Cuida el ejemplo que le estás dando a tus hijos y puedes estar seguro que cosecharás en ellos lo que has sembrado. Así le darás una buena educación a tus hijos de hoy y cuando sean adultos siempre recordarán los principios que aprendieron con tu ejemplo.
Los niños necesitan más ver buenos modelos, que oír críticas. Dicho de otra manera, para educar a un niño en el camino que debe seguir, debes seguir tú también ese camino. No olvides que entrenar a un niño es como pintar una obra maestra y esa obra se pinta especialmente con disciplina, pues el trabajo de los padres es entrenarlos y guiarlos por el camino correcto.
El mejor ejemplo que tu puedes darles es seguir el camino de Dios. Enséñales a seguir y obedecer Sus Principios y Enseñanzas y no te arrepentirás. Además recuerda que los niños florecen con elogios. Es más importante alabar a un niño por su buena conducta que reprenderlo por su mala conducta. ¡Acentúa siempre lo positivo!
Es muy difícil que tus hijos vayan por el buen camino, si tu vas por otra ruta. Los hijos aprenden del ejemplo, no de los regaños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario