jueves, 30 de enero de 2014

Una Mala Realidad

Una Mala Realidad. Los Reality Shows se han convertido en un éxito de audiencia dentro en la TV. Estos programas tratan de recrear situaciones reales en las que los participantes, que no son artistas profesionales, deben tomar sus propias decisiones, sobre cómo reaccionar ante cada situación. Muchas veces el programa se trata de una competencia entre los participantes y al competir se evidencia la verdadera naturaleza del carácter de cada uno de ellos. El éxito de estos programas está en que al público le gusta ver la dinámica y la tensión entre los participantes y ver como el talento de unos logra la victoria sobre otros. El programa gusta a las masas porque usar el talento para derrotar a otros es parte del paradigma humano. Sin embargo, la pregunta es: ¿Recibimos talentos de Dios para derrotar a otros o para ayudar a otros? Quizá suene un tanto ingenuo, pero es bíblico. Jesús nos enseñó: Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti (Mateo 7:12). Cuando tu estás en problemas, tu quieres que te ayuden, no que te derroten. Pues entonces, tú deberías hacerlo mismo. Si; suena ingenuo, pero el mundo sería diferente, si siguiéramos los principios bíblicos y usáramos nuestros talentos para ayudar a otros en lugar de derrotar a otros.


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