La verdadera amistad es confiable porque siempre sabemos dónde está y cuando la necesitemos estará allí. Aunque el contacto sea poco frecuente o lejano, aún así sabemos que cuando la necesitemos, estará allí. Nunca existirán dudas, ni factores desconocidos, ni engaños, ni confianza excesiva. Siempre estará allí, nunca olvida y nunca desaparece.
La verdadera amistad guía y ayuda con dirección. Nos llevan y si es necesario nos traen de regreso. Siempre es necesaria, siempre acompaña, siempre apoya, siempre recuerda y siempre tiene tiempo. Cuando hay dificultad, necesidad, adversidad, tristeza o dolor, siempre aparece.
La verdadera amistad es un tesoro. Nunca es pérdida ni carga. Es un tesoro de amor real y verdadero, compañía y respeto. No nos dediquemos solamente a desarrollar relaciones, trabajemos para lograr amistad. Dar siempre es mejor que recibir. Ocupémonos de dar amistad como la que se describe aquí.
Juan 15:13
El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos.
Juan 15:15
Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho.
Los versículos de la Biblia citados, son de la versión: Dios Habla Hoy.
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Mateo 10:8b
Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
1 Pedro 4:10
Como buenos administradores de los diferentes dones de Dios, cada uno de ustedes sirva a los demás según lo que haya recibido.
2 Juan 1:8
Tengan ustedes cuidado, para no perder el resultado de nuestro trabajo, sino recibir su recompensa completa.
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