¿Qué significa amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas y amar a tu prójimo como a uno mismo?
Aquí hay una guía de ejemplo:
- Debemos aceptarnos tal cual somos, con todos nuestros defectos y con todas nuestras cualidades. Igualmente debemos aceptar a las demás personas con todos sus defectos y todas sus cualidades. Nuestro Padre celestial nos acepta tal cual somos. Si somos aceptados por quien es mucho mayor y mejor que nosotros ¿Cómo no vamos a aceptar a los que son igual a nosotros?
- De acuerdo al punto anterior debemos ser flexibles, porque ni nosotros ni las demás personas, son siempre de la manera como nosotros queremos que sean.
- Debemos perdonarnos a nosotros mismos y perdonar a todo el mundo. Nuestro Padre celestial siempre está dispuesto a perdonarnos, por lo tanto ¿Con qué derecho le negamos el perdón a alguien?
- Debemos sanar nuestras heridas y ayuda a sanar las heridas de nuestro prójimo. Nuestro Padre celestial está permanentemente sanándonos.
- Anotemos diariamente las bendiciones que recibimos de nuestro Padre celestial. Ahora preguntémonos ¿Somos bendición para los demás? ¿Nos preocupamos por bendecir a nuestro prójimo?
- Crezcamos, desarrollémonos y trabajemos para ser cada día mejor. Hagamos el compromiso de ayudar a otras personas a crecer, desarrollarse y ser cada día mejores.
- Regalemos amor todos los días y en grandes cantidades. Demostremos ese amor para que el mundo lo sienta. Regalemos besos, abrazos, apretones de mano, sonrisas y cualquier cosa que ayude a las personas a sentir que las amamos.
Los puntos del 1 al 6 representan el verdadero amor, pero nunca debemos olvidar el punto 7. Es importante hacer sentir el amor.
Finalmente, cuando nos amamos a nosotros mismos y amamos al prójimo, estamos amando a nuestro Padre celestial y el quiere que lo hagamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas.
Al cumplir el Gran Mandamiento, amándonos unos a otros, cambiaremos el mundo con la fuerza del amor de Jesús.
Mateo 22:37-40
Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a este; dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.
Marcos 12:29-31
Jesús le contestó: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ningún mandamiento es más importante que estos.
Los versículos de la Biblia citados, son de la versión: Dios Habla Hoy.
¿Quieres recibir la “Lectura Diaria” en tu buzón de correo electrónico? Por favor, entra en este link para suscribirte:
También puedes entrar en: http://siguiendoajesus.org para leer las lecturas y suscribirte.
Igualmente puedes ver todas nuestras publicaciones en:
Nuestro Blog: http://siguiendoajesusorg.blogspot.com
Derechos de Autor: “Siguiendo a Jesús” publica todas sus lecturas, otorgando todos los derechos de uso, copia, reproducción y distribución, de manera totalmente gratuita. El único requisito que se exige es que todas aquellas personas u organizaciones que usen, copien, reproduzcan o distribuyan estas lecturas, lo hagan igualmente de manera totalmente gratuita y sin obtener ningún tipo de beneficio material, ganancias económicas o rentabilidad.
Mateo 10:8b
Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
1 Pedro 4:10
Como buenos administradores de los diferentes dones de Dios, cada uno de ustedes sirva a los demás según lo que haya recibido.
2 Juan 1:8
Tengan ustedes cuidado, para no perder el resultado de nuestro trabajo, sino recibir su recompensa completa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario