jueves, 19 de mayo de 2011

El Poder De Creer

En 1940, nació en Tennesse una niña que tuvo neumonía doble, fiebre escarlata y finalmente polio. A los 6 años usaba soportes de metal y no tenía esperanzas de caminar sin muletas. Un día preguntó a sus padres si podría correr y jugar como otros niños y le dijeron: Cree y confía en Dios. Para Él todo es posible.


La niña creyó que Dios podría hacerla caminar sin muletas y practicó con sus hermanos. Cuando cumplió doce años, sorprendió a todos, caminando sin muletas. Su siguiente meta era entrar al equipo escolar de baloncesto, pero el entrenador le dijo que no era suficientemente buena. Ella le respondió: Si usted me da 10 minutos diarios de entrenamiento, seré su mejor jugadora.


El entrenador le concedió tiempo y llegó a ser una excelente jugadora. Un arbitro que la vio jugando en el campeonato del estado, notó su velocidad y le preguntó si había competido en carreras. Así, comenzó a correr y a los 16 años, estaba entre las mejores corredoras del país.

 

En las Olimpiadas de Australia ganó una medalla de bronce. Siguió trabajando 4 años y en las Olimpiadas de Roma, ganó las carreras de 100 y 200 metros planos y la de 400 metros de relevo. Ese año, Wilma Rudolph, recibió el premio Sullivan a la atleta más destacada de los Estados Unidos.


Para alcanzar tus sueños y lograr lo que parece imposible, necesitas fe. Cree para que puedas ver.

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