada día y seguirá haciéndolo todos los días. Por eso, cada nuevo día, es navidad porque Él renace en nuestro corazón y cada nuevo día es el primer día de un nuevo año, porque cada día se renuevan sus promesas y tenemos una nueva oportunidad para abrirle nuestro corazón y sentir Su amor y Su alegría.

Hagámoslo para que hoy sea la navidad en nuestro corazón y tengamos un nuevo año de esperanzas. Hagámoslo cada día, todos los días.

Mateo 26:29
Pero les digo que no volveré a beber de este producto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre.

Mateo 28:20
Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Juan 14:9
Jesús le contestó: Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿por qué me pides que les deje ver al Padre?

Juan 14:16
Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.

Juan 14:18
No los voy a dejar huérfanos; volveré para estar con ustedes.

Juan 14:28
Ya me oyeron decir que me voy y que vendré para estar otra vez con ustedes. Si de veras me amaran, se habrían alegrado al saber que voy al Padre, porque él es más que yo.

Juan 16:7
Pero les digo la verdad: es mejor para ustedes que yo me vaya. Porque si no me voy, el Defensor no vendrá para estar con ustedes; pero si me voy, yo se lo enviaré.



(26 de noviembre) LO QUE NO HEMOS APRENDIDO TODAVÍA

Martin Luther King dijo en uno de sus discursos: Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.

Que gran verdad en esas palabras. El ser humano ha aprendido muchísimo en una muy vasta área de conocimientos. Tanto que uno puede llegar a maravillarse de todo lo que hemos aprendido. Sin embargo, lo básico que Nuestro Señor nos enseñó y nos mandó como la regla indispensable de vida, no hemos logrado aprenderlo. Es por eso que a pesar de tener a nuestra disposición conocimientos extraordinarios, estamos rodeados de hambre, guerra, enfermedad, destrucción, soledad, abandono e indiferencia.

¿Cómo podemos decir que somos seguidores de Cristo, los que hemos permitido que esto suceda? ¿Haremos algo al respecto? ¿Aprenderemos de Jesucristo lo más importante? ¿Obedeceremos a Nuestro Señor?

Veamos lo que Él nos enseñó que debíamos obedecer:

Mateo 5:2224
Pero yo les digo que cualquiera que se enoje con su hermano, será condenado. Al que insulte a su hermano, lo juzgará la Junta Suprema; y el que injurie gravemente a su hermano, se hará merecedor del fuego del infierno. Así que, si al llevar tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar y presentar tu ofrenda.

Mateo 5:3848
Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo: No resistas al que te haga algún mal; al contrario, si alguien te pega en la mejilla derecha, ofrécele también la otra. Si alguien te demanda y te quiere quitar la camisa, déjale que se lleve también tu capa. Si te obligan a llevar carga una milla, llévala dos. A cualquiera que te pida algo, dáselo; y no le vuelvas la espalda al que te pida prestado. También han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen. Así ustedes serán hijos de su Padre que está en el cielo; pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y manda la lluvia sobre justos e injustos. Porque si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué premio recibirán? Hasta los que cobran impuestos para Roma se portan así. Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los paganos se portan así. Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.

Mateo 7:15
No juzguen a otros, para que Dios no los juzgue a ustedes. Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros; y con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les dará a ustedes. ¿Por qué te pones a mirar la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo? Y si tú tienes un tronco en tu propio ojo, ¿cómo puedes decirle a tu hermano: Déjame sacarte la astilla que tienes en el ojo? ¡Hipócrita!, saca primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la astilla que tiene tu hermano en el suyo.

Mateo 7:12
Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

Mateo 18:1535
Si tu hermano te hace algo malo, habla con él a solas y hazle reconocer su falta. Si te hace caso, ya has ganado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, para que toda acusación se base en el testimonio de dos o tres testigos. Si tampoco les hace caso a ellos, díselo a la comunidad; y si tampoco hace caso a la comunidad, entonces habrás de considerarlo como un pagano o como uno de esos que cobran impuestos para Roma. Les aseguro que lo que ustedes aten aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que ustedes desaten aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo. Esto les digo: Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo se lo dará. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete? Jesús le contestó: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, sucede con el reino de los cielos como con un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios. Estaba comenzando a hacerlas cuando le presentaron a uno que le debía muchos millones. Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, para que quedara pagada la deuda. El funcionario se arrodilló delante del rey, y le rogó: Tenga usted paciencia conmigo y se lo pagaré todo. Y el rey tuvo compasión de él; así que le perdonó la deuda y lo puso en libertad. Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero suyo que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y comenzó a estrangularlo, diciéndole: ¡Págame lo que me debes! El compañero, arrodillándose delante de él, le rogó: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. Pero el otro no quiso, sino que lo hizo meter en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Esto dolió mucho a los otros funcionarios, que fueron a contarle al rey todo lo sucedido. Entonces el rey lo mandó llamar, y le dijo: ¡Malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. Pues tú también debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti. Y tanto se enojó el rey, que ordenó castigarlo hasta que pagara todo lo que debía. Jesús añadió: Así hará también con ustedes mi Padre celestial, si cada uno de ustedes no perdona de corazón a su hermano.

Mateo 22:3640
Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.

Marcos 12:2834
Al ver que Jesús les había contestado bien, uno de los maestros de la ley, que los había oído discutir, se acercó a él y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ningún mandamiento es más importante que estos. El maestro de la ley le dijo: Muy bien, Maestro. Es verdad lo que dices: hay un solo Dios, y no hay otro fuera de él. Y amar a Dios con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios que se queman en el altar. Al ver Jesús que el maestro de la ley había contestado con buen sentido, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya nadie se atrevía a hacerle más preguntas.

Lucas 10:2537
Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees? El maestro de la ley contestó: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo. Jesús le dijo: Has contestado bien. Si haces eso, tendrás la vida. Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Jesús entonces le contestó: Un hombre iba por el camino de Jerusalén a Jericó, y unos bandidos lo asaltaron y le quitaron hasta la ropa; lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasaba por el mismo camino; pero al verlo, dio un rodeo y siguió adelante. También un levita llegó a aquel lugar, y cuando lo vio, dio un rodeo y siguió adelante. Pero un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, al verlo, sintió compasión. Se acercó a él, le curó las heridas con aceite y vino, y le puso vendas. Luego lo subió en su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. Al día siguiente, el samaritano sacó el equivalente al salario de dos días, se lo dio al dueño del alojamiento y le dijo: Cuide a este hombre, y si gasta usted algo más, yo se lo pagaré cuando vuelva. Pues bien, ¿cuál de esos tres te parece que se hizo prójimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contestó: El que tuvo compasión de él. Jesús le dijo: Pues ve y haz tú lo mismo.



(27 de noviembre) NO ES ALLÁ AFUERA

¿Quienes son los enemigos que se nos oponen con las luchas más fuertes y nos enfrentan con las batallas más difíciles de ganar?:
1. Nuestros ojos, que quieren ver lo bueno y lo malo. Mirar para bendecir y para maldecir.
2. Nuestras manos, que quieren tomar lo bueno y lo malo. Quieren hacer el bien y el mal.
3. Nuestros pies, que quieren ir a buenos y malos sitios. Caminar para hacer el bien y el mal.
4. Nuestra lengua, que quiere decir lo bueno y lo malo. Hablar para bendecir y para maldecir.
5. Nuestra mente, que quiere pensar en el bien y el mal. Discernir para el bien y el mal.
6. Nuestra voluntad y dominio propio, que quiere hacer lo que quiere en lugar de lo que debe.
7. Nuestro ego que es vanidoso, orgulloso, soberbio y sumamente egoísta.

Es correcto. Nuestras peores luchas y batallas son contra nosotros mismos. Sólo lograremos crecer y desarrollar nuestro mundo interior invisible y espiritual, en directa proporción a nuestra disposición de aprender, capacitarnos, entrenarnos, controlarnos y vigilarnos a nosotros mismos, para vencer nuestras tendencias negativas hacia el mal y reforzar para vencer con nuestras inclinaciones positivas hacia el bien.

Todo sucede en nuestro interior. No es allá afuera, sino aquí adentro.

Mateo 5:2930
Así pues, si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácatelo y échalo lejos de ti; es mejor que pierdas una sola parte de tu cuerpo, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te hace caer en pecado, córtatela y échala lejos de ti; es mejor que pierdas una sola parte de tu cuerpo, y no que todo tu cuerpo vaya a parar al infierno.

Mateo 18:89
Por eso, si tu mano o tu pie te hacen caer en pecado, córtatelos y échalos lejos de ti; es mejor que entres en la vida manco o cojo, y no que con tus dos manos y tus dos pies seas arrojado al fuego eterno. Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácatelo y échalo lejos de ti; es mejor que entres en la vida con un solo ojo, y no que con tus dos ojos seas arrojado al fuego del infierno.

Mateo 15:19
Porque del interior del hombre salen los malos pensamientos, los asesinatos, el adulterio, la inmoralidad sexual, los robos, las mentiras y los insultos.

Marcos 7:2023
Dijo también: Lo que sale del hombre, eso sí lo hace impuro. Porque de adentro, es decir, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos, los adulterios, la codicia, las maldades, el engaño, los vicios, la envidia, los chismes, el orgullo y la falta de juicio. Todas estas cosas malas salen de adentro y hacen impuro al hombre.



(28 de noviembre) QUIERO SER CRISTIANO

Quiero ser un lugar llegada y de encuentro.
Quiero ser una brújula en las manos del Señor.
Quiero ser un lugar de paz.
Quiero ser provisión de amor, salud, comida, techo, abrigo y compañía.
Quiero vivir sin temor porque Tú Señor estás conmigo.
Quiero saber con la seguridad de la fe, que la luz siempre derrotará a la oscuridad.
Quiero que esa luz, la luz de Jesús, brille en mí como un sol que ilumina el mundo entero.
Quiero ser sal y luz del mundo.
Quiero ayudar con mis manos y la luz de Jesús, a todos mis hermanos.
Quiero tener siempre un lugar para todo ser humano.
Quiero caminar junto a Ti Señor.
Quiero compartir con mi prójimo el pan, la fe, la esperanza y el amor.
Quiero descubrir que en mi corazón soy todavía un niño.
Quiero ser amigo de mi vecino y decirle: cuenta conmigo.
Quiero dejarme usar por Mi Señor para ayudar a mis hermanos.
Quiero dar todo cuanto puedo dar.
Quiero solamente seguir a Jesús, Mi Señor.
Quiero unirme a otros cristianos que siguen a Jesús, El Señor.
Quiero que el mundo nos escuche.
Quiero que la humanidad reciba la luz de Jesús reflejada en nosotros.

Mateo 4:16
El pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz; una luz ha brillado para los que vivían en sombras de muerte.

Mateo 5:1316
Ustedes son la sal de este mundo. Pero si la sal deja de estar salada, ¿cómo podrá recobrar su sabor? Ya no sirve para nada, así que se la tira a la calle y la gente la pisotea. Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.

Lucas 1:7879
Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir nuestros pasos por el camino de la paz.

Lucas 2:3032
Porque ya he visto la salvación que has comenzado a realizar a la vista de todos los pueblos, la luz que alumbrará a las naciones y que será la gloria de tu pueblo Israel.

Lucas 9:5762
Mientras iban de camino, un hombre le dijo a Jesús: Señor, deseo seguirte a dondequiera que vayas. Jesús le contestó: Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. Jesús le dijo a otro: Sígueme. Pero él respondió: Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre. Jesús le contestó: Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve y anuncia el reino de Dios. Otro le dijo: Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de los de mi casa. Jesús le contestó: El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás, no sirve para el reino de Dios.

Juan 1:19
En el principio ya existía la Palabra; y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla. Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyeran por lo que él decía. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz. La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo.

Juan 8:12
Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.

Juan 10:16
Entonces Jesús dijo: Les aseguro que el que no entra en el redil de las ovejas por la puerta es un ladrón y un bandido. Pero el que entra por la puerta es el pastor que cuida las ovejas. El portero le abre la puerta, y el pastor llama a cada oveja por su nombre, y las ovejas reconocen su voz; las saca del redil, y cuando ya han salido todas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz. En cambio, a un desconocido no lo siguen, sino que huyen de él, porque desconocen su voz. Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir.

Juan 12:46
Yo, que soy la luz, he venido al mundo para que los que creen en mí no se queden en la oscuridad.



(29 de noviembre) SI AMAR FUERA FÁCIL

Si amar fuera fácil:
No habría gente amando mal, ni tanta gente mal amada.
No habría gente hambre, ni especulación, ni acaparamiento.
No habría gente sin atención médica, ni alta mortalidad infantil.
No habría gente sin techo, ni muriendo de frío.
No habría gente que tiene demasiado, ni gente que no tiene lo suficiente.
No habría niños abandonados en las calles, ni hijos mal concebidos y sin apellido.
No habría niños huérfanos que no fueran adoptados.
No habría cónyuges mal amados, ni maltratados, ni habría adulterio.
No habría gente que busque la prostitución, ni se aproveche de ella.
No habría gente indeseable, ni desechable.
No habría gente que toma lo que no es suyo, ni que codicie lo de otros.
No habría rencor, ni revanchas, ni retaliaciones.
No habría gente asesinada, ni abortos, ni personas maltratadas.
No habría ancianos olvidados, ni abandonados.
No habría guerras, ni harían falta los ejércitos, ni las armas.
No habría odio, ni orgullo, ni vanidad, ni soberbia, ni celos.
No habría infidelidad, ni engaños, ni mentiras.
No habría brujería, ni hechicería,
No habría gente que no busca a su Padre celestial, ni lo ama, ni lo obedece.

Amar sería fácil:
Si la voluntad humana no fuera tan rebelde.
Si los seres humanos no fuéramos tan egoístas.
Si nuestro “yo” no fuera tan grande.
Si no hubiera tanto “yo quiero”, “yo deseo”, “yo anhelo”.

Jesucristo no estaba jugando, ni bromeando, cuando nos mando amar.
Jesucristo murió amándonos y dándonos la suprema lección de amor.

No se ama porque es fácil.
Se ama porque debemos hacerlo.
Amar es una decisión.

Mateo 5:4350
También han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen. Así ustedes serán hijos de su Padre que está en el cielo; pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y manda la lluvia sobre justos e injustos. Porque si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué premio recibirán? Hasta los que cobran impuestos para Roma se portan así. Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los paganos se portan así. Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.

Mateo 19:1619
Un joven fue a ver a Jesús, y le preguntó: Maestro, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna? Jesús le contestó: ¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, obedece los mandamientos. ¿Cuáles? preguntó el joven. Y Jesús le dijo: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.

Mateo 22:3740
Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.

Lucas 6:2738
Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los insultan. Si alguien te pega en una mejilla, ofrécele también la otra; y si alguien te quita la capa, déjale que se lleve también tu camisa. A cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes. Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan así. Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así. Y si dan prestado solo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros. Ustedes deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo. No juzguen a otros, y Dios no los juzgará a ustedes. No condenen a otros, y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y Dios los perdonará. Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes.

Lucas 10:2528
Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees? El maestro de la ley contestó: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo. Jesús le dijo: Has contestado bien. Si haces eso, tendrás la vida.

Juan 13:3435
Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos.

Juan 15:1217
Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Esto, pues, es lo que les mando: Que se amen unos a otros.



(30 de noviembre) ÚSALO PERO NO LO GUARDES

Muchas veces sentimos que nada tiene sentido, que nada tiene remedio. Tenemos problemas conyugales, familiares, laborales, comunitarios, económicos, emocionales y de salud. Además, los eventos locales, nacionales y mundiales nos desaniman terriblemente. Todas esas situaciones nos hacen perder el enfoque en nuestras metas de vida y perdemos de vista nuestras tareas prioritarias. El resultado es estancamiento, decrecimiento y fracaso.

Como medida preventiva necesitamos mantener una actitud positiva. ¿Cómo hacerlo? Usemos las circunstancias adversas pero no las guardemos. ¿Cómo usar las circunstancias adversas? Bueno, es bien sabido que las circunstancias adversas nos fortalecen, nos enseñan, nos hacen más creativos y aumentan considerablemente nuestra fe. Pues bien, aprendamos todo lo que podamos de la adversidad, pero no guardemos la adversidad misma. Más bien, guardemos lo bueno y positivo, porque el aprendizaje, la fortaleza, la creatividad y la fe que nos deja la adversidad, se convierten en algo positivo sobre lo que podemos construir sólidamente el camino hacia el logro de nuestras metas y el éxito personal.

El Apóstol Pablo nos recomendó pensar en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama, en toda clase de virtudes y en todo lo que merece alabanza. Sigamos su consejo y meditemos en aquellas cosas que pueden producir resultados positivos. Así logramos la actitud positiva que necesitamos para progresar, crecer y prosperar.

Aprendamos de las caídas pero imaginémonos siempre levantados.
Aprendamos de la tristeza pero pensemos siempre en la alegría.
Aprendamos del dolor y el llanto pero enfoquémonos en la risa y el gozo.
Aprendamos las metas que hemos fallado pero visualicémonos lográndolas.
Aprendamos de los ataques que hemos recibido pero pensemos en el amor y el perdón.
Aprendamos de nuestros fracasos pero concentrémonos en nuestro éxito.
Aprendamos de las bofetadas pero recordemos las caricias.
Aprendamos de las malas decisiones pero busquemos siempre las mejores.
Aprendamos de cuando nos ensuciamos pero anhelemos la limpieza.
Aprendamos de las derrotas pero luchemos por la victoria.
Aprendamos de andar en la oscuridad pero trabajemos para caminar en la luz.

Seamos positivos y optimistas, no olvidemos que en las noches más oscuras es cuando brillan más las estrellas y que el amanecer viene justo después del momento más oscuro de la noche.

Filipenses 4:8
Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.



(1 de diciembre) LA CABEZA SIEMPRE EN ALTO

Algunas circunstancias llegan a nuestra vida para servir a un propósito, para enseñarnos una lección, para descubrir quienes somos en realidad y cuando esas circunstancias llegan, sabemos y comprendemos que afectarán nuestra vida de una manera determinante. Muchas veces esas circunstancias nos parecen horribles, dolorosas e injustas, pero si no las superamos, nunca conoceremos todo nuestro potencial, toda nuestra fuerza y el poder de nuestra voluntad y la determinación de nuestro corazón.

Las adversidades ocurren para desarrollar toda la grandeza de nuestro ser interior. La vida fácil cómoda y segura, no desarrolla a las personas. Son las circunstancias adversas las que moldean nuestra vida para hacer de nosotros las personas que Dios quiere que seamos y por eso afectan nuestra vida. La vida que vivimos y experimentamos crea la persona que somos. Son los condimentos necesarios para formarnos y hacernos crecer. Por eso hagamos que cada día cuente y apreciemos cada vivido, aprendiendo todo lo que podamos aprender. Cada momento cuenta. El presente es el que cuenta para aprender. Quizás más adelante no tengamos la oportunidad.

Escuchemos con el corazón las circunstancias que nos rodean y prestemos atención. Pidamos ayuda a nuestro Padre celestial para que podamos comprender la lección y aprenderla. Así nos liberaremos de la experiencia y podremos continuar hacia arriba, hacia adelante, hacia el logro de nuestras metas y hacia el éxito de convertirnos en las personas que Dios quiere que seamos. Mantengamos nuestra cabeza erguida porque tenemos todo el derecho a hacerlo. Aceptemos que somos personas extraordinarias porque hemos sido creados a la imagen de Dios mismo.

Génesis 1:2627
Entonces dijo: Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen. Él tendrá poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y los salvajes, y sobre los que se arrastran por el suelo. Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó.

Juan 1:1213
Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.



(2 de diciembre) ¿RELIGIÓN O COMPASIÓN?

¿Cómo actuamos con respecto a personas pecadoras y de mala fama? ¿Cómo nos sentimos con respecto a los desechables e indeseables? ¿Qué opinamos y que actitud tomamos con respecto a las personas que no cumplen con los ritos y tradiciones religiosas que nosotros pensamos que se deben practicar y cumplir?

Miremos hacia Jesús para aprender de Él:

Mateo 5:7
Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos.

Mateo 9:1013
Sucedió que Jesús estaba comiendo en la casa, y muchos de los que cobraban impuestos para Roma, y otra gente de mala fama, llegaron y se sentaron también a la mesa junto con Jesús y sus discípulos. Al ver esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: ¿Cómo es que su maestro come con cobradores de impuestos y pecadores? Jesús lo oyó y les dijo: Los que están buenos y sanos no necesitan médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan el significado de estas palabras: Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios. Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Mateo 12:18
Por aquel tiempo, Jesús caminaba un sábado entre los sembrados. Sus discípulos sintieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas de trigo y a comer los granos. Los fariseos lo vieron, y dijeron a Jesús: Mira, tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado. Él les contestó: ¿No han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? Pues entró en la casa de Dios y comieron los panes consagrados a Dios, los cuales no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes. ¿O no han leído en la ley de Moisés que los sacerdotes en el templo no cometen pecado aunque no descansen el sábado? Pues les digo que aquí hay algo más importante que el templo. Ustedes no han entendido el significado de estas palabras: Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios. Si lo hubieran entendido, no condenarían a quienes no han cometido ninguna falta. Pues bien, el Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.

Mateo 23:23
¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que separan para Dios la décima parte de la menta, del anís y del comino, pero no hacen caso de las enseñanzas más importantes de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad. Esto es lo que deben hacer, sin dejar de hacer lo otro.

La compasión se refiere específicamente a una sensibilidad al dolor de otros que, a su vez, produce un deseo de aportar alivio al afligido. Este sentimiento es el que más refleja el carácter de Cristo, pues la compasión tiene que ver con un corazón que no mide si la otra persona es merecedora de nuestro socorro, sino que se da a sí mismo por el bien del otro.

La compasión comienza a contagiarnos de un interés por la realidad que afecta la vida de los demás. Ya no juzgamos con dureza a aquellos que están en situaciones difíciles, condenándolos porque vemos en sus vidas las claras consecuencias del pecado. Más bien, comenzamos a ver que son personas atrapadas en un sistema maligno, enceguecidas por las tinieblas de este mundo, que necesitan con desesperación que alguien se les acerque para indicarles el camino hacia la luz y la vida.

Los fariseos, por ejemplo, no mostraron ninguna compasión hacia la mujer sorprendida en adulterio. Jesús tampoco aprobaba el adulterio, pero tuvo compasión de la mujer. Jesús detestaba el pecado, pero amaba y tenía compasión de los pecadores:

Juan 8.3–11
Los maestros de la ley y los fariseos llevaron entonces a una mujer, a la que habían sorprendido cometiendo adulterio. La pusieron en medio de todos los presentes, y dijeron a Jesús: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de cometer adulterio. En la ley, Moisés nos ordenó que se matara a pedradas a esta clase de mujeres. ¿Tú qué dices? Ellos preguntaron esto para ponerlo a prueba, y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo. Luego, como seguían preguntándole, se enderezó y les dijo: Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra. Y volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra. Al oír esto, uno tras otro comenzaron a irse, y los primeros en hacerlo fueron los más viejos. Cuando Jesús se encontró solo con la mujer, que se había quedado allí, se enderezó y le preguntó: Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado? Ella le contestó: Ninguno, Señor. Jesús le dijo: Tampoco yo te condeno; ahora, vete y no vuelvas a pecar.

Cuando hemos sido alcanzados por la misericordia, podemos ser también misericordiosos con otros. Para esto, es necesario que Dios periódicamente nos recuerde lo mucho que él nos ha perdonado a nosotros, pues el que mucho ama, mucho ha sido perdonado. El principio es claro: todos hemos recibido la invitación a ser parte del reino. Pero una vez que hemos sido admitidos, no es posible que no tengamos la misma actitud de compasión hacia los demás, que ha sido mostrada hacia nuestras personas.

Por esas mismas razones, Simón el fariseo se mostró horrorizado de que el Maestro permitiera que una mujer pecadora lo tocara y Jesús le dio una lección al enseñarle a dar a nuestros hermanos el mismo amor y compasión que hemos recibido de nuestro Padre celestial.

Lucas 7:3650
Un fariseo invitó a Jesús a comer, y Jesús fue a su casa. Estaba sentado a la mesa, cuando una mujer de mala vida, que vivía en el mismo pueblo y que supo que Jesús había ido a comer a casa del fariseo, llegó con un frasco de alabastro lleno de perfume. Llorando, se puso junto a los pies de Jesús y comenzó a bañarlos con lágrimas. Luego los secó con sus cabellos, los besó y derramó sobre ellos el perfume. El fariseo que había invitado a Jesús, al ver esto, pensó: Si este hombre fuera de veras un profeta, se daría cuenta de qué clase de persona es esta que lo está tocando: una mujer de mala vida. Entonces Jesús le dijo al fariseo: Simón, tengo algo que decirte. El fariseo contestó: Dímelo, Maestro. Jesús siguió: Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y como no le podían pagar, el prestamista les perdonó la deuda a los dos. Ahora dime, ¿cuál de ellos le amará más? Simón le contestó: Me parece que el hombre a quien más le perdonó. Jesús le dijo: Tienes razón. Entonces, mirando a la mujer, Jesús dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; en cambio, esta mujer me ha bañado los pies con sus lágrimas y los ha secado con sus cabellos. No me saludaste con un beso, pero ella, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. No me pusiste ungüento en la cabeza, pero ella ha derramado perfume sobre mis pies. Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra. Luego dijo a la mujer: Tus pecados te son perdonados. Los otros invitados que estaban allí, comenzaron a preguntarse: ¿Quién es este, que hasta perdona pecados? Pero Jesús añadió, dirigiéndose a la mujer: Por tu fe has sido salvada; vete tranquila.

Jesús de Nazaret, Jesucristo, nuestro Maestro, Guía, Pastor y Sacerdote, no nos enseñó a ser religiosos, pero si nos enseñó a ser compasivos. Aprendamos de Él, sigámoslo y seamos obedientes.



(3 de diciembre) NO NOS DESGASTEMOS Y AGOTEMOS

¿Qué nos pasa con el correr de los años según vamos avanzando en la batalla de la vida? Las batallas y luchas nos desgastan. Nos importa si las ganamos, igualmente nos agotan. No es posible atravesar la vida con todas sus luchas, batallas, angustias, problemas y adversidades, sin que nos desgastemos y agotemos. Nuestro agotamiento y desgaste nos impide continuar dando frutos, porque nos atrapa, nos ata y nos inmoviliza.

¿Qué se nos agota? Por ejemplo: la paciencia, la prudencia, la tolerancia, la esperanza, la fe, la imaginación, la alegría, la voluntad, la perseverancia, la visión, la creatividad, la flexibilidad, la fuerza, la agilidad, la rapidez, la perspectiva, la objetividad, la imparcialidad, el autoestima, el equilibrio, el positivismo, los sueños, las metas, la paz interior, la capacidad para amar, las ganas de aprender, la capacidad para aceptar cambios, las ganas de continuar luchando, las ganas de vivir, la disposición para levantarnos cuando caemos, la capacidad para perdonar, la apertura para aceptar cuando nos equivocamos, la habilidad de saber callar, el dominio propio, etc. También acumulamos otras muchas cosas como: las dependencias, los vicios, la ira, el enojo, el odio, la tristeza, la amargura, el dolor, las contiendas, los celos, la descortesía, el rencor, el orgullo, la soberbia y el descontrol.

Todo lo bueno que se nos agota, más lo malo que acumulamos, nos desgasta profundamente hasta el punto de no poder comprender como podemos seguir adelante. La solución es sencilla, por lo menos en teoría. Necesitamos adquirir nuevas provisiones de lo bueno que se nos está agotando y botar todo lo malo que hemos estado acumulando. De esta manera nos liberamos de la atadura del agotamiento y el desgaste. Así nos renovamos y reprogramamos para los nuevos retos que aún podemos enfrentar en esta vida, para continuar dando frutos, creciendo, progresando y prosperando.

¿Cómo nos aprovisionamos de lo bueno y descartamos lo malo? Conectándonos a la fuente inagotable de vida.

Juan 4:715
Los discípulos habían ido al pueblo a comprar algo de comer. En eso, una mujer de Samaria llegó al pozo a sacar agua, y Jesús le dijo: Dame un poco de agua. Pero como los judíos no tienen trato con los samaritanos, la mujer le respondió: ¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides agua a mí, que soy samaritana? Jesús le contestó: Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua, y el pozo es muy hondo: ¿de dónde vas a darme agua viva? Nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo, del que él mismo bebía y del que bebían también sus hijos y sus animales. ¿Acaso eres tú más que él? Jesús le contestó: Todos los que beben de esta agua, volverán a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed. Porque el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial de agua que brotará dándole vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed ni tenga que venir aquí a sacar agua.

Juan 7:3738
El último día de la fiesta era el más importante. Aquél día Jesús, puesto de pie, dijo con voz fuerte: Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquél correrán ríos de agua viva.

Juan 15:117
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. Si una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé más. Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho. Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí. Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego. Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. En esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos. Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría sea completa. Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Esto, pues, es lo que les mando: Que se amen unos a otros.

Gálatas 5:2223
En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.



(4 de diciembre) EL TIEMPO Y EL AMOR

La búsqueda de la riqueza no deja lugar, ni espacio, ni tiempo, ni concentración, para la búsqueda del amor.
La vanidad del orgullo, no permite que la perfección en que vive se vea arruinada por la búsqueda del amor.
La compañía de la tristeza, no deja que la soledad que la alimenta, esté invadida por la búsqueda del amor.

Sólo el tiempo es capaz de comprender la importancia de la búsqueda del amor en la vida.

El tiempo nos enseñará que:
Nada puede separarnos del amor que Dios nos mostró en Jesucristo.
El amor perfecto que Dios nos manda, es hacia nuestro prójimo.
Sin amor nada en la vida tiene sentido.
El amor todo lo acepta, lo soporta, lo sufre, lo cree y lo espera.
Todo hay que hacerlo con amor.
El amor es todo lo que necesitamos porque ahí se manifiesta el poder de Jesucristo.
La verdadera fe se activa por medio del amor.
La única libertad es la de servirnos los unos a los otros por amor.
El amor es la raíz y fundamento de la vida.
El amor nos hace humildes, amables, pacientes y nos permite soportarnos los unos a los otros.
El amor nos impulsa a animar y consolar a otros con un corazón compasivo.
El amor es el lazo de la perfecta unión.
El amor nos hace crecer.
El amor nos lleva a perdonarlo todo.
El amor comienza con palabras pero se demuestra con hechos.
El amor echa fuera el miedo.
El amor viene de la obediencia a Nuestro Señor y nos mantiene unidos a Él.
El amor es igual a Dios porque Dios es amor.
A través del amor Dios vive en nosotros.
Nuestro Señor nos manda a vivir en amor.

Romanos 8:3839
Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!

Romanos 13:10
El que tiene amor no hace mal al prójimo; así que en el amor se cumple perfectamente la ley.

1 Corintios 13:113
Si hablo las lenguas de los hombres y aun de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Y si tengo el don de profecía, y entiendo todos los designios secretos de Dios, y sé todas las cosas, y si tengo la fe necesaria para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada. Y si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y aun si entrego mi propio cuerpo para tener de qué enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada me sirve. Tener amor es saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo. El amor jamás dejará de existir. Un día el don de profecía terminará, y ya no se hablará en lenguas, ni serán necesarios los conocimientos. Porque los conocimientos y la profecía son cosas imperfectas, que llegarán a su fin cuando venga lo que es perfecto. Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero al hacerme hombre, dejé atrás lo que era propio de un niño. Ahora vemos de manera indirecta, como en un espejo, y borrosamente; pero un día veremos cara a cara. Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día conoceré a Dios como él me ha conocido siempre a mí. Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor.

1 Corintios 16:14
Y todo lo que hagan, háganlo con amor.

2 Corintios 12:9
Pero el Señor me ha dicho: Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad. Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Gálatas 5:6
Porque gracias a Cristo Jesús, ya no cuenta para nada estar o no circuncidados. Lo que cuenta es la fe, una fe activa por medio del amor.

Gálatas 5:13
Ustedes, hermanos, han sido llamados a la libertad. Pero no usen esta libertad para dar rienda suelta a sus instintos. Más bien sírvanse los unos a los otros por amor.

Efesios 3:17
Que Cristo viva en sus corazones por la fe, y que el amor sea la raíz y el fundamento de sus vidas.

Efesios 4:2
Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor.

Filipenses 2:1
Así que, si Cristo les ha dado el poder de animar, si el amor los impulsa a consolar a otros, si todos participan del mismo Espíritu, si tienen un corazón compasivo.

Colosenses 3:14
Sobre todo revístanse de amor, que es el lazo de la perfecta unión.

1 Tesalonicenses 3:12
Y que el Señor los haga crecer y tener todavía más amor los unos para con los otros y para con todos, como nosotros los amamos a ustedes.

1 Pedro 4:8
Haya sobre todo mucho amor entre ustedes, porque el amor perdona muchos pecados.

1 Juan 2:5
En cambio, si uno obedece su palabra, en él se ha perfeccionado verdaderamente el amor de Dios, y de ese modo sabemos que estamos unidos a él.

1 Juan 3:18
Hijitos míos, que nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos.

1 Juan 4:8
El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.

1 Juan 4:12
A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros.

1 Juan 4:16
Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él.

1 Juan 4:18
Donde hay amor no hay miedo. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente.

2 Juan 1:6
El amor consiste en vivir según los mandamientos de Dios, y el mandamiento, como ya lo han oído ustedes desde el principio, es que vivan en el amor.



(5 de diciembre) ¿RECUERDAS DE DÓNDE TE SACÓ EL SEÑOR?

¿Recordamos nuestros comienzos? ¿Recordamos nuestro pasado? ¿Recordamos el sufrimiento, el dolor, la tristeza, el descontrol, la desesperanza, el rechazo, la debilidad, el fracaso? ¿Recordamos como vivíamos? ¿Nos asombramos? ¿Nos parece imposible? ¿Podemos ver la brecha que hemos avanzado? ¿Visitamos con frecuencia el baúl de los recuerdos? ¿Están aún vivas las imágenes de dónde venimos?
En algún momento clamamos a Nuestro Señor y Él, en su infinita misericordia, nos ayudó a salir adelante, a quitar el sufrimiento, el dolor, la tristeza, el descontrol, la desesperanza, el rechazo, la debilidad y el fracaso. Nos superamos, crecimos, desarrollamos y prosperamos. Largos años de estudio, trabajo, luchas, batallas, escaladas, capacitación, entrenamiento, trato, ajustes, liberación, sanidad, limpieza, organización, planificación, perseverancia, dedicación, resistencia, voluntad y marchas forzadas, pero lo logramos. Logramos el éxito. Triunfamos.
Cuando estemos volando en nuevas alturas y las cosas vayan bien, no olvidemos de donde venimos y de donde nos sacó El Señor. No nos separemos de nuestro Padre celestial, que nos ayudó y nos permitió salir adelante. Cuando la autosuficiencia quiera embargarnos, es conveniente volver atrás las páginas de nuestra historia, regresar con nuestra mente a nuestro pasado y recordar el sitio de donde venimos. Hurgar en el viejo álbum de nuestra vida anterior, cuando no éramos nada y evaluar de dónde nos sacó Jesucristo.

Es tiempo recordar, reconocer de donde viene nuestro éxito, como se concretó nuestra victoria y como llegamos a este lugar de triunfo. Es tiempo de volver a Dios. Hoy es el día. Para hacerlo, repitamos esta sencilla oración: Señor Jesucristo, reconozco que estoy alejado de ti. He sido ingrato contigo, pese a lo mucho que me has dado. Reconozco que te necesito. Toma de nuevo el control de mi vida y haz de mí la persona que tú quieres que yo sea. Amén.

Cuando se lo permitimos, El Señor siempre nos abre las puertas a una nueva vida.

2 Reyes 17:3739
Además cumplan fielmente las leyes y decretos, y la enseñanza y mandamientos que les he dado por escrito, y no rindan culto a otros dioses. No olviden la alianza que he hecho con ustedes, ni rindan culto a otros dioses, sino solo a mí, el Señor su Dios, y yo los libraré del dominio de sus enemigos.

1 Crónicas 16:1112
Recurran al Señor, y a su poder; recurran al Señor en todo tiempo. Recuerden sus obras grandes y maravillosas, y los decretos que ha pronunciado.

Salmos 18:19
Me sacó a la libertad; ¡me salvó porque me amaba!

Salmos 25:15
Siempre dirijo mis ojos al Señor, porque él me libra de todo peligro.

Salmos 45:17
Yo haré que tu nombre se recuerde en cada nueva generación, y que los pueblos te alaben por siempre.

Salmos 63:6
Por las noches, ya acostado, te recuerdo y pienso en ti.

Isaías 44:21
Israel, pueblo de Jacob, recuerda que tú eres mi siervo; tú eres mi siervo, pues yo te formé. Israel, no te olvides de mí.

Isaías 46:9
Recuerden lo que ha pasado desde tiempos antiguos. Yo soy Dios, y no hay otro; soy Dios, y no hay nadie igual a mí.

Jeremías 50:5
Preguntarán por el camino de Sión, y hacia allá irán, diciendo: Vayamos al Señor, y unámonos con él en una alianza eterna, que no se olvide nunca.



(6 de diciembre) ¿PRUEBAS ANTES DE PROBAR?

¿Es necesario tener pruebas de que algo es cierto antes de usarlo o probarlo? Por ejemplo: ¿Nos negaríamos a tomar un avión si no podemos probar que los horarios son ciertos o que el servicio abordo es bueno? ¿Nos negaríamos a leer un periódico si no podemos comprobar que las noticias son ciertas y bien fundamentadas? ¿Nos negaríamos a conversar con una persona si no podemos comprobar que lo que dice es verdad? ¿Nos negaríamos a comprar un producto si no podemos comprobar que lo que ofrecen en su publicidad es real? En la gran mayoría de los casos, no actuamos así. Normalmente, tomamos ciertos riesgos calculados y usamos o probamos productos y servicios sin estar totalmente seguros sobre su veracidad. Luego de haberlos probado, es que podemos hablar de nuestra experiencia personal y de la veracidad o realidad de sus promesas.

Lamentablemente las personas no hacemos lo mismo con las promesas de Dios que están escritas en Su palabra, la Biblia. En ese caso, si exigimos que nos comprueben su veracidad antes de comenzar a leerlas. Sin embargo, hay personas que se han “arriesgado” a leer las promesas de nuestro Padre celestial escritas en la Biblia, sin exigir nada. Esas personas pueden hablarnos de su experiencia personal y de sus propias pruebas sobre la veracidad de la Escritura. Esas personas nos han dicho que hallan la Biblia fidedigna.
En la vida diaria ¿Cómo podemos constatar la autenticidad de cualquier persona, producto o servicio? ¡Simplemente por el continuo trato con esa persona o con la prueba y uso del producto o servicio! Entonces podremos hablar de una experiencia personal y recomendarla o no a otras personas. No podemos criticar la Biblia como una fuente confiable de las promesas de Nuestro Señor si no le damos un voto de confianza y comenzamos a leerla para poder tener una experiencia personal con sus declaraciones.

Comencemos hoy. Leamos la Biblia diariamente y “arriesguémonos” con la experiencia.

Promesas del Señor en el Evangelio de Mateo:

Mateo 4:4
Pero Jesús le contestó: La Escritura dice: No solo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios.

Mateo 5:312
Dichosos los que tienen espíritu de pobres, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que sufren, porque serán consolados. Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra prometida. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán satisfechos. Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos. Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos. Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos ustedes, cuando la gente los insulte y los maltrate, y cuando por causa mía los ataquen con toda clase de mentiras. Alégrense, estén contentos, porque van a recibir un gran premio en el cielo; pues así también persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes.

Mateo 5:19
Por eso, el que no obedece uno de los mandatos de la ley, aunque sea el más pequeño, ni enseña a la gente a obedecerlo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedece y enseña a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.

Mateo 5:4445
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen. Así ustedes serán hijos de su Padre que está en el cielo; pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y manda la lluvia sobre justos e injustos.

Mateo 6:34
Cuando tú ayudes a los necesitados, no se lo cuentes ni siquiera a tu amigo más íntimo; hazlo en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio.

Mateo 6:6
Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio.

Mateo 6:14
Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes.

Mateo 6:33
Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.

Mateo 7:1
No juzguen a otros, para que Dios no los juzgue a ustedes.

Mateo 7:12
Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.

Mateo 7:21
No todos los que me dicen: Señor, Señor, entrarán en el reino de los cielos, sino solamente los que hacen la voluntad de mi Padre celestial.

Mateo 9:13
Vayan y aprendan el significado de estas palabras: Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios. Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Mateo 9:29
Entonces Jesús les tocó los ojos, y les dijo: Que se haga conforme a la fe que ustedes tienen.

Mateo 10:2931
¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita. En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados uno por uno. Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos.

Mateo 10:32
Si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, yo también me declararé a favor de él delante de mi Padre que está en el cielo.

Mateo 10:3942
El que trate de salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará. El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá igual premio que el profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, recibirá el mismo premio que el justo. Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser seguidor mío, les aseguro que tendrá su premio.

Mateo 11:2830
Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.

Mateo 12:37
Pues por tus propias palabras serás juzgado, y declarado inocente o culpable.

Mateo 12:50
Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Mateo 17:20
Jesús les dijo: Porque ustedes tienen muy poca fe. Les aseguro que si tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: Quítate de aquí y vete a otro lugar, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible.

Mateo 18:45
El más importante en el reino de los cielos es el que se humilla y se vuelve como este niño. Y el que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí.

Mateo 18:1820
Les aseguro que lo que ustedes aten aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que ustedes desaten aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo. Esto les digo: Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo se lo dará. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Mateo 19:2930
Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna. Pero muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.

Mateo 20:2628
Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demás; y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo. Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por una multitud.

Mateo 24:35
El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras no dejarán de cumplirse.

Mateo 25:21
El jefe le dijo: Muy bien, eres un empleado bueno y fiel; ya que fuiste fiel en lo poco, te pondré a cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo.

Mateo 25:40
El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron.

Mateo 26:2
Porque esto es mi sangre, con la que se confirma la alianza, sangre que es derramada en favor de muchos para perdón de sus pecados.

Mateo 28:1920
Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.



(7 de diciembre) UN LIBRO SINGULAR

Todavía hay personas que dicen: Nunca he leído la Biblia. Todavía hay personas que piensan: ¿Cuál es el provecho de leer la Biblia? Todavía hay personas que conocen muy poco sobre el pensamiento, prédicas, parábolas, acciones y ejemplo de Jesucristo. Todavía hay personas que no confían en la Biblia como una fuente veraz de la Palabra y Mandamientos de Nuestro Señor.

Hay personas que leen la Biblia con frecuencia. Hay personas que piensan que es muy provechoso para ellas leer la Biblia. Hay personas que usan la Biblia para conocer el pensamiento, prédicas, parábolas, acciones y ejemplo de Jesucristo. Hay personas que confían en la Biblia como la fuente confiable y veraz de la Palabra y Mandamientos de Nuestro Señor. Hay personas que utilizan la Biblia constantemente como su guía para poder tomar las decisiones acertadas. Hay personas que leen la Biblia como un mapa del camino correcto para la vida.

¿A qué grupo pertenecemos? ¿Con qué grupo nos identificamos? ¿A qué grupo nos gustaría pertenecer?

Antes de responder esa pregunta observemos algunos detalles de la Biblia que es el libro más singular que se haya escrito jamás:

· Perfecta unidad a pesar de su gran diversidad: La Biblia fue escrita en un lapso de 1.500 años por más de 40 autores (reyes, campesinos, pastores, coperos, pescadores, poetas y estadistas) en tres continentes distintos (Asia, África y Europa) y en tres distintos idiomas (hebreo, arameo y griego). No obstante, la Biblia habla con asombrosa unidad sobre cientos de temas controversiales. ¡Ningún otro libro puede afirmar esto!
· La mayor circulación: Con más de 2.500 millones ejemplares impresos, la Biblia es el libro de mejor circulación de todos los tiempos. ¡Ningún otro libro puede afirmar esto!
· La más traducida: La Biblia ha sido traducida totalmente o en parte a más de 1.600 idiomas. Se puede conseguir en los idiomas y dialectos de más del 95 por ciento de la población mundial. ¡Ningún otro libro puede afirmar esto!
· Su permanencia es incomparable: Pocos manuscritos del mundo antiguo han sobrevivido. Pero 24.633 manuscritos del Nuevo Testamento han sobrevivido, además de los rollos del mar muerto que contienen gran parte del antiguo testamento. ¡No hay ningún otro libro que se le compare!
· Ha probado ser indestructible: A través de la historia muchos reyes, gobernantes, estadistas y líderes de diferentes culturas y orientaciones políticas y religiosas, han intentado y tratado de destruir la Biblia, desacreditándola, destruyéndola, quemándola y prohibiéndola. Sin embargo, todos ellos fracasaron en esta infame empresa.

Todos estos detalles se aplican únicamente a la Biblia. No son prueba de que la Biblia sea verdad, pero son prueba de que la Biblia es única y singular. Ese es el primer paso para comprender que la Biblia es digna de toda nuestra atención. Ahora bien, a pesar de todo, la Biblia ha llegado a nuestras manos. ¿Por qué será?

Su Autor nos ama y quiere que tengamos Su guía y orientación para vivir la vida con propósito que Él ha planificado para nosotros. ¡No perdamos esa oportunidad!

Salmos 119:137144
Señor, tú eres justo; rectos son tus decretos. Todos tus mandatos son justos y verdaderos. Me consume el celo que siento por tus palabras, pues mis enemigos se han olvidado de ellas. Tu promesa ha pasado las más duras pruebas; por eso la ama este siervo tuyo. Humilde soy, y despreciado, pero no me olvido de tus preceptos. Tu justicia es siempre justa, y tu enseñanza es la verdad. Me he visto angustiado y en aprietos, pero tus mandamientos me alegraron. Tus mandatos son siempre justos; ¡dame entendimiento para que pueda yo vivir!

Mateo 5:1719
No crean ustedes que yo he venido a suprimir la ley o los profetas; no he venido a ponerles fin, sino a darles su pleno valor. Pues les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, no se le quitará a la ley ni un punto ni una letra, hasta que todo llegue a su cumplimiento. Por eso, el que no obedece uno de los mandatos de la ley, aunque sea el más pequeño, ni enseña a la gente a obedecerlo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedece y enseña a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.

Mateo 22:29
Jesús les contestó: ¡Qué equivocados están, por no conocer las Escrituras ni el poder de Dios!

Lucas 24:27
Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.

Lucas 24:45
Entonces hizo que entendieran las Escrituras.

Juan 2:22
Por eso, cuando resucitó, sus discípulos se acordaron de esto que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús.

Juan 5:39
Ustedes estudian las Escrituras con mucho cuidado, porque esperan encontrar en ellas la vida eterna; sin embargo, aunque las Escrituras dan testimonio de mí.



(8 de diciembre) ¿BUSCAS LA FELICIDAD?

¿Dónde está la felicidad? ¿En el dinero? ¿En el poder? ¿En el placer y la comodidad? ¿En el conocimiento? ¿En la fama y el reconocimiento? ¿En la salud y la fortaleza física? ¿En la belleza y atractivo personal? ¿En la popularidad y aceptación? ¿Representan estos aspectos la felicidad?

Si estos aspectos representaran fielmente la felicidad, entonces las personas más felices del mundo serían: los ricos, los poderosos, los que viven una vida de placer y comodidad, los eruditos, los famosos, los fuertes y sanos, los atractivos y bellos, los populares y aceptados, etc.

Y sabemos que no son los más felices porque lo hemos visto en personas que conocemos o en las biografías que hemos leído. Las pruebas históricas nos comprueban que el dinero, el poder, el placer y la comodidad, el conocimiento, la fama y el reconocimiento, la salud y la fortaleza física, la belleza y atractivo personal, la popularidad y aceptación, no representan los aspectos que producen la felicidad.

Cada uno de esos aspectos no tiene nada de malo y de hecho son agradables de tener. El problema está en que nos deslumbran, nos ciegan y nos hacen perder la perspectiva correcta y el equilibrio necesario para el logro verdadero de la felicidad.
Entonces ¿Dónde está la felicidad?

No busquemos felicidad donde ya sabemos que no está. Busquémosla donde Nuestro Señor nos ha dicho que la hallaremos. El que tenga oídos para oír que oiga.

Mateo 13:44
El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un terreno. Un hombre encuentra el tesoro, y lo vuelve a esconder allí mismo; lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene, y compra ese terreno.

Lucas 1:47
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.

Lucas 2:911
De pronto se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo. Pero el ángel les dijo: No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor.

Lucas 14:1314
Al contrario, cuando tú des un banquete, invita a los pobres, los inválidos, los cojos y los ciegos; y serás feliz. Pues ellos no te pueden pagar, pero tú tendrás tu recompensa el día en que los justos resuciten.

Juan 4:36
El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente.

Juan 8:56
Abraham, el antepasado de ustedes, se alegró porque iba a ver mi día; y lo vio, y se llenó de gozo.

Juan 15:1012
Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría sea completa. Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes.

Juan 16:2024
Les aseguro que ustedes llorarán y estarán tristes, mientras que la gente del mundo se alegrará. Sin embargo, aunque ustedes estén tristes, su tristeza se convertirá en alegría. Cuando una mujer va a dar a luz, se aflige porque le ha llegado la hora; pero después que nace la criatura, se olvida del dolor a causa de la alegría de que haya nacido un hombre en el mundo. Así también, ustedes se afligen ahora; pero yo volveré a verlos, y entonces su corazón se llenará de alegría, una alegría que nadie les podrá quitar. En aquel día ya no me preguntarán nada. Les aseguro que el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Hasta ahora, ustedes no han pedido nada en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

Juan 17:1214
Cuando yo estaba con ellos en este mundo, los cuidaba y los protegía con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado. Y ninguno de ellos se perdió, sino aquel que ya estaba perdido, para que se cumpliera lo que dice la Escritura. Ahora voy a donde tú estás; pero digo estas cosas mientras estoy en el mundo, para que ellos se llenen de la misma perfecta alegría que yo tengo. Yo les he comunicado tu palabra, pero el mundo los odia porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.



(9 de diciembre) ¿QUÉ LE PEDIMOS AL SEÑOR?

¿Qué le pedimos al Señor? Lo que le pedimos al Señor depende mucho de nuestra visión.

Si nuestra visión es religiosa, queremos ver: Milagros de muchos tipos como: sanidades, curaciones, señales, liberaciones, resurrecciones, provisión, dones, pareja, hijos, etc.

Si nuestra visión es racional, queremos ver: Pruebas de todo tipo con respuestas, verdades, información, evidencias, comparaciones, fórmulas, demostraciones y comprobaciones.

Independientemente de que nuestra visión sea religiosa o racional, y que esperemos milagros o respuestas con evidencias, nuestras peticiones al Señor son:
1. Por nuestras necesidades, deseos y anhelos materiales.
2. Por nuestras necesidades, deseos y anhelos espirituales.
3. Por nuestra pareja, hijos y familia cercana.
4. Por nuestro trabajo, profesión, carrera y desarrollo personal.
5. Siempre pedimos para nosotros, por nosotros y con nosotros.

Nos acercamos a Nuestro Señor con una lógica completamente contaminada por la egoísta sociedad de consumo que impera en el mundo, con sus principios y valores materialistas que nos han transformado completamente. Hemos llegado hasta el punto de comercializar las cosas del reino de los cielos que nos relacionan con nuestro Padre celestial.

Nuestro único objetivo como cristianos es seguir a Nuestro Señor y si nuestra visión es simplemente seguir a Él, entonces le pediremos:
1. Enséñanos a amar.
2. Enséñanos a servir.
3. Enséñanos a perdonar.
4. Enséñanos a tolerar y respetar.
5. Enséñanos a compartir.
6. Enséñanos a dar.
7. Enséñanos a ser solidarios para ayudar y cuidar a los demás.

No deberíamos pedir nada más porque ya Él sabe todo lo que necesitamos.

Mateo 6:715
Y al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios. No sean como ellos, porque su Padre ya sabe lo que ustedes necesitan, antes que se lo pidan. Ustedes deben orar así: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra, así como se hace en el cielo. Danos hoy el pan que necesitamos. Perdónanos el mal que hemos hecho, así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal. No nos expongas a la tentación, sino líbranos del maligno. Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.

Mateo 6:2534
Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! Así que no se preocupen, preguntándose: ¿Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos? Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. 33 Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Lucas 11:13
Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!



(10 de diciembre) PALABRAS o SILENCIO

Usualmente se necesitan pocas palabras para expresar lo que es esencial y muchas veces los discursos largos solo sirven para confundir o peor aún, para adoctrinar. Lo que sucede es que realmente, no son necesarios discursos muy largos para expresar lo que es verdadero y sale del corazón. Por eso, es propio de las personas sinceras y con integridad, hacer entender muchas cosas con pocas palabras y también es probable que las personas engañosas y deshonestas hablen más de la cuenta, a veces sin aportar mucho, porque el que mucho habla muchas veces no lo hace para esclarecer las cosas, sino para confundirlas.

Debemos aprender que “Si” y “No” son las palabras más cortas y fáciles de decir, pero son las que usualmente tienen mayor contenido y acarrean las consecuencias más trascendentales. No olvidemos que para que el ser humano aprenda a hablar solo hacen falta 2 años, pero para que aprenda a callar puede hacer falta toda una vida. Es bueno aprender a callar porque el que mucho habla, mucho se puede equivocar, por esa razón, ser comedido al hablar en vez de ser un defecto es prueba de gran sabiduría.

¿Cómo saber cuando hablar y cuando callar? Si lo que vamos a decir no es para hacer el bien, mejor será callar. Sin embargo, debemos recordar que las palabras verdaderas no siempre son bonitas y que las palabras bonitas no siempre son verdaderas. Lo importante es siempre utilizar nuestras palabras para hacer el bien, no importa si son bonitas o no; y para hacer el bien no se necesitan largos discursos. Como resumen, si al hablar no vamos a hacer el bien, nuestra única opción es el silencio.

Proverbios 10:14
Los sabios se reservan sus conocimientos, mas cuando los necios hablan, el peligro amenaza.

Proverbios 10:19
El que mucho habla, mucho yerra; callar a tiempo es de sabios.

Proverbios 11:12
El imprudente habla mal de su amigo; el prudente guarda silencio.

Proverbios 13:3
Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo; el que habla mucho se arruina solo.

Proverbios 17:27
Es de sabios hablar poco, y de inteligentes mantener la calma.

Proverbios 29:20
Más se puede esperar de un necio que de quien habla sin pensar.

Proverbios 31:26
Habla siempre con sabiduría, y da con amor sus enseñanzas.

Eclesiastés 5:3
Porque por mucho pensar se tienen pesadillas, y por mucho hablar se dicen tonterías.

Mateo 5:37
Baste con decir claramente: si o no. Pues lo que se aparta de esto, es malo.

Mateo 7:15
Cuídense de esos mentirosos que pretenden hablar de parte de Dios. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.

Mateo 12:34
¡Raza de víboras! ¿Cómo pueden decir cosas buenas, si ustedes mismos son malos? De lo que abunda en el corazón, habla la boca.



(11 de diciembre) ¿SOMOS FELICES?

¿Qué nos hace feliz? ¿El amor de nuestro cónyuge, hijos, padres o amigos? ¿El éxito, la fama y el reconocimiento que produce nuestra profesión o actividades personales? ¿Nuestro dinero, bienes materiales, viajes, comodidad, diversión y placeres que disfrutamos? ¿Nuestra salud, belleza, atractivo, fortaleza y capacidad física?

Todos los factores antes mencionados son muy agradables, pero si nuestra felicidad depende de cualquiera de ellos, tenemos una felicidad muy frágil y vulnerable, porque todos esos factores pueden cambiar repentinamente y están totalmente fuera de nuestro control; por lo tanto, todas las experiencias que nos rodean en esta vida pueden cambiar rápidamente, continuamente y permanentemente.

La lección que debemos aprender es que todos esos factores que producen nuestras experiencias de vida diaria, debemos disfrutarlos cuando los tenemos, pero no debemos anclar nuestra felicidad a ellos. Que seamos felices debe depender de que nosotros deseemos ser felices independientemente de cualquier factor o experiencia. Sólo de nosotros y de nuestra determinación debe depender nuestra felicidad, en cada situación y en cada momento de la vida.

Como resumen, la felicidad es una decisión personal. Podemos ser felices con cualquier tipo de experiencia porque al haber decidido que queremos ser felices, tendremos la actitud adecuada para afrontar cada situación y circunstancia con el amor, la paz, la paciencia, la alegría, la fe y la esperanza que forman la felicidad verdadera y duradera.

Hasta aquí lo que hemos dicho es 100% cierto. El problema está en que no es fácil ser felices solo con nosotros mismos y dentro de nosotros mismos. Necesitamos completar la ecuación para poder hacer de este principio una realidad. La verdadera felicidad se logra en nuestra relación personal con nuestro Padre celestial a través de Nuestro Señor Jesucristo y por intermediación del Espíritu Santo.

¡Ese es el camino: la felicidad está en El Señor!

Mateo 13:44
El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un terreno. Un hombre encuentra el tesoro, y lo vuelve a esconder allí mismo; lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene, y compra ese terreno.

Lucas 1:47
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.

Juan 4:36
El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente.

Juan 14:23
Jesús le contestó: El que me ama, hace caso de mi palabra; y mi Padre lo amará, y mi Padre y yo vendremos a vivir con él.

Juan 14:27
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.

Gálatas 5:2223
En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.



(12 de diciembre) GUARDAR POR NECESIDAD

Cuando guardamos algo, ¿Pensamos si lo vamos a necesitar? ¿Nos aseguramos de que lo necesitaremos antes de guardarlo? ¿Nos preguntamos en cuanto tiempo lo vamos a necesitar? El principio divino que observamos en la naturaleza es que nada se guarda, ni se acumula, sino que todo circula. El árbol no se guarda los frutos. Los que no son tomados de las ramas por los seres humanos o los animales, caen al suelo para fecundación o fertilización. Los ríos no guardan el agua, sino que corre libremente. Inclusive los lagos tienen entradas y salidas de agua, porque si no hay salidas, el agua no circula y se corrompe. Los depredadores cazan sólo lo que van a comer dejando libres a las presas que no necesitan. Los animales que se mantienen activos durante el invierno, guardan los alimentos que van a necesitar durante en período invernal, pero no guardan más de lo necesario. En la naturaleza, que es reflejo de nuestro Padre celestial, creador de todo lo visible e invisible, todo circula y nada se guarda, ni se acumula, si no es necesario.

¿Tenemos el hábito de guardar y acumular cosas, objetos, inclusive dinero, que no estamos seguros que vamos a necesitar? Sólo lo guardamos por el gusto de guardar y acumular o con la excusa de que lo guardamos por si acaso lo llegamos a necesitar. O peor aún, por el miedo de que los pudiéramos llegar a necesitar algún día y no los tuviéramos. El hecho es que guardamos cosas que tenemos tiempo sin usar y que pasan guardadas muchísimo tiempo sin que las use nadie.

Debemos ponernos en sintonía y en línea con los planes divinos y supremos de la creación y dejar que los bienes circulen. Limpiemos los cajones, los armarios, el garaje y todos los depósitos donde guardamos las cosas. Demos lo que ya no usamos. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles encadena nuestra vida. No son los objetos guardados los que nos encadenan, sino el significado de la actitud que tenemos al guardar.

Puede ser que el tema del dinero sea mucho más susceptible para todos nosotros, pero si tenemos dinero en exceso, también aplica el principio de dejarlo circular.

Lucas 6:38
Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes.

Lucas 19:79
Al ver esto, todos comenzaron a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en la casa de un pecador. Zaqueo se levantó entonces y le dijo al Señor: Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo; y si le he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más. Jesús le dijo: Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham.

1 Timoteo 6:18
Mándales que hagan el bien, que se hagan ricos en buenas obras y que estén dispuestos a dar y compartir lo que tienen.

Hechos 20:35
Siempre les he enseñado que así se debe trabajar y ayudar a los que están en necesidad, recordando aquellas palabras del Señor Jesús: Hay más dicha en dar que en recibir.



(13 de diciembre) LIBERÁNDONOS

¿Los bienes materiales que tenemos, nuestro estilo de vida, nuestros deseos y anhelos, nos atan o nos liberan?
¿Nos sentimos atados, privados, sacrificados, restringidos, recortados y menores?
¿Nos sentimos liberados, integrados, bendecidos, expandidos y mayores?
¿Cuál es el significado de las posesiones?
¿Significa ser libres, tener vida y mantener la capacidad de soñar?
¿Significa vivir aferrados a objetos que no tiene vida, ni nos dan vida y limitar nuestros sueños a objetos?

A un joven religioso que vivía aferrado a sus posesiones, Cristo le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme. El hombre se afligió al oír esto; y se fue triste, porque era muy rico.

En la parábola de Lázaro y el hombre rico, Abraham le dice al rico: Hijo, acuérdate que en vida tú recibiste tu parte de bienes, y Lázaro su parte de males. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú sufres.

Si los bienes materiales que tenemos, nuestro estilo de vida, nuestros deseos y anhelos nos impiden obedecer incondicionalmente a Nuestro Señor ¿Estamos preparados para abrir nuestra mano, liberarnos de esas cosas y seguirlo a Él libremente?

Una fe que no cuesta nada, ni exige nada ¡No vale nada!

Marcos 10:1727
Cuando Jesús iba a seguir su viaje, llegó un hombre corriendo, se puso de rodillas delante de él y le preguntó: Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Por qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie ni engañes; honra a tu padre y a tu madre. El hombre le dijo: Maestro, todo eso lo he cumplido desde joven. Jesús lo miró con cariño, y le contestó: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme. El hombre se afligió al oír esto; y se fue triste, porque era muy rico. Jesús miró entonces alrededor, y dijo a sus discípulos: ¡Qué difícil va a ser para los ricos entrar en el reino de Dios! Estas palabras dejaron asombrados a los discípulos, pero Jesús les volvió a decir: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios. Al oírlo, se asombraron más aún, y se preguntaban unos a otros: ¿Y quién podrá salvarse? Jesús los miró y les contestó: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible.

Lucas 16:1931
Había un hombre rico, que se vestía con ropa fina y elegante y que todos los días ofrecía espléndidos banquetes. Había también un pobre llamado Lázaro, que estaba lleno de llagas y se sentaba en el suelo a la puerta del rico. Este pobre quería llenarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros se acercaban a lamerle las llagas. Un día el pobre murió, y los ángeles lo llevaron a sentarse a comer al lado de Abraham. El rico también murió, y fue enterrado. Y mientras el rico sufría en el lugar adonde van los muertos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro sentado a su lado. Entonces gritó: ¡Padre Abraham, ten lástima de mí! Manda a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho en este fuego. Pero Abraham le contestó: Hijo, acuérdate que en vida tú recibiste tu parte de bienes, y Lázaro su parte de males. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú sufres. Aparte de esto, hay un gran abismo entre nosotros y ustedes; de modo que los que quieren pasar de aquí allá, no pueden, ni de allá tampoco pueden pasar aquí. El rico dijo: Te suplico entonces, padre Abraham, que mandes a Lázaro a la casa de mi padre, donde tengo cinco hermanos, para que les llame la atención, y así no vengan ellos también a este lugar de tormento. Abraham dijo: Ellos ya tienen lo escrito por Moisés y los profetas: ¡que les hagan caso! El rico contestó: Padre Abraham, eso no basta; pero si un muerto resucita y se les aparece, ellos se convertirán. Pero Abraham le dijo: Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite.



(14 de diciembre) ¿TIENE SENTIDO NUESTRA VIDA?

¿Tiene la vida sentido por si misma o somos nosotros los que buscamos y obtenemos el sentido de nuestra vida? Muchas veces la vida nos presenta un cuadro muy específico que puede darle cierto sentido a nuestra existencia. Sin embargo, Dios nos ha dado a nosotros la capacidad de buscar, obtener y cambiar el sentido de nuestra vida. El asunto está en que dedicamos mucho tiempo a buscar las respuestas, pero a lo que debemos dedicarle tiempo suficiente es a hacernos las preguntas correctas.

Nuestros pensamientos generan sentimientos. Nuestros sentimientos producen actitudes. Nuestras actitudes inducen nuestras acciones. Nuestras acciones, por repetición, se traducen en nuestros hábitos. Nuestros hábitos gestan nuestro carácter. Nuestro carácter determina nuestro destino.

Aquí tenemos 7 principios para darle sentido a nuestra vida:
1. Ejercemos la libertad de escoger como queremos sentirnos frente a una determinada circunstancia y asumimos la responsabilidad de cambiar nuestra forma de pensar, hablar y actuar. Nadie puede hacer esto por nosotros. ¿Somos víctimas de las circunstancias o protagonistas determinados a tomar las decisiones necesarias?
2. Establecemos los valores que asumimos para nuestra vida. ¿Cuáles son nuestros valores? ¿Qué es lo que más valoramos, atesoramos y perseguimos en la vida? ¿Hacia dónde marchamos? ¿Qué metas tenemos?
3. Aceptamos que todos los momentos de la vida, los buenos y los malos, tienen una razón de ser y un significado preciso en el plan perfecto del Señor. Nunca aprenderemos de las experiencias vividas si no nos preguntamos constantemente ¿Qué significa esta situación? ¿Qué enseñanzas tiene?
4. No trabajamos en contra de nosotros mismos. No debemos hacer nada que esté fuera de nuestra visión, valores, metas y plan de vida. Necesitamos enfocarnos muy bien en el curso y la ruta que debemos tomar para lograr lo que nos hemos propuesto lograr.
5. Desarrollamos nuestra perseverancia para que las caídas, fallas y fracasos, no nos detengan y siempre estemos dispuestos a levantarnos de nuevo, tratar de nuevo y comenzar de nuevo, hasta logar el éxito de alcanzar nuestras metas.
6. Navegamos en la corriente positiva y no en la negativa. Hay que buscar y creer en el lado positivo de toda circunstancia, siempre la hay. El lado positivo es la roca donde haremos la fundación sobre la que construiremos la torre de nuestro crecimiento, prosperidad y éxito.
7. Nos esforzarnos al máximo, dando siempre más de nosotros mismos. Un poco más arriba y un poco más lejos, cada vez. ¿Estamos dando lo mejor de nosotros?

Jesucristo es el mejor ejemplo de alguien que le dio sentido a su vida y haciendo eso, le dio sentido a la vida de muchos de nosotros. Sigamos Su ejemplo.

La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste.
Viktor Frankl

Proverbios 4:23
Cuida tu mente más que nada en el mundo, porque ella es fuente de vida.

Proverbios 27:19
Así como las caras se reflejan en el agua, así también los hombres se reflejan en su mente.

Mateo 16:26
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?

Juan 1:4
En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.

Juan 5:26
Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha hecho que el Hijo tenga vida en sí mismo.

Juan 6:63
El espíritu es el que da vida; lo carnal no sirve para nada. Y las cosas que yo les he dicho son espíritu y vida.

Juan 8:12
Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.



(15 de diciembre) SÓLO EL AMOR PERDONA

El perdón es la expresión más genuina de amor y sólo el amor puede liberarnos de las ataduras del resentimiento que nos amarga el alma y enferma el cuerpo. La falta de amor se traduce en la falta de perdón que nos ata desde el resentimiento. Esa atadura es sumamente destructiva para el espíritu y agota nuestros recursos emocionales.

Para perdonar debemos comenzar con aceptar lo que ocurrió. Si sucedió y nos sucedió a nosotros. Pasó porque tenía que pasar. No es mala suerte ni casualidad. Sucedió porque tenía que suceder y por más desagradable que sea, aprenderemos de la experiencia. El perdón comienza con la aceptación de lo que pasó.

Para perdonar no es necesario que estemos de acuerdo con lo que pasó y mucho menos que lo aprobemos. Tampoco significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que nos lastimó. Sólo significa dejar de lado aquellos pensamientos, sentimientos, actitudes y acciones, que nos causan dolor, enojo y resentimiento, por amor a nuestro prójimo. ¿Somos infalibles y por eso no podemos perdonar? Recordemos que seremos medidos con la misma vara con la que medimos y que para ser perdonados debemos primero perdonar

¿A quién necesitamos perdonar? El Perdón es de las almas humildes que obedecen al Señor. ¡Perdonemos!

Mateo 6:12
Perdónanos el mal que hemos hecho, así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal.

Mateo 6:1415
Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.

Mateo 18:2135
Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: Señor, ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete? Jesús le contestó: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, sucede con el reino de los cielos como con un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios. Estaba comenzando a hacerlas cuando le presentaron a uno que le debía muchos millones. Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, para que quedara pagada la deuda. El funcionario se arrodilló delante del rey, y le rogó: Tenga usted paciencia conmigo y se lo pagaré todo. Y el rey tuvo compasión de él; así que le perdonó la deuda y lo puso en libertad. Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero suyo que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y comenzó a estrangularlo, diciéndole: ¡Págame lo que me debes! El compañero, arrodillándose delante de él, le rogó: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. Pero el otro no quiso, sino que lo hizo meter en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Esto dolió mucho a los otros funcionarios, que fueron a contarle al rey todo lo sucedido. Entonces el rey lo mandó llamar, y le dijo: ¡Malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. Pues tú también debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti. Y tanto se enojó el rey, que ordenó castigarlo hasta que pagara todo lo que debía. Jesús añadió: Así hará también con ustedes mi Padre celestial, si cada uno de ustedes no perdona de corazón a u hermano.

Marcos 11:25
Y cuando estén orando, perdonen lo que tengan contra otro, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados.

Lucas 6:37
No juzguen a otros, y Dios no los juzgará a ustedes. No condenen a otros, y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y Dios los perdonará.

Lucas 7:47
Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra.

Lucas 11:4
Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos han hecho mal. No nos expongas a la tentación.

Lucas 23:34
Jesús dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.



(16 de diciembre) VIVAMOS A PLENITUD

Aprendamos de las experiencias que vivimos.
Sonriamos a los problemas porque de ellos aprendemos.
Creamos que siempre podemos mejorar.
Tengamos siempre un plan de vida.
Luchemos por nuestros objetivos.
Perseveremos sin rendirnos y sin temor hasta llegar a la meta.
Hagamos de nuestros sueños, nuestra realidad.
Sembremos para poder cosechar.
Vivamos sin resentimientos del pasado, ni miedo al presente y al futuro.
Amemos y demostremos nuestro amor.
Evitemos que otros paguen por nuestros errores y fallas.
Estemos siempre alegres.
Seamos sinceramente buenos amigos.
Intentemos seriamente comprender a las personas y ponernos en su lugar.
Reconozcamos el valor de todo el mundo.
Amemos y ayudemos a nuestro prójimo.
Tengamos siempre tiempo para quien nos necesita.
Seamos genuinamente nosotros, tal y como somos.
Pasemos del pensamiento, a las palabras y a la acción, con integridad.
No tengamos miedo del compromiso de la vida.
Seamos optimistas, positivos y proactivos.
Vivamos cada día plenamente y al máximo.
Seamos felices con el propósito de nuestra vida.
Creamos en nuestro Padre celestial y confiemos plenamente en Él.

Mateo 4:4
Pero Jesús le contestó: La Escritura dice: No solo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios.

Mateo 7:1214
Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas. Entren por la puerta angosta. Porque la puerta y el camino que llevan a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos; pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran.

Mateo 16:26
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?

Mateo 22:32
Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob ¡Y él no es Dios de muertos, sino de vivos!

Marcos 12:27
¡Y él no es Dios de muertos, sino de vivos! Ustedes están muy equivocados.

