martes, 19 de octubre de 2010

Contra El Temor

En el mundo se ha desatado una psicosis colectiva. Todo mundo siente temor por lo mal que estamos. Lo peor es que esa actitud negativa se retroalimenta formando un círculo vicioso de miedo que se transforma en pánico. El miedo genera más miedo, pero en una escala ascendente. Además, hay un principio de siembra y cosecha que hace que lo que más temes es lo que probablemente te suceda. Job, el personaje bíblico, así lo reconoció cuando cayó en desgracia.
 
Job 3:25
Todo lo que yo temía, lo que más miedo me causaba, ha caído sobre mí.
 
Sin embargo, nuestro Padre celestial no nos creó para que fuéramos unos niños temerosos, sino para que confiáramos en Él. Jesucristo no vino al mundo para que actuáramos en pánico como si Él no hubiese hecho la obra de amor y verdad que hizo a nuestro favor. ¿Por qué sentimos temor? ¿No somos hijos del Señor de señores y Rey de reyes? ¿No es nuestro Padre celestial el Señor todopoderoso creador de todo el universo? Pablo en su segunda carta a Timoteo escribió:
 
2 Timoteo 1:7
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio.
 
El espíritu de poder, de amor y de buen juicio que nuestro Señor nos ha dado, nos permite vivir confiados y en un ambiente positivo, en lugar de vivir temerosos y rodeados de negatividad. De esta manera hacemos nuestro entorno más seguro, espiritualmente hablando. Ojo: En este concepto hay mucho poder.
 
¿Qué Hacer?:
  1. Amemos sin limitaciones ni restricciones, comenzando por nosotros mismo y siguiendo con todos los demás.
  2. Aceptémonos y aceptemos a los demás, tal y como somos.
  3. Hagamos contacto físico, mental y emocional con la gente.
  4. No juzguemos, no critiquemos, no nos quejemos.
  5. No participemos en chismes y murmuraciones.
  6. Deseemos el bien a todos los que te rodean.
  7. Tratemos de estar siempre alegre, contento y feliz.
  8. Ayudemos y sirvamos a las personas que tengamos cerca.
  9. Soñemos. Hagamos planes nuevos.
  10. Cuidemos nuestra mente y nuestro cuerpo. Dejemos los malos hábitos y adquiramos los buenos con disciplina y repetición. No contaminemos ni la mente, ni el cuerpo, ni nuestro entorno o el de los demás.
 
No hay fuerza más grande que la del amor que siempre es incondicional, inevitablemente se expande y una vez sembrado siempre produce cosecha. Además la fuerza del espíritu del amor produce el espíritu de poder y de buen juicio.
 
Cambiemos el mundo con amor. Echemos fuera el temor con amor.
 
Mateo 10:26
No tengan, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse.
 
Lucas 1:73-75
Y este es el juramento que había hecho a nuestro padre Abraham: que nos permitiría vivir sin temor alguno, libres de nuestros enemigos, para servirle con santidad y justicia, y estar en su presencia toda nuestra vida.
 
1 Juan 4:18
Donde hay amor no hay miedo. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente.
 
 
 
Los versículos de la Biblia citados, son de la versión: Dios Habla Hoy.
 
¿Quieres recibir la “Lectura Diaria” en tu buzón de correo electrónico? Por favor, entra en este link para suscribirte:
 
También puedes entrar en:  http://siguiendoajesus.org  para leer las lecturas y suscribirte.
 
Igualmente puedes ver todas nuestras publicaciones en:
 
 
 
 
Derechos de Autor: “Siguiendo a Jesús” publica todas sus lecturas, otorgando todos los derechos de uso, copia, reproducción y distribución, de manera totalmente gratuita. El único requisito que se exige es que todas aquellas personas u organizaciones que usen, copien, reproduzcan o distribuyan estas lecturas, lo hagan igualmente de manera totalmente gratuita y sin obtener ningún tipo de beneficio material, ganancias económicas o rentabilidad.
Mateo 10:8b
Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
1 Pedro 4:10
Como buenos administradores de los diferentes dones de Dios, cada uno de ustedes sirva a los demás según lo que haya recibido.
2 Juan 1:8
Tengan ustedes cuidado, para no perder el resultado de nuestro trabajo, sino recibir su recompensa completa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario