lunes, 18 de abril de 2011

Enseña Con Tu Ejemplo

¿Dices lo que piensas? ¿Haces lo que dices? ¿Enseñas con tus palabras o con tu ejemplo? Lo que dicen muchas personas, es diferente a lo que piensan y como resultado lo que hacen es diferente a lo que dicen, porque finalmente, uno hace lo que piensa. ¿Con que autoridad se puede hablar, ordenar, mandar, aconsejar, sugerir o predicar, si nuestras acciones no están de acuerdo con lo que decimos?


Una persona es íntegra cuando hay un perfecto alineamiento entre lo que piensa, lo que dice y lo que finalmente hace, y esas son las personas que tienen autoridad al momento de hablar. Hay muchas personas de probada integridad en la historia del mundo y no tenemos el tiempo de listarlas a todas, pero hay tres excelentes ejemplos del siglo 20: Mahatma Ghandi, Martin Luther King y la Madre Teresa de Calcuta.


Sin embargo, el ejemplo más perfecto de integridad que existe en la historia de la humanidad es Jesucristo. Todo lo que dijo en su vida estuvo respaldado, sin ninguna excepción, por sus acciones. Todo lo que dijo, lo hizo. Además, fue ejemplo perfecto de obediencia y humildad. Su manera de actuar fue la misma, sin importar si estaba solo o frente a una multitud, sin hacer acepción de personas, ni buscar sus propios intereses. Sigue el ejemplo de Jesús.


El mundo necesita personas que prediquen con su ejemplo y no solo con sus palabras. El mundo te necesita.

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