Lucas 12:15
También dijo: Cuídense ustedes de toda avaricia; porque la vida no depende del poseer muchas cosas.

Lucas 20:38
¡Y él no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos están vivos!

Juan 1:4
En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.

Juan 3:21
Pero los que viven de acuerdo con la verdad, se acercan a la luz para que se vea que todo lo hacen de acuerdo con la voluntad de Dios.

Juan 6:63
El espíritu es el que da vida; lo carnal no sirve para nada. Y las cosas que yo les he dicho son espíritu y vida.

Juan 10:10
El ladrón viene solamente para robar, matar y destruir; pero yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Juan 14:23
Jesús le contestó: El que me ama, hace caso de mi palabra; y mi Padre lo amará, y mi Padre y yo vendremos a vivir con él.



(17 de diciembre) ¿UNA NAVIDAD DIFERENTE?

Celebremos una Navidad distinta. La Navidad representa el cumpleaños de Jesús y lógicamente en un cumpleaños todos queremos homenajear al cumpleañero, pero lo extraño es que en Navidad, nos regalamos nosotros solamente. La idea es que en estas Navidades vivamos la experiencia del Evangelio y rindamos el debido homenaje a Jesús. Lo haremos así:
Cuando salgamos a hacer nuestras compras de regalos navideños, compremos un regalo extra. Ese regalo se mantendrá en nuestra casa hasta el día de Navidad, con una tarjeta que diga: "Para Jesús que vive en Ti". Si nuestra economía es buena, compraremos algo bueno y nuevo; si nuestra economía es menor, compraremos algo más sencillo, de acuerdo a nuestras posibilidades. No importa el valor intrínseco del regalo, el verdadero valor estará en la tarjeta que dice: "Para Jesús que vive en Ti".
Cuando tengamos ese regalo listo, envuelto y con un lindo moño, lo pondremos junto a los otros regalos y el día 25 cuando se repartan todos los regalos, el único que deberá quedar sin entregar será el de Jesús, porque es para Él. A partir de ese día esperaremos a que Jesús venga a recoger su regalo.
Seguramente en esos días veremos o nos encontraremos con alguna persona con carencias, alguien con necesidad, alguien que sin duda necesita el regalo. “Ese es Jesús que viene a buscar Su regalo. ¡Y se lo entregaremos! Pero sobretodo nos aseguraremos de que la tarjeta este pegada al regalo. Entonces ese hermano leerá lo que está escrito: "Para Jesús que vive en Ti". Esa persona que Dios ha puesto en nuestro camino, jamás olvidará lo que allí leerá y por siempre le quedara en su alma y además allí se habrá cumplido el Evangelio, Jesús dijo: Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron. Por esa razón, el regalo que entregamos a un hermano en necesidad, se lo estamos entregando directamente a Jesús. ¡Su regalo de cumpleaños!
Juntos hagamos que las Navidades festejen realmente el cumpleaños de Jesús, que nos deje una enseñanza en el alma y que sirva para cumplir el Evangelio. El regalo puede ser cualquier cosa, inclusive dinero. Recordemos que cuando “damos” debe costarnos algo: Si no cuesta no cuenta.
Reenviemos este mensaje. Quizás a alguien le haga bien recibirlo y ponerlo en practica. Quizá esta persona también lo reenvíe y seamos cada vez más personas celebrando la navidad de una manera muy diferente, homenajeando al verdadero cumpleañero.

¡Feliz Cumpleaños Jesús!

Mateo 25:3146
Cuando el Hijo del hombre venga, rodeado de esplendor y de todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. La gente de todas las naciones se reunirá delante de él, y él separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Y dirá el Rey a los que estén a su derecha: Vengan ustedes, los que han sido bendecidos por mi Padre; reciban el reino que está preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo. Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento. Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme. Entonces los justos preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer? ¿O cuándo te vimos con sed, y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos como forastero, y te dimos alojamiento, o sin ropa, y te la dimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte? El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron. Luego el Rey dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí, los que merecieron la condenación; váyanse al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Pues tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; anduve como forastero, y no me dieron alojamiento; sin ropa, y no me la dieron; estuve enfermo, y en la cárcel, y no vinieron a visitarme. Entonces ellos le preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o como forastero, o falto de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos? El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que no hicieron por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicieron. Esos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.



(18 de diciembre) ¿DE QUE SE TRATA LA NAVIDAD?

En Isaías 9:6 leemos la siguiente profecía: Porque nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo, al cual se le ha concedido el poder de gobernar. Y le darán estos nombres: Admirable en sus planes, Dios invencible, Padre eterno, Príncipe de la paz. De acuerdo al relato de Lucas 2:14, la noche que nació Jesús, los ángeles proclamaron: ¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!

Es porque Jesús trajo la paz al mundo y ahora es nuestro Príncipe de Paz. Sin embargo, la humanidad lleva miles de años aspirando a la paz, y parece que todavía no la hemos logrado. La paz auténtica en todas las esferas, tanto en el terreno personal, como en el familiar, comunitario, empresarial, nacional y sobre todo en el internacional, pareciera hoy más difícil de alcanzar que nunca.

Podemos establecer dos tipos de paz. La humana y la de Dios, que nos trae Jesús. La paz humana es una simple ausencia de conflicto y como ya dijimos pareciera muy difícil de alcanzar. Sin embargo, hay otro tipo de paz y esta es una sensación real y verdadera de equilibrio y bienestar interior que procede de Dios y que, como un tesoro, se nos concede a los que aceptamos, creemos y seguimos a Jesús, el Príncipe de Paz. Sin Jesús no es posible lograr este tipo de paz.

Aquí ocurre un milagro. Una vez que Jesús te regala esa paz interior, obtienes contentamiento, equilibrio, serenidad y dominio propio, que se refleja en tus relaciones con los demás y comienzas a tener paz en tus relaciones familiares, con tus vecinos y con tus compañeros de trabajo. ¡Tú puedes lograr esto hoy mismo! No esperes por la frágil paz humana, busca primeramente tu paz interior por medio de Jesús. Acude directamente al único proveedor de paz interior y aunque a tu alrededor haya guerra, agitación y caos, permanecerás inmune a todo eso porque interiormente estarás en paz.

Jesús ofrece a cada persona de la tierra auténtica paz interior y consuelo, vida y amor eternos. Todo ello viene incluido en el regalo de salvación que nos hace y cuyo valor es incalculable. ¡De eso se trata la Navidad! Y a lo que podemos aspirar es que muchas personas hagan de Jesús su Príncipe de Paz y al estar en paz con ellos mismos y con los que los rodean, se produzca un efecto de multiplicación que como ondas expansivas, vaya generando la paz en nuestras comunidades, ciudades y países, hasta lograr la paz internacional. Eso sería el Reino de Dios en la tierra. ¡Eso si sería una verdadera celebración de la natividad de Jesús!

Padre nuestro que estás en los cielos, venga a nosotros tu reino. No celebremos con fiestas, regalos y más caos. Celebremos tu nacimiento con ¡PAZ!

Feliz Navidad y Paz para todos.

Mateo 5:9
Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.

Mateo 5:24
Deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar y presentar tu ofrenda.

Marcos 9:50
La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes hacerla útil otra vez? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.

Lucas 1:7879
Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir nuestros pasos por el camino de la paz.

Lucas 24:36
Estaban todavía hablando de estas cosas, cuando Jesús se puso en medio de ellos y los saludó diciendo: Paz a ustedes.

Juan 14:27
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.

Juan 20:1921
Al llegar la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas por miedo a las autoridades judías. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo: ¡Paz a ustedes! Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor. Luego Jesús les dijo otra vez: ¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

Juan 20:26
Ocho días después, los discípulos se habían reunido de nuevo en una casa, y esta vez Tomás estaba también. Tenían las puertas cerradas, pero Jesús entró, se puso en medio de ellos y los saludó, diciendo: ¡Paz a ustedes!



(19 de diciembre) DESCUBRE LA NAVIDAD

¿Que hay en navidad? Bellísimas decoraciones, melodías de villancicos y aguinaldos, aromas, colores y sabores típicos de las fiestas, compras, paquetes, regalos y reuniones familiares.

Si. Jesús vino al mundo por mí, eso es maravilloso y hay que festejarlo.

Pero también vino por ti. Vino por todos. Él vino por los que me agradan y por lo que no me agradan tanto. Por los que conozco y por los que no conozco. Pero sobre todo, vino por los pobres, por los huérfanos, por las viudas, por los enfermos, por los pecadores, por los presos, por los que en apariencia tienen menos, por los que han desperdiciado su vida, por los que nadie quiere, por los despreciados y olvidados.

Jesús los tiene presentes, no los desprecia, los ama, no los culpa, no mira las apariencias y vino para liberarlos, salvarlos, sanarlos, acompañarlos y proveerlos. Si para eso vino Jesús. Si esa fue Su misión. ¿Por qué cuando celebramos Su nacimiento y festejamos Su cumpleaños, no hacemos algo similar? ¿Por qué no seguimos Su ejemplo?

Démosle algo a alguien. Compartamos alguna bendición con alguna persona que lo necesite. Y sobre todo hagámoslo en el nombre de Jesús. Brindemos amor. Amemos y tengamos presentes a los que menos tienen y más necesitan. Acompañemos a Jesús en Su misión de liberarlos, salvarlos, sanarlos, acompañarlos y proveerlos.

Entonces, las bellísimas decoraciones, las alegres melodías de los villancicos y aguinaldos, los infinitos aromas, los brillantes los colores, los maravillosos sabores, los esperados regalos y las inolvidables reuniones familiares cobrarán un aura de belleza, pues serán transformadas por el sentimiento único que produce mirar a los demás con los ojos de Jesús y brindarles el amor que Él vino a brindar. Para eso vino Jesús hace ya más de dos mil años. No para lograr decoraciones, música, comidas, regalos y reuniones, sino para lograr que haya amor entre nosotros y que la fiesta sea un resultado de ese amor.

Los que sienten pena solo manifiestan lástima. En cambio, los que tienen compasión hacen algo al respecto. Los que realmente siguen a Jesús ponen sus oraciones en acción y traducen sus palabras en actos de amor.

¡Brillemos por Él y para Él! ¡Seamos la luz del mundo! Porque Su luz se refleja en nosotros. Descubramos la verdadera Navidad.

Mateo 9:13
Vayan y aprendan el significado de estas palabras: Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios. Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Mateo 11:5
Cuéntenle que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de su enfermedad, los sordos oyen, los muertos vuelven a la vida y a los pobres se les anuncia la buena noticia.

Mateo 19:21
Jesús le contestó: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.

Marcos 2:17
Jesús lo oyó, y les dijo: Los que están sanos no necesitan médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Lucas 6:3236
Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan así. Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así. Y si dan prestado solo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros. Ustedes deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo.

Lucas 4:1819
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable del Señor.

Lucas 14:1214
Dijo también al hombre que lo había invitado: Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; porque ellos, a su vez, te invitarán, y así quedarás ya recompensado. Al contrario, cuando tú des un banquete, invita a los pobres, los inválidos, los cojos y los ciegos; y serás feliz. Pues ellos no te pueden pagar, pero tú tendrás tu recompensa el día en que los justos resuciten.

Mateo 25:3146
Cuando el Hijo del hombre venga, rodeado de esplendor y de todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. La gente de todas las naciones se reunirá delante de él, y él separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Y dirá el Rey a los que estén a su derecha: Vengan ustedes, los que han sido bendecidos por mi Padre; reciban el reino que está preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo. Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento. Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a verme. Entonces los justos preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer? ¿O cuándo te vimos con sed, y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos como forastero, y te dimos alojamiento, o sin ropa, y te la dimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte? El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicieron. Luego el Rey dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí, los que merecieron la condenación; váyanse al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Pues tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; anduve como forastero, y no me dieron alojamiento; sin ropa, y no me la dieron; estuve enfermo, y en la cárcel, y no vinieron a visitarme. Entonces ellos le preguntarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o como forastero, o falto de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos? El Rey les contestará: Les aseguro que todo lo que no hicieron por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicieron. Esos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.



(20 de diciembre) ¡QUE TRAJÍN!

¿Cuántos minutos vivimos vertiginosamente y ajetreadamente en medio de la vorágine de compras, decoración, elaboración de comidas, reuniones y fiestas durante la época de navidad? Sin embargo, la pregunta es: ¿Cuántos minutos vivimos en compañía de Aquel cuyo nacimiento y vida constituyen el verdadero motivo de esta celebración?

Jesús es la esencia de la Navidad. Los obsequios que Él nos trajo son de paz, amor y alegría de corazón. Sin embargo, nunca podremos recibir esos regalos si estamos hipnotizados por una cantidad de actividades que Jesús no nos encargó y que nos mantiene demasiado ocupados para pensar en Él y buscarlo para celebrar con Él y disfrutar de su compañía.

Recordemos la historia de Marta y María, las hermanas de Lázaro, cuando Jesús las visitó y la cual podemos leer en el capítulo 10 del Evangelio de Lucas: Jesús siguió su camino y llegó a una aldea, donde una mujer llamada Marta lo hospedó. Marta tenía una hermana llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía. Pero Marta, que estaba atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: Señor, ¿no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude. Pero Jesús le contestó: Marta, Marta, estás preocupada y te inquietas por demasiadas cosas, pero solo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la va a quitar.

No podemos experimentar la paz y la alegría que nos da la presencia de Jesús, si nos concentramos en una frenética carrera de actividades y compras. Así nos perdemos de la única alegría auténtica y duradera y el único amor perfecto que podemos tener en esta vida y para siempre. Hagamos menos y disfrutemos más. Disfrutemos la belleza y la presencia de Jesús. Él nos trae regalos muy significativos y los ofrece gratis y sin trajines. El verdadero y único espíritu de la Navidad se halla en Jesús. Deja que la celebración de Su nacimiento llegue a tu alma y a tu corazón de una forma especial este año.

Lucas 2:14
Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.

Lucas 10:3842
Jesús siguió su camino y llegó a una aldea, donde una mujer llamada Marta lo hospedó. Marta tenía una hermana llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía. Pero Marta, que estaba atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: Señor, ¿no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude. Pero Jesús le contestó: Marta, Marta, estás preocupada y te inquietas por demasiadas cosas, pero solo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la va a quitar.



(21 de diciembre) ¡OTRA VEZ!

