lunes, 21 de marzo de 2011

¿Cómo Están Tus Raíces?

¿Has visto los arbustos de jardín? Sus dueños los cuidan, los riegan con frecuencia, les echan abono y los protegen de las agresiones de niños y animales.

¿Has visto los arbustos de monte? Nadie los cuida, cuando llueve se riegan, si hay sequía no se riegan, nadie les echa abono y están desprotegidos de agresiones externas.

¿Cuál es más fuerte, el arbusto de jardín o el de monte? El de jardín se seca a la primera sequía y los vientos fuertes parten sus ramas porque tienen agua y abono abundante en la superficie y no echan raíces profundas y sus ramas son débiles. El de monte, echa raíces más profundas para llegar a aguas subterráneas y a tierras ricas en nutrientes, su tronco se hace más grueso y eso unido a las raíces profundas lo hace más resistente a los vientos y agresiones externas.

Los cuidados son buenos pero nos hacen débiles. Las adversidades no son agradables pero nos hacen fuertes. Es agradable estar en el jardín pero aprovecha las oportunidades del monte de adversidad.

¡Qué tu raíz sea fuerte!

Mateo 13:20-21
La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero como no tienen suficiente raíz, no se mantienen firmes; cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fallan.

Mateo 7:24-27
Por tanto, el que me oye y hace lo que yo digo, es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía su base sobre la roca. Pero el que me oye y no hace lo que yo digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo. ¡Fue un gran desastre!

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