jueves, 21 de octubre de 2010

El Gran Mandamiento

¿Qué significa amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas y amar a tu prójimo como a uno mismo?
 
Aquí hay una guía de ejemplo:
 
  1. Debemos aceptarnos tal cual somos, con todos nuestros defectos y con todas nuestras cualidades. Igualmente debemos aceptar a las demás personas con todos sus defectos y todas sus cualidades. Nuestro Padre celestial nos acepta tal cual somos. Si somos aceptados por quien es mucho mayor y mejor que nosotros ¿Cómo no vamos a aceptar a los que son igual a nosotros?
  2. De acuerdo al punto anterior debemos ser flexibles, porque ni nosotros ni las demás personas, son siempre de la manera como nosotros queremos que sean.
  3. Debemos perdonarnos a nosotros mismos y perdonar a todo el mundo. Nuestro Padre celestial siempre está dispuesto a perdonarnos, por lo tanto ¿Con qué derecho le negamos el perdón a alguien?
  4. Debemos sanar nuestras heridas y ayuda a sanar las heridas de nuestro prójimo. Nuestro Padre celestial está permanentemente sanándonos.
  5. Anotemos diariamente las bendiciones que recibimos de nuestro Padre celestial. Ahora preguntémonos ¿Somos bendición para los demás? ¿Nos preocupamos por bendecir a nuestro prójimo?
  6. Crezcamos, desarrollémonos y trabajemos para ser cada día mejor. Hagamos el compromiso de ayudar a otras personas a crecer, desarrollarse y ser cada día mejores.
  7. Regalemos amor todos los días y en grandes cantidades. Demostremos ese amor para que el mundo lo sienta. Regalemos besos, abrazos, apretones de mano, sonrisas y cualquier cosa que ayude a las personas a sentir que las amamos.
 
Los puntos del 1 al 6 representan el verdadero amor, pero nunca debemos olvidar el punto 7. Es importante hacer sentir el amor.
 
Finalmente, cuando nos amamos a nosotros mismos y amamos al prójimo, estamos amando a nuestro Padre celestial y el quiere que lo hagamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.
 
Al cumplir el Gran Mandamiento, amándonos unos a otros, cambiaremos el mundo con la fuerza del amor de Jesús.
 
Mateo 22:37-40
Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.
 
Marcos 12:29-31
Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ningún mandamiento es más importante que estos.
 
 
 
Los versículos de la Biblia citados, son de la versión: Dios Habla Hoy.
 
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Mateo 10:8b
Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
1 Pedro 4:10
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2 Juan 1:8
Tengan ustedes cuidado, para no perder el resultado de nuestro trabajo, sino recibir su recompensa completa.

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