¿Cuánto ha cambiado el mundo?
¿Cuánto ha cambiado en los últimos 2000 años?
¿En los últimos 500 años?
¿En los últimos 100 años?
¿Cuánto han cambiado los gustos, las costumbres, las modas y las relaciones?
¿Cómo compara el día en que nació Jesús con su celebración en las diferentes épocas de la historia?
¿Cuál fue el propósito del nacimiento de Jesús?
¿Cuál es el propósito de nuestra celebración?
¿Tienen relación el propósito del nacimiento de Jesús y el propósito de nuestra celebración?
¿Le agradaría a Jesús como celebramos Su nacimiento?

Sin embargo, sin preguntas, sin revisiones y sin reflexiones, se celebra cada año, “otra vez”, la Navidad.
Se dice que es tiempo de para amar y compartir. Pero ¿lo es?
¿Qué tanto amor brindamos? ¿Qué tanto compartimos?
La navidad celebra el nacimiento de Jesús y Él vino a darnos amor y a enseñarnos a amar.
En esta Navidad ama a todos los que te rodean y comparte los que tienes.
¿Tienes amor? Compártelo.
¿Tienes tiempo? Compártelo.
¿Tienes alegría? Compártela.
¿Tienes paz? Compártela.
¿Tienes paciencia? Compártela.
¿Tienes fe? Compártela.
¿Tienes esperanza? Compártela.
¿Tienes dinero? Compártelo.
¡Lo que tengas! Compártelo.

Esa es la esencia de la Navidad. ¡Feliz Navidad!

Mateo 7:14
Pero la puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran.

Juan 10:10b
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Mateo 5:4348
También han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen. Así ustedes serán hijos de su Padre que está en el cielo; pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y manda la lluvia sobre justos e injustos. Porque si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué premio recibirán? Hasta los que cobran impuestos para Roma se portan así. Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los paganos se portan así. Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.

Mateo 22:3740
Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.

Lucas 6:3135
Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes. Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan así. Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así. Y si dan prestado solo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros. Ustedes deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos.



(22 de diciembre) VIVIR LA NAVIDAD

Hay algo mejor que celebrar el día de Navidad; y es vivir de acuerdo con lo que se celebra en Navidad.

¿Estamos dispuestos a?:
¿A olvidar lo que hemos hecho por el prójimo y recordar lo que otros han hecho por nosotros?
¿A no pensar en la deuda que tiene el mundo con nosotros y pensar más bien sobre lo que nosotros debemos a la humanidad?
¿A tener en cuenta las necesidades y preferencias de los niños?
¿A acordarnos de los que están entrados en años y se sienten débiles y solos?
¿A no preocuparnos por lo que puedan pensar de nosotros y plantearnos en cambio si amamos al prójimo?
¿A enterrar los malos pensamientos y sembrar sentimientos de bondad y bendición?
¿Estamos dispuestos a hacer lo que enumeramos, aunque sólo sea por un día?
Si es así, entonces, celebraremos realmente la Navidad.

¿Creemos que el amor es la fuerza más poderosa del mundo, mayor que el odio y que la muerte?
¿Creemos que el Niño que nació tiempo atrás en Belén es la encarnación de Dios y la luz del amor eterno?
Si es así, entonces, celebraremos realmente la Navidad.

Que la luz que Dios envió al mundo en la primera Navidad ilumine nuestros corazones.
Que la Navidad de Jesús nos traiga paz.
Que el amor de esta fecha llene nuestros corazones.
Y que conservemos todo el año la Navidad en nuestros corazones.

¡FELIZ NAVIDAD!

Lucas 2:814
Cerca de Belén había unos pastores que pasaban la noche en el campo cuidando sus ovejas. De pronto se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo. Pero el ángel les dijo: No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor. Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo. En aquel momento aparecieron, junto al ángel, muchos otros ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!



(23 de diciembre) EL AMOR ES LA ESENCIA DE LA NAVIDAD
¿Esta Navidad está haciendo más felices a ti y a tus seres queridos? La Navidad se disfruta mejor cuando no está centrada en las formas sino en el fondo, cuando el amor es el centro, porque el amor es la esencia de la Navidad.
La Navidad es época de fiesta, pero tiene que ver con mucho más que eso. La Navidad es Mi cumpleaños. Es época de celebrar el más grande regalo dado a la humanidad. ¿Puedes tomar un momento para Mí ahora, en honor de Mi cumpleaños? ¿Puedes gastar un minuto para dejar que te diga cuanto Te amo? ¿Puedes parar para sentir Mi amor, y reflexionar cómo puedes esparcir más amor por el mundo?
Fue el amor por ti que Me trajo a la Tierra hace más de 2000 años. Fue el amor el que Me dio ímpetu para caminar por tu mundo y ser uno de los tuyos, para vivir y morir por ti. El amor fue, y aún es, el centro de Mi existencia. Todo lo que he hecho ha sido por amor a ti personalmente, y por amor a la humanidad como un todo. Tú significas mucho para Mí.
En esta Navidad, toma tiempo para amar. Si lo haces, estarás dándome un maravilloso regalo, y Me será posible enseñarte otras cosas este año. Las festivas decoraciones, los deliciosos alimentos, los muchos regalos, caerán en el olvido, perdidos entre los recuerdos de muchas Navidades; pero el amor que habrás compartido y alimentado vivirá por siempre.
Te amo,
JesúsSi tú aún no has experimentado el hermoso amor de Jesús, habla con Él y dile: Jesús, te agradezco por el amor que me has mostrado al venir a la Tierra, a vivir y morir por mí. Quiero celebrar esta Navidad contigo. Deseo conocerte, recibir Tu amor y Tu regalo de la vida eterna. Por favor toca mi vida con el amor que Tú tienes para ofrecer, y ayúdame a compartir ese amor con otros también.

Juan 1:14
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros. Y hemos visto su gloria, la gloria que recibió del Padre, por ser su Hijo único, abundante en amor y verdad.

Juan 3:16
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.

Juan 15:9
Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo.

Juan 15:13
El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos.

Juan 17:26
Les he dado a conocer quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y para que yo mismo esté en ellos.



(24 de diciembre) MI CUMPLEAÑOS

Como sabrás, nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños. Todos los años se hace una fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo. En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio y en la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa si no de lo que falta para que llegue el día. Es agradable saber que al menos un día al año algunas personas piensan un poco en mí.

Como tú sabes hace muchos años comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio parecían comprender y agradecer lo que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran. La gente se reúne y se divierte mucho, pero no sabe de qué se trata. Recuerdo el año pasado, al llegar el día de mí cumpleaños hicieron una gran fiesta en mi honor. Había cosas deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y había muchos regalos, pero, ¿sabes una cosa? Ni siquiera me invitaron. Yo era el invitado de honor y no se acordaron de invitarme. La fiesta era para mí y cuando llegó el gran día, me dejaron afuera y me cerraron la puerta.

Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido. Entré y me quedé en un rincón. Estaban todos brindando, había algunos ebrios contando cosas y riéndose. La estaban pasando en grande. Para colmo llegó un viejo gordo, vestido de rojo, con barba blanca y gritando ¡JO, JO, JO! Se dejó caer pesadamente en un sillón y todos corrieron hacia él diciendo ¡Santa, Santa!, como si la fiesta fuera en su honor.

Dieron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara, y ¿sabes? Nadie me abrazó. De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse. Me acerqué a ver si de casualidad había alguno para mí, pero no había nada. ¿Que sentirías si el día de tu cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré.

Cada año que pasa es peor, la gente solo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas y de mí nadie se acuerda. Quisiera que esta navidad me permitas entrar a tu vida, que reconocieras que hace dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esta forma poder salvarte. Hoy sólo quiero que tú creas esto con todo tu corazón.

Tu amigo Jesús

Por favor, no olvidemos al verdadero cumpleañero y gran homenajeado de la navidad: ¡Jesús de Nazaret! Recuérdalo a Él. Dale a Él el homenaje. Dale a Él, el mejor regalo: ¡Dale tu corazón!



(25 de diciembre) ¿QUE PUEDO REGALARLE?

Siendo el cumpleaños de Jesús, es lógico que estemos pensando en algo lindo que darle, de la misma manera que hacemos obsequios a nuestros seres queridos o planeamos hacer algo diferente con ellos el día de su cumpleaños. Lo que pasa es que a veces resulta difícil saber qué darle al Rey del Universo, a nuestro omnipotente Dios y Creador, a quien no le falta nada. En este mensaje compartimos qué tipo de regalos sabemos que Él apreciaría más.

Obsequio de agradecimiento:
Agradézcanle por lo que ha pasado en su vida a lo largo del año. Denle gracias por bendiciones lindas que los hicieron sonreír o reír, porque les levantaron el ánimo. Sean agradecidos por las pruebas que los llevaron a derramar lágrimas y les trajeron pesar al corazón, porque los motivaron a acudir a El y remontarse sobre ellas. Digan gracias a Dios por las dificultades y retos, porque fortalecieron su carácter e hicieron más firme su determinación de seguir luchando. Den gracias por los niños, los de ustedes, si los tienen, y los de los demás, por la naturalidad y sencillez que traen al mundo. Sean agradecidos por Su creación, por la belleza que ha puesto a su alrededor, tanto en la naturaleza como en el corazón de quienes los aman, porque les reconforta el espíritu y los renueva físicamente. En la medida en que se esfuercen por ser agradecidos y darle gracias por cosas grandes y pequeñas esta Navidad, experimentarán más alegría y satisfacción cada día de esa temporada. Tendrán más contentamiento en el corazón, lo que les facilitará manifestar Su amor a los demás por medio de obra y de palabra.

Otro regalo: Ustedes mismos:
El mundo suele ser muy frío y oscuro, y aunque Él es la luz del mundo, necesita a alguien que la haga resplandecer. Necesita que alguien diga lo que Él quiere decir y sea lo que Él quiere ser para otras personas. Si intentan adoptar Su naturaleza en mayor medida y se muestran más abiertos a que Él obre por intermedio de ustedes esta Navidad, ese será el mejor regalo que puedan hacerle. Pueden cambiar su parte del mundo en sentido positivo y mejorar la vida de quienes los rodean. Pueden dar ejemplo de cómo es Él, de cómo es Su amor y desvelo, y encontrar una satisfacción enorme en ello.

El Obsequio del Perdón:
Entre los mejores regalos que puedes darle está el perdón. Es más, de eso trata esencialmente la Navidad, y por eso lo envió Su Padre a la Tierra. Él vino a causa de Su amor y misericordia, para manifestar perdón y traerlos de vuelta a Su redil, para hacer borrón y cuenta nueva y volver a empezar de cero, no por su propio esfuerzo, sino por amor, y porque optó por amarlos a pesar de todo. Pueden empezar hoy mismo, en este mismo momento, mirando al mundo con bondad y tratando con misericordia a quienes los rodean. Muchas veces, la mejor manera de manifestar perdón y llevarlo a acciones concretas; es empezar por algo de poca monta: como una sonrisa en vez de una expresión sombría en el rostro; una palabra de bondad en vez de comentarios mordaces; o un beso inesperado cuando mentalmente se proponen devolver el golpe. Perdonen a alguien que los haya ofendido, ya sea adrede o sin intención. Tanto si la herida es profunda como si apenas se trata de un rasguño; la Navidad es un hermoso momento del año para enmendar situaciones y suele empezar por dar el paso de perdonar a alguien, aunque les parezca que sea esa persona la que debería pedirles perdón. ¿Alguien dijo o hizo algo que te lastimó? Perdónalo. ¿Albergas resentimiento hacia alguien? Perdónalo.

El Obsequio del Compromiso:
Como regalo, el compromiso significa mucho para Él. ¿Por qué? Porque comprometerse a hacer algo no se reduce a dar una cosa, sino a entregarse ustedes mismos a Él de un modo que se sale de lo habitual. Cuando le prometen algo y lo cumplen sin falta, es más serio y duradero que una prenda o regalo temporal. No es un obsequio que se haga en determinado momento, sino algo que se mantiene o se sigue llevando a cabo repetidamente. Y cada vez que cumplen lo que se comprometieron a hacer, le recuerdan a Él y se recuerdan a ustedes mismos el amor que sienten por Él y que le amaron lo suficiente para comprometerse a algo y cumplir ese compromiso.

El Regalo de la Fe:
Con el ajetreo diario de la vida, seguramente esperan que Él intervenga a favor de ustedes en muchos sentidos. Tal vez necesitan finanzas, o necesitan que les vaya mejor en sus negocios, o curación y protección de enfermedades, o que los mantenga a salvo, o más concentración y capacidad para hacer su trabajo, o más fuerzas. Son muchas las cosas que les hacen falta. Si esperan que Él se las provea, deberían hacerle el obsequio de la fe. Cuando surjan necesidades, comuníquenle lo que les hace falta poniéndole en la palma de la mano una moneda más de fe. Cuando algo desbarate sus planes, una vez más, entréguenle otra moneda de fe. A cada paso, continúen dándole esas monedas y obsequios de su fe. En realidad, tener fe en Él es un regalo que se hacen a sí mismos, pues por medio de él, Jesús puede bendecirlos de mayores maneras y con más generosidad.

Nuestro agradecimiento, nuestro ejemplo, nuestro perdón, nuestro compromiso y nuestra fe, son los regalos que podemos dar a Jesús en su cumpleaños y de esta manera hacer que esta Navidad cobre verdadera importancia en nuestro corazón y así llevar la luz de Jesús a otros.

FELIZ CUMPLEAÑOS JESÚS



(26 de diciembre) EL PRÍNCIPE DE PAZ

Poema de Laurence Housman:
La Luz miró hacia abajo y contempló las Tinieblas. —Allí iré —dijo.
La Paz miró hacia abajo y contempló la Guerra. —Allí iré —dijo.
El Amor miró hacia abajo y contempló el Odio. —Allí iré —dijo.
Así, vino la Luz y alumbró.
Vino la Paz y trajo sosiego.
Vino el Amor y dio vida.

¿Por qué hay tanto dolor y guerras? ¿Por qué mueren tantos inocentes? ¿Por qué hay pobreza y hambre? ¿Por qué abunda el odio y falta amor? Sin embargo, sabemos que la esperanza llegó a nosotros hace ya más de 2.000 años. Aquella noche singular Jesús llegó al mundo para enseñarnos a amar a Dios y al prójimo. Años más tarde y ya como hombre, nos mostró su propio amor al morir por nosotros para darnos la promesa de vida eterna en el Cielo.

Si Jesús trajo el amor y a esperanza ¿Por qué hay tanta falta de ambas cosas en la tierra? Porque Jesús no trajo una solución colectiva, sino una individual. Cada uno de nosotros debe cambiar personalmente para que entonces el mundo pueda cambiar y ser el reflejo de su esperanza y amor. Todos queremos que el mundo cambie y sea mejor, pero no queremos hacer los necesarios cambios individuales que Jesús nos mandó a hacer. ¡Ese es el problema del mundo!

Este es el esquema: Cada uno de nosotros debe esforzarse para ser luz y esperanza para todos los que nos rodean. Cada uno de nosotros debe amar al prójimo de la manera en que Jesús nos enseñó. Entonces nuestro entorno cambiará y la reacción en cadena que se generará, producirá un mundo nuevo como el que siempre hemos soñado. ¿Una fantasía? ¿Una utopía? Depende de nosotros. El mundo no va a ser mejor a menos que yo sea mejor. El mundo no va a ser mejor a menos que tú seas mejor. El mundo no va a ser mejor a menos que cada uno de nosotros sea mejor individualmente.

Si lo buscamos, Jesús nos conducirá a través de las tinieblas hacia la luz. Jesús vino al mundo a ofrecernos vida, paz y amor que no conocen fronteras, sin distinción de raza, religión, color de piel, ni credo. Su amor y Su paz son para el momento actual y para la eternidad. Él desea estar con nosotros en todo momento y acompañarnos en toda penalidad y en todo trance. Quiere protegernos del mal y ser para nosotros una lumbrera cuando nos envuelvan las tinieblas. Por muy sombrías que sean las circunstancias, siempre estará presente para ayudarnos a sobreponernos a ellas. Nunca dejará de estar a nuestro lado, siempre estará presto a responder nuestras interrogantes, a guiarnos e instruirnos, a consolarnos y animarnos. Aun cuando nos veamos acechados por el peligro, no tendremos por qué temer ni preocuparnos. Si albergamos el amor de Jesús en nuestro corazón, pase lo que pase, Él cuidará de nosotros. Por muy oscura que sea la noche, Su luz nos iluminará.
Jesús es nuestro más íntimo y entrañable amigo. Podemos hablar con Él en cualquier sitio, en cualquier momento, y Él nos responderá. Nos hablará al alma y Nos guiará en medio de las tempestades de la vida. Jesús, el Príncipe de Paz, no solo transmite paz a nuestro corazón aquí y ahora, sino que cuando esta vida llegue a su fin, nos llevará a Su remanso de paz. En Su reino celestial ya no habrá opresión, ni guerras, ni pobreza. No habrá lugar para el dolor ni las enfermedades. No cabrán los padecimientos los pesares y la muerte; solamente prevalecerán la paz y la abundancia para todos. El mal y las tinieblas no se atreverán a entrar allí.

Jesús te extiende la mano ahora. ¿Aceptamos Su amor?

Si la aceptamos digámosle a Él: Jesús, quiero recibir Tu regalo de amor, un amor que satisfaga mis anhelos, que me permita iluminar la vida de mis semejantes y llevarlos a encontrar la felicidad verdadera. Te ruego que me perdones mis pecados y que entres en mi corazón como mi Señor y Salvador. Lléname, por favor, de Tu Espíritu Santo y ayúdame a dar ejemplo de Tu amor, para que se despierte también en los demás el deseo de abrirte el corazón y recibir Tu amor. Amén.

Feliz Navidad para todos.



(27 de diciembre) LA CADENA ETERNA DE AMOR

Vine a la Tierra porque te amo. Renuncié a cuanto tenía, a todo el poder, la gloria y el esplendor del Cielo, para poner a tu alcance el preciado tesoro de la salvación y la vida eterna. Hace mucho, mucho tiempo, la noche en que nací, di comienzo a una cadena eterna de amor, y cuento con que tú la continúes. Mi regalo de salvación es para todo el que lo acepte. Anhelo que todos los moradores de la Tierra me conozcan y perciban el amor que albergo por ellos.

Sin embargo, he escogido obrar por medio de seres humanos. Mi mensaje siempre ha sido y será transmitido por los labios, las manos, los pies y los actos de quienes han decidido ser Mis amigos, Mis seguidores, Mis discípulos. A lo largo de los siglos, cientos de miles de seguidores Míos se han entregado a la labor de perpetuar esta cadena de amor. Algunos han dado poco; otros, mucho; y hay quienes se han entregado de lleno. Mas cada uno hizo su parte para continuar la cadena, según lo que quería dar, conforme a lo que Yo le indicaba, en proporción a su fe y su deseo.

Amar es sinónimo de dar. Dar no es solo un acto de amor; es la propia esencia del amor. No existe amor de verdad sin entrega. No existe amor genuino sin sacrificio. Eso te enseñé el día que bajé del Cielo. Ese es el auténtico espíritu de la Navidad: dar, compartir, interesarse por el prójimo. Dar siempre cuesta, pero por otra parte conduce a generosas recompensas. Quien se entrega abnegadamente descubre la mayor de las satisfacciones, tanto aquí en la Tierra como en la esfera celestial.

En esta Navidad quiero que pienses en la generosidad y el servicio a los demás. Quiero que recuerdes lo que Yo te obsequié cuando descendí a la Tierra y lo que te he dado desde entonces, tanto lo grande como lo pequeño, las oraciones que has visto respondidas y las bendiciones que te he otorgado. Tómate un tiempo para repasar tu vida desde la perspectiva de lo que has recibido de Mí.

No sólo quiero que Mi cadena de amor se mantenga: anhelo que se extienda y se haga más firme. Quiero que rodee toda la Tierra, que todos tengan oportunidad de participar. Ansío que Mi Espíritu de amor afecte la vida de cada persona del mundo. Así pues, da, y se te dará. Entrégame a los demás. Llévales Mis Palabras. Ofrécete a ellos. Haz tu parte para que el máximo número posible de personas sienta Mi Espíritu.

Por encima de todo, entrega amor.

Si aún no has aceptado a Jesús, el regalo más precioso de Nuestro Padre celestial, hazlo ahora mismo con esta sencilla oración:

Jesús, gracias por venir a la Tierra a vivir igual que uno de nosotros y a sufrir todas las cosas que padeciste para que llegáramos a conocer el amor de nuestro Padre celestial. Gracias también por morir por mí, para que pudiera reconciliarme con Él y alcanzar la vida eterna en el Cielo. Te acepto ahora como Salvador. Te ruego que me perdones todas mis faltas y que pueda llegar a conocerte y a amarte de forma profunda y personal. Amén.

Juan 3:16
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.



(28 de diciembre) LAS CAMPANAS DE NAVIDAD

La poesía “I Heard the Bells on Christmas Day” se escribió el 25 de diciembre de 1863, durante lo más encarnizado de la guerra de secesión norteamericana. El famoso poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow (18071882) estaba muy entristecido por los horrores de aquel conflicto, pues «parecía que el odio prevalecía por sobre todo en aquel momento». Su hijo, que cumplía servicio como teniente en el ejército de la Unión, acababa de ser herido. Al escuchar Longfellow el repicar de las campanas navideñas, salió del hondo pesimismo que lo embargaba y llegó a la conclusión de que «Dios no es sordo, ni ha muerto aún». Confió en que Dios era más fuerte que los conflictos del mundo, y que un día haría prevalecer en la Tierra la paz y la buena voluntad.

He aquí una traducción de dicha poesía:

En Navidad un carillón oí tocando una canción que repetía con alegría: Paz al de buena voluntad.
Por todas partes, aquí y allá, campanas de la cristiandad tañeron con reiteración: Paz al de buena voluntad.
Me dije en mi consternación: No hay paz aquí en la Tierra, no.
El odio es tanto que ahoga el canto: Paz al de buena voluntad.
El repicar cobró amplitud: Dios no es sordo, ni ha muerto aún
El bien, no el mal, ha de triunfar. Paz al de buena voluntad.
Pasó el mundo de noche a día al son de aquella melodía que anunciaba a campanadas: Paz al de buena voluntad.

Que el Príncipe de Paz llene nuestros corazones con Su paz que sobrepasa todo entendimiento.

Mateo 5:9
Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.

Marcos 9:50
La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo podrán ustedes hacerla útil otra vez? Tengan sal en ustedes y vivan en paz unos con otros.

Lucas 1:7879
Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir nuestros pasos por el camino de la paz.

Lucas 2:14
¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!

Lucas 24:36
Estaban todavía hablando de estas cosas, cuando Jesús se puso en medio de ellos y los saludó diciendo: Paz a ustedes.

Juan 14:27
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.

Juan 16:33
Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.

Juan 20:19
Al llegar la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas por miedo a las autoridades judías. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo: ¡Paz a ustedes!

Juan 20:21
Luego Jesús les dijo otra vez: ¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

Juan 20:26
Ocho días después, los discípulos se habían reunido de nuevo en una casa, y esta vez Tomás estaba también. Tenían las puertas cerradas, pero Jesús entró, se puso en medio de ellos y los saludó, diciendo: ¡Paz a ustedes!



(29 de diciembre) CONFÍA EN MÍ

¿Por que te agitas y confundes por los problemas que te trae la vida? Déjame controlar todas tus cosas e irán tornándose mejores. Cuando te entregues totalmente a mí, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No te frustres, no me ores como apresurándome, como si quisieras forzarme a realizar tus planes. En lugar de eso, cierra los ojos de tu alma y con paz dime: "JESUS YO CONFIO EN TI". Trata de evitar esos pensamientos que te angustian al querer comprender las cosas que te pasan. No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, déjame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida.

Entrégate a mí con completa confianza y deja tu futuro en mis manos. Dime frecuentemente: "JESUS YO CONFIO EN TI". Lo que más te lastima es cuando tratas de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentas resolver tus problemas a tu manera. Cuando me digas: "JESUS YO CONFIO EN TI", no seas como el impaciente que le dice al Doctor: "cúreme", pero le sugiere la "mejor" forma de hacerlo. Déjate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo, Yo te amo.

Si ves que las cosas se vuelven peores o más complicadas, aún cuando tú estás orando; mantente confiado en mí, cierra los ojos de tu alma, y continua diciendo a cada hora: "JESUS YO CONFIO EN TI". Necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones. Satanás quiere que te frustres, hacerte sentir triste, quitarte la paz. Confía en mí, descansa en mí, entrégate a mí.

Yo hago milagros en la medida en que tú te abandonas a mí y de acuerdo a la fe que me tienes. Así que no te preocupes, dame todas tus frustraciones y duerme en paz, y siempre dime: "JESUS YO CONFIO EN TI" y verás grandes milagros.

Te lo prometo con todo mi amor.

JESÚS



(30 de diciembre) ¿QUÉ TE DESEARÉ?

¿Qué te desearé para el año venidero?
¿Que ganes y prosperes?
¿Cantos primaverales?
¿Delicias y placeres?
¿Cielos siempre azules?
¿Un florido sendero?
¿Te haría eso feliz este año venidero?
¿Qué te desearé?
¿Qué se puede encontrar, que a lo largo del año te dé dicha total?
¿Dónde está ese tesoro bello y duradero que te hará feliz este año venidero?
Te desearé fe, que crezca cada día.
Esperanza abundante, radiante y festiva.
Amor que al miedo venza, amor puro y sincero.
Eso te hará feliz este año venidero.
Paz en el Salvador.
Que halles en Él reposo.
Mirando Su semblante sonriente y amoroso.
¡Cristo siempre a tu lado!
Y gozo verdadero.
¡Eso te hará feliz este año venidero!

Adaptación de un poema de Frances Ridley Havergal (1836–1879)

Lucas 2:911
De pronto se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo. Pero el ángel les dijo: No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor.

Juan 15:11
Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría sea completa.

Juan 16:22
Así también, ustedes se afligen ahora; pero yo volveré a verlos, y entonces su corazón se llenará de alegría, una alegría que nadie les podrá quitar.

Juan 17:13
Ahora voy a donde tú estás; pero digo estas cosas mientras estoy en el mundo, para que ellos se llenen de la misma perfecta alegría que yo tengo.

Mateo 28:20b
Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.



(31 de diciembre) ¡MIREMOS HACIA ADELANTE!

El pasado bueno o malo, quedó atrás. Los errores cometidos, las oportunidades perdidas, las ofensas sufridas y los motivos de queja. ¡Todo quedó atrás! Mirar hacia atrás nos lleva al fracaso ¡No! Lo que hay que hacer es mirar hacia adelante. Ir en pos del futuro. Concentrarse en lo que nos aguarda. Eso es lo más importante que se debe tener presente. ¡Sólo mirando hacia adelante lograremos caminar hacia al éxito! Señor, ahora a las puertas de un nuevo año, ayúdanos a proyectarnos hacia adelante, hacia los retos del futuro y no volver la vista a un pasado que no podemos cambiar. ¡Ayúdanos a mirar hacia adelante!

Sin embargo, aunque no queremos mirar hacia atrás, si queremos, al terminar este año darte gracias por todo aquello que hemos recibido de Ti, Señor. Gracias por la vida que Tú nos regalaste y por tu amor, provisión, alegría, paz, paciencia, esperanza, bondad, amabilidad, fidelidad, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Gracias por todo lo que pude hacer este año, el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos y lo que construí con ellas. Gracias por las personas con las que pude compartir a lo largo de estos meses, compañeros, vecinos, amigos, familiares, los que están más cerca de mí y los que no veo tan frecuentemente, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar.

Pero también Señor, hoy quiero pedirte perdón. Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado, por las obras vacías, por el trabajo mal hecho y por vivir sin entusiasmo. También perdón por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte, por todos mis olvidos, descuidos y silencios. Nuevamente te pido perdón.

Deseo vivir cada día del nuevo año, con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz. Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas o hirientes. Abre mí ser a todo lo que es bueno, que mí espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a cada paso que doy. Cólmame de bondad y de alegría para que cuantas personas conviven conmigo, se acerquen a mí y encuentren en mí vida y un poquito de TI. Dentro de pocos días iniciaremos un nuevo año, detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te los presento a ti, ya que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.

Te pedimos por nosotros, por nuestras familias y por nuestros compañeros, vecinos y amigos. Señor danos amor, paz, paciencia, alegría, bondad, amabilidad, fe, fidelidad, dominio propio, salud, fuerza, prudencia, humildad y sabiduría. Dios Todopoderoso, danos un año lleno de bendiciones y enséñanos tratar a los demás como queremos que ellos nos traten a nosotros y así aprender a repartir felicidad. ¡Amén!

¡Feliz Año Nuevo!

Filipenses 3:1314
Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que sí hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzarme por alcanzar lo que está delante, para llegar a la meta y ganar el premio celestial que Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jesús.